Evasión o victoria: la serie de Sergio Ramos en Amazon es bochornosa y fascinante

Amazon Prime Video estrena el viernes una serie documental de ocho capítulos sobre el jugador del Real Madrid. Un viaje artificioso a la trastienda de un futbolista de élite

Foto: Fotograma del documental.
Fotograma del documental.

3, 2, 1… Imágenes de archivo de Sergio Ramos metiendo goles. Su voz suena en 'off': “He alcanzado muchas metas. He ganado muchos títulos. Me conoce mucha gente. Pero solo por lo que ve desde fuera. Esa imagen no siempre refleja cómo soy”.

Como una de esas películas del cine clásico que sintetizan tesis y personaje de un solo (y genial) brochazo inicial: así arranca ‘El corazón de Sergio Ramos’, serie documental de Amazon sobre el jugador del Real Madrid que se estrena el viernes. El serial explicita sus intenciones de inicio: he aquí la historia de un ganador al que todo el mundo cree conocer. Pero no: conocemos al personaje, no a la persona, y la serie nos ayudará a conocerla. En teoría.

Para desvelarnos al verdadero Sergio Ramos, las cámaras le siguen durante un curso futbolístico y acceden a sus círculos íntimos (del vestuario a la cocina de casa; de sus fisioterapeutas a su representante). Podríamos estar, por tanto, ante un hito, un documental que arroja luz sobre un mundo opaco (y morboso): la trastienda de un futbolista de élite. Pero estamos ante un simulacro de transparencia: la serie se esfuerza más en blanquear que en desvelar al personaje.

El documental se jacta de mostrar al Ramos más íntimo, pero su exposición —entre lo superficial y lo artificioso— genera sonrojo: 1) empalagosas y sobreactuadas escenas familiares con su pareja, la también famosa Pilar Rubio, y sus hijos pequeños; 2) reflexiones a cámara repletas de tópicos futbolísticos y vitales ("El fútbol no es una ciencia exacta"; "Nunca hay que dejar de soñar"; “Llevar el brazalete de capitán no es solo ponértelo”; 3) todo recuerda demasiado a un ‘celebrities’ de Joaquín Reyes.

No es ninguna broma

Superada la vergüenza ajena inicial, uno se da cuenta de que todo esto no es ninguna broma: la situación de Sergio Ramos tiene más complejidad de la que parece y hay material de sobra para un documental resbaladizo sobre la identidad flipada de las 'celebrities' (Sergio Ramos habla de sí mismo en tercera persona y dice cosas como: “No es lo mismo el Sergio Ramos del terreno de juego que el Sergio Ramos de casa”), la tramoya de la industria del fútbol y la decadencia en ciernes de un deportista de élite. Para un melodrama de dimensiones colosales. Otra cosa es que nadie quiera entrar en serio a ninguno de estos trapos.

Si lo que querían Ramos y Amazon era hacer un documental sobre un ganador, han elegido el peor momento para hacerlo

Insistimos: Sergio Ramos no es ninguna broma. Quizá sea el futbolista en activo con mejor palmarés del mundo: cuatro Champions con el Madrid; un Mundial y dos Eurocopas con España.

Ocurre que el documental se rodó en plena crisis del madridismo (también, por tanto, en plena crisis del ramismo). Tras una racha de éxitos deportivos sin precedentes, el equipo se hundió el curso pasado. Su plantilla parecía aburguesada. Sergio Ramos, por su parte, tiene 33 años y vive sus últimas temporadas en la élite.

‘El corazón de Sergio Ramos’ podría haber sido la historia de un hombre que lo ha ganado todo y echa una última mirada desde la cima del Everest antes de iniciar un descenso problemático hacia la derrota. Pero no.

Tensión involuntaria

No obstante, esa resistencia a afrontar los conflictos que se vislumbran de fondo genera una tensión (¿tragicómica?) que mantiene vivo el documental (al que le sobra mucho metraje). La serie machaca la idea de que Ramos es un ganador: el jugador repite "nunca me canso de ganar" e insiste en que en el Real Madrid solo vale la victoria, pero lo que vemos es a un equipo perdiendo un partido tras otro... Es el colmo. Es como si en la Fiesta de la Cerveza solo vendieran agua. No se entiende.

El jugador asegura que “nunca había pasado por una situación así" desde que llegó al Real Madrid, y se intuyen sus problemas para entender la sucesión de calamidades, pero nadie profundiza en sus contradicciones: a falta de más Champions que llevarse a la boca, la serie se recrea en los otros triunfos de Ramos: su caballo Yucatán se proclama campeón del mundo de morfología, su vida familiar es de color de rosa, etc.

El jugador, en una imagen del filme.
El jugador, en una imagen del filme.

En otras palabras: si lo que querían Ramos y Amazon era hacer un documental sobre un ganador, han elegido el peor momento para hacerlo. Pero los autores de la serie pasan de puntillas por la paradoja del ganador convertido en perdedor. La vida le sonríe y los triunfos volverán. Evasión a falta de victorias. 'Egotrip' a prueba de derrotas.

Si ‘El corazón de Sergio Ramos’ fuera algo más que un publirreportaje sobre una 'celebrity', el desarrollo de esta paradoja podría haber dado para un documental salvaje sobre los vaivenes del fútbol (como metáfora circense de los altibajos de la vida). No ha sido así.

Tribuna
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