la opa portuguesa, punto de inflexión para la entidad catalana

BPI, la prueba del giro rotundo en la internacionalización de CaixaBank

Cuando CaixaBank optó por vender a Criteria sus paquetes en el grupo mexicano Inbursa y en BEA, la política de internacionalización bancaria impulsada por La Caixa cambió

Foto: Foto: Reuters.
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El día en que CaixaBank optó por vender a Criteria sus participaciones en el grupo mexicano Inbursa y en banco de Hong Kong Banf of East Asia (BEA), a finales del pasado año, la política de internacionalización bancaria que había impulsado La Caixa en la época de Ricard Fornesa quedó enterrada de manera definitiva. Esa línea de actuación se basaba en participaciones minoritarias, en bancos dispersos y con posiciones en las que no se mantenía mando en plaza. Lo contrario que estaban haciendo BBVA y Banco Santander.

La nueva opa anunciada esta semana sobre el banco portugués BPI lo confirma. CaixaBank quiere más y pretende mandar en BPI. Para ello, ahora por primera vez, cuenta con la complicidad del Gobierno luso, que va a derrocar los blindajes en banca vía decreto-ley. Pero lo que busca en BPI es justo lo contrario que en el resto de bancos en donde mantiene una posición financiera que renta poco por dividendos y que consume mucho capital por la nueva normativa de Basilea III. Con este panorama, la opa sobre BPI tiene todo el sentido, por mucho que le vaya a costar a CaixaBank más de 800 millones. Pero deja en evidencia el resto de su política de internacionalización. Y puede ser un verdadero punto de inflexión.

Es decir, hace años, entidades como Catalunya Caixa copiaban la estrategia de La Caixa; ahora es CaixaBank la que sigue la senda marcada por… Banco Sabadell, con su opa sobre TSB en el Reino Unido, operación que ha disparado los beneficios del banco. Un modelo para crecer fuera de España al que CaixaBank llega tarde.

Hace años, entidades como Catalunya Caixa copiaban la estrategia de La Caixa; ahora es CaixaBank la que sigue la senda marcada por… Banco Sabadell

CaixaBank lleva más de 20 años en el capital de BPI. Tomar el control y mandar el banco le va a costar dos opas, la que fracasó el año pasado y la que ha anunciado esta semana. La ventaja es que con lo que se han depreciado las acciones bancarias en toda Europa, ahora presenta una oferta por menos precio, un 10% más barata. En este sentido, la obcecación de Isabel dos Santos al haber liderado la resistencia a la primera opa el primer año le ha costado más bien cara y ha hecho un flaco favor al resto de accionistas de BPI.

La opa  en Portugal abre una incógnita estratégica sobre qué hará CaixaBank con el resto de sus participaciones bancarias. ¿Se liquidará la herencia de Fornesa? ¿Se trasladarán a Criteria estos paquetes para darle salida de manera paulatina maximizando plusvalías? ¿Se apostará por tener tan solo posiciones de control claro, como será el caso de BPI? El nuevo plan estratégico de CaixaBank no definió esta línea de actuación, pero sí apuntó a una “gestión activa del capital”, lo que afecta directamente a estas participaciones y su futuro a medio plazo.

Columna Capital
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