El nuevo crédito para compra de vivienda sigue hundiéndose
  1. Economía
  2. Gráfico de la Semana
Juan Carlos Barba

Gráfico de la Semana

Por

El nuevo crédito para compra de vivienda sigue hundiéndose

Baja un 57,7% en diciembre mientras que el crédito empresarial sube ligeramenteEl año 2013 ha cerrado de una forma desastrosa en lo que concierne al crédito

Baja un 57,7% en diciembre, mientras que el crédito empresarial sube ligeramente

El año 2013 se ha cerrado de una forma desastrosa en lo que concierne al crédito para la compra de vivienda. Aunque los titulares de los medios suelen comentar la evolución del montante total del crédito en los balances de la banca (saldo crediticio total), el Banco de España publica todos los meses el importe de las nuevas operaciones firmadas, dato a mi parecer mucho más interesante y que suele pasar bastante desapercibido. En diciembre, en total, el sector financiero concedió nuevos créditos para la compra de vivienda por valor de 2.233 millones de euros, un descenso de nada menos que el 57,7% respecto al ya pésimo diciembre de 2012.

La caída acumulada –más bien hundimiento– respecto a los máximos de la serie histórica que comienza en 2003, que se dio endiciembre de 2005, llega ya al 85,4%.En el gráfico lo podemos verjunto al crédito al consumo y para otros fines concedidos a las familias. El crédito al consumo aumenta con cierta alegría –aunque en niveles bajísimos–, mientras que el crédito para otros fines sigue su senda descendente.

Esto lógicamente ha de tener consecuencias sobre el mercado inmobiliario. Es muy dudoso que en estas circunstancias los reiterados anuncios de que “los precios han terminado de bajar” vayan a cumplirse. Igual que durante la burbuja subieron porque la demanda era muy importante gracias a la abundancia de crédito, ahora no se entiende que puedan dejar de bajar si no hay dinero que sostenga la demanda y, por lo tanto, los precios. El amago de estabilización que se ve en las estadísticas más bien puede deberse a un factor psicológico por un lado (los brotes verdes) y a un cambio en la tipología de las viviendas vendidas; al no haber apenas dinero, la tendencia es a que se vendan viviendas más pequeñas cuyo precio por metro cuadrado es más alto.

Los tipos de interés, pese a lo que algunos pudieran creer, no ayudan nada, ya que lo que importa es el tipo de interés real y no el nominal. Como se ve estamos en niveles bastante altos, por encima del 3% (no está de más reseñar que jamás hubo tipos reales negativos, como se suele comentar).

Sin embargo, no todo son malas noticias en cuanto al crédito, ya que el concedido a las empresas parece que se estabiliza en los últimos meses e incluso en diciembre sube levemente. Esto lo vemos en el siguiente gráfico, en el que se distingue entre pequeño y gran crédito. Eso sí, continúa siendo poco más de la mitad de lo que había en el principio de la serie histórica (2003).

En el siguiente gráfico podemos ver la evolución del nuevo crédito total, para familias y para empresas, en perspectiva, con su fase de auge y su ulterior desplome. En estos momentos estamos asistiendo a un curioso fenómeno, y es que virtualmente todo el crédito nuevo que se concede en España va destinado a las empresas.

Por último les dejo con la evolución de los tipos de interés de los nuevos préstamos comparando el europeo con el español. Si tenemos en cuenta que la inflación es más baja en España, la comparación es aún más sangrante, especialmente en el caso del crédito al consumo y para pequeñas empresas (más de dos puntos porcentuales). Una losa más que cae sobre las empresas españolas respecto a sus competidoras europeas, y que no ha hecho más que agrandarse en los dos últimos años.

Está claro que el Gobierno no hace más que favorecer al sector financiero frente a todos los demás, ya que si tenemos un sector financiero intervenido y rescatado en buena parte, protegido de la competencia por licencias administrativas y encima beneficiándose del dinero del BCE a tipos casi nulos, lo menos que podía hacer era tomar cartas en este asunto. Alguien mal pensado podría creer que quien manda en España es la banca, a la vista de lo que está ocurriendo. Suerte que nosotros no lo somos, ¿verdad?

placeholder
placeholder
Mercado inmobiliario Sector Financiero Tipos de interés Créditos Préstamos