El regreso del fútbol alemán, primer rayo de esperanza para el deporte rey

La Bundesliga vuelve este sábado tras el parón por el coronavirus. Lo hará a puerta cerrada, sin público y con estrictas medidas de seguridad. Será la primera gran liga europea en levantar la persiana

Foto: La Bundesliga, primera gran liga europea que arrancará en plena pandemia por el coronavirus. (Reuters)
La Bundesliga, primera gran liga europea que arrancará en plena pandemia por el coronavirus. (Reuters)

El 6 de mayo, la canciller alemana, Angela Merkel, anunció en rueda de prensa el reinicio de la Bundesliga en la segunda mitad de mes, siempre y cuando se cumplieran las medidas sanitarias pactadas. Los clubes y la DFL (Liga de Fútbol Profesional Alemana) se reunieron para determinar el calendario de las 9 jornadas restantes en Primera y Segunda División. El campeonato arranca de nuevo este sábado 16 y lo hará, por supuesto, sin público. Algunos clubes están llevando a cabo iniciativas con sus aficionados para paliar la falta de ingresos por venta de entradas, 'merchandising' y consumo exhaustivo tanto dentro como fuera de los estadios. El fútbol alemán será el primero en levantar la persiana en Europa. Regresa el fútbol, aunque sea en los hogares.

La DFL ha diseñado un protocolo de seguridad estricto donde recoge todas las medidas sanitarias aplicadas a los clubes y durante la disputa de la competición. Entre estas medidas está la realización constante de tests PCR a los 36 clubes de primera y segunda. Eso sí, Christian Seifert, CEO de la DFL, dejaba claro que si la situación de la pandemia empeora o la capacidad de hacer tests en Alemania no es la que existe a día de hoy, la liga dejaría de hacer pruebas y se volvería a paralizar, añadiendo que el campeonato no consumiría ni el 0,4% de la capacidad de tests disponibles en Alemania.

Condiciones óptimas

Desde el 1 de abril muchos equipos ya entrenaban bajo exigentes condiciones: distancia de seguridad en grupos de siete u ocho jugadores, diferentes vestuarios en pequeños grupos para cambiarse, duchas en los domicilios de los futbolistas y la instrucción de no salir de sus viviendas salvo para ir al campo. Esta semana, tras una segunda oleada de pruebas realizadas -en total 1.695 muestras entre futbolistas, cuerpos técnicos, personal sanitario, utilleros y demás- tan solo han identificado dos nuevos casos positivos de covid-19 que han sido puestos en cuarentena. Así pues, las condiciones parecen óptimas para el regreso a la competición.

Sin lugar a dudas, es una apuesta ambiciosa por parte de los teutones. El fútbol hace tiempo que dejó de ser solo un deporte y funciona como una empresa con miles de intereses y empleados. En un solo día de partido hay implicados hasta 250.000 puestos de trabajo directos. La primera categoría mueve por temporada cuatro mil millones de euros y la segunda, 782 millones. De no reanudarse la competición, estaríamos hablando de la desaparición de la mayoría de clubes, que sin el 40% de los ingresos televisivos - 304 millones de euros-, más los ya mencionados por jugar a puerta cerrada, no podrían sobrevivir más allá del mes de julio.

Haaland, delantero pretendido por el Madrid, uno de los grandes atractivos de la Bundesliga. (EFE)
Haaland, delantero pretendido por el Madrid, uno de los grandes atractivos de la Bundesliga. (EFE)

Factor psicológico

El español Fernando Carro –CEO del Bayer Leverkusen- dice: "Estamos muy agradecidos por la decisión del Gobierno de aceptar el reinicio de la Bundesliga. Es un gran voto de confianza para nosotros. Como club, debemos y queremos cumplir con disciplina y responsabilidad. Haremos todo lo posible para implementar las regulaciones necesarias en los partidos. Especialmente en el campo, ya que esperamos terminar la temporada de forma positiva". No me cabe duda de que ese es el sentir de todas las demás entidades, que no van a arriesgar lo que queda de temporada y que harán todos los controles pertinentes y promoverán el oportuno aislamiento de los potenciales casos positivos que se puedan dar". La vida – y la bolsa – les va en ello.

Las medidas son estrictas: concentraciones en hoteles determinados donde permanecerán confinados una semana antes del inicio del primer partido, no más de 213 personas de 'staff' dentro del estadio y uso de mascarillas. Desde la DFL apelan a la responsabilidad ciudadana para que no haya concentraciones alrededor de los estadios y puedan darse todas las condiciones de seguridad acordadas. Cada jornada será un examen.

En definitiva, la reanudación del fútbol alemán este fin de semana abre una vía de esperanza ante esta crisis mundial. Alemania está convencida de que la pandemia es controlable en su territorio y quiere demostrar con valentía, organización y precaución que se puede volver a relanzar la economía. Además, la vuelta al fútbol es un romanticismo que lleva a los aficionados a la situación anterior al coronavirus y, por tanto, es un factor psicológico positivo e importante para que toda la población actúe con calma y responsabilidad. Alemania inicia un camino que puede allanar el del resto de ligas europeas, incluida la española.

Tribuna
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