Crisis política en Europa: ¿cómo está de cerca?

No parece que estemos cerca de una crisis política a nivel continental, aunque hay países cuya situación se está deteriorando

Foto: Colectivos de ultraderecha portan banderas preconstitucionales durante una manifestación en defensa de la unidad nacional en la plaza de Sant Jordi, en Barcelona. (EFE)
Colectivos de ultraderecha portan banderas preconstitucionales durante una manifestación en defensa de la unidad nacional en la plaza de Sant Jordi, en Barcelona. (EFE)

Cada trimestre, la Comisión Europea realiza una amplia encuesta que se encarga de recoger la opinión en multitud de aspectos, sobre todo políticos y sociales, en la mayoría de países de Europa: el Eurobarómetro. En estos últimos años está preocupando, y mucho, la evolución política en varios países, en que las fuerzas nacionalistas y de derecha entre dura y extrema están aumentando su representación parlamentaria o emergiendo directamente desde su ausencia en las instituciones, como ha sido el caso de Vox en España.

La presencia de elementos reaccionarios y xenófobos en estas fuerzas políticas, aun con ciertas diferencias entre las de unos y otros países, hace pensar que podríamos estar ante la aproximación de una crisis de los sistemas democráticos, prácticamente omnipresentes en Europa Occidental desde hace siete décadas y en casi toda Europa desde hace tres.

Sin embargo, el Eurobarómetro no refleja que en el conjunto de las poblaciones europeas esté aumentando la insatisfacción con estos regímenes políticos pues, como se ve en el gráfico, tras un incremento de esta insatisfacción hasta 2013, después esta ha vuelto a disminuir a niveles previos a la crisis, con aproximadamente un 40% de los europeos insatisfechos con el funcionamiento de la democracia. Es obvio que no todos ellos son partidarios de regímenes antidemocráticos, ya que muchos lo que querrán es más democracia, pero en cualquier caso pueden ser candidatos, muchos de ellos, a cambios que pueden conducir a direcciones inesperadas y poco deseables, como ocurrió en la crisis de entreguerras.

Sin embargo, hay grandes diferencias entre países; nos vamos a centrar sobre todo en la situación de aquellos importantes por su tamaño o por su situación política o económica.

Entre los países grandes, Alemania tiene un 27% de población insatisfecha, Francia un 43%, Italia un 59%, Polonia un 35%, el Reino Unido un 35% y España un 60%. Tanto en España como en Italia la situación ha mejorado palpablemente en los últimos años, pues la proporción de insatisfechos superó en ambos casos el 70% en 2013, punto álgido de la crisis. Esto también ha ocurrido en Polonia. En Alemania, Francia y el Reino Unido, la opinión permanece bastante estable.

Atendiendo a países con mala situación económica, podemos ver cómo Grecia tiene un 77% de la población insatisfecha (desde un máximo del 87% en 2012), y en Portugal, debido indudablemente a su evolución en los últimos años, asistimos al cambio más espectacular de toda la UE, bajando de un máximo del 84% en 2013 hasta un 24% en 2018. Esto sin duda es también mérito del actual Gobierno. Bulgaria (58%) y Rumanía (65%) han mejorado también mucho en los últimos años. En países con fuerte presencia de la derecha dura, como Hungría, Austria u Holanda, también han mejorado las cifras.

Se ve una gran relación de esto con la brutal crisis económica sufrida por muchos países y ello debe ser motivo de preocupación

Por lo tanto, no parece que podamos estar a las puertas de cambios de régimen generalizados en el continente, sin excluir que esto pueda pasar en países puntuales que mantienen cifras elevadísimas de insatisfacción, como es el caso de Grecia, Italia, España y algunos países del Este, especialmente los más pobres. Se ve una gran relación de esto con la brutal crisis económica sufrida por muchos países y ello debe ser motivo de preocupación, ya que una nueva crisis es seguro que volvería a disparar estos niveles de insatisfacción con los regímenes actuales y podría precipitar fácilmente cambios de régimen. Y aquí es donde pueden encontrar su oportunidad estas nuevas alternativas políticas.

¿Y qué factores son los que han dado fuerza a estos partidos? Pese a lo que pudiera parecer, los sentimientos xenófobos no están aumentando en la UE, como podemos ver en el gráfico, sino todo lo contrario. Aunque los contrarios a la inmigración siguen siendo mayoría (52%), este porcentaje ha bajado desde el 59% de hace tres años.

Gráfico de la Semana
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