La economía catalana ante las urnas

Que algunos políticos y economistas independentistas no quieran hablar de economía no significa que los problemas económicos no existan

Foto: Papeletas de las últimas elecciones en Cataluña. (EFE)
Papeletas de las últimas elecciones en Cataluña. (EFE)

“Es la economía, estúpido”. Éste era el cartel principal de la sede central de la campaña que hizo a Bill Clinton, contra pronóstico, presidente de los Estados Unidos. Clinton ganó las elecciones porque ofreció propuestas en las cuestiones que preocupaban a los norteamericanos. Esto sería bueno recordarlo porque hace dos años, los economistas separatistas ofrecían la independencia de Cataluña como solución a todos los problemas económicos. El fracaso del 'procés', y sobre todo su enorme coste económico, ha hecho que tanto la lista del fugado Puigdemont, como ERC estén omitiendo todo el debate económico.

Ahora bien, que algunos políticos y economistas independentistas no quieran hablar de economía no significa que los problemas económicos no existan. Por ejemplo, en noviembre el paro se incrementó en Cataluña en 7.400 personas, el peor dato del mes de noviembre desde 2009. Eso contrata con que en el resto de España se crearon 145 empleos según el Servicio Público de Empleo Estatal. Los datos de consumo son mucho peores en Cataluña que en el resto de España, por no hablar de la ocupación hotelera.

Los primeros efectos comenzaron hace un par de meses, y todavía tardarán un poco otros efectos. Por ejemplo, la caída del consumo y la fuga de las empresas afectarán a la recaudación, tanto general, como especialmente a Cataluña. Por una parte, Cataluña supone un 20% del PIB español, con lo que sus problemas económicos nos acaban afectando a todos. Así, la caída de la demanda interna, y especialmente del consumo, se acabarán notando en la recaudación de los impuestos especiales, y sobre todo del IVA.

Esto no se ha notado todavía simplemente porque las empresas tienen unos plazos de pago a la Hacienda Pública que todavía no se han cumplido, pero llegarán. Por otra parte, cuando se liquide dentro de dos años la recaudación del 50% del IVA que corresponde a la Generalitat, obviamente el importe de Cataluña será inferior, porque la caída del consumo se ha producido allí y no en otro sitio.

La caída de la demanda interna, y especialmente del consumo, se acabarán notando en la recaudación de los impuestos especiales, y sobre todo el IVA

Por otra parte, el traslado del domicilio fiscal de las empresas no tiene un efecto directo y a muy corto plazo en la financiación autonómica: el impuesto de sociedades es un impuesto estatal, y salvo en el caso del País Vasco y Navarra, da igual donde ingrese la sociedad. Sin embargo, la sede fiscal es legalmente el lugar donde se centraliza la dirección efectiva de una sociedad. Cuando esto se materializa, no solo hay un traslado de la actividad económica, sino también de ciudadanos de renta elevada. El efecto en el 50% del IRPF que corresponde a la Comunidad Autónoma acabará siendo muy relevante.

De hecho, este efecto ya lo es. Así Cataluña tiene el IRPF más elevado de España, especialmente para las rentas más bajas. Sin embargo, Madrid, aunque a Cifuentes le cueste incluso más que a Montoro rebajar los impuestos cuando se lo exige Cs, tiene un IRPF inferior. Aunque el PIB, y en consecuencia, la renta de ambas comunidades es muy similar, sin embargo, este año Cataluña percibirá por el 50% del IRPF que tiene cedido 8.348 millones de euros, frente a los 8.980 millones de Madrid. Esto lleva años repitiéndose, y no, no es la curva de Laffer, aunque lo parezca.

Lo que ocurre es que en Madrid hay más contribuyentes de renta elevada, y dada la progresividad del IRPF, estos pagan mucho más IRPF. De hecho Cataluña recauda mucho más por los demás impuestos cedidos, donde no existe esta progresividad. Por contarlo todo, hay una excepción en el impuesto de la cerveza, en el que la recaudación es casi la misma, aunque la población catalana es mayor, aunque aquí la diferencia tiene otra causa, que cualquiera se puede imaginar.

Siendo serios, la realidad es que solo los economistas de Ciudadanos previmos la fuga de la banca, primero, y después del resto de las empresas, huyendo del fantasma de una “Hacienda propia”, que amenazaba con cobrar los impuestos que fuesen necesarios para financiar el 'procés'. Evidentemente, los pésimos efectos económicos del 'procés' no los van a solucionar quienes crearon el problema. Pero tampoco parece factible que los solucionen quiénes no vieron venir lo que estaba pasando, porque no conocen la realidad económica, ni en Cataluña ni en el resto de España.

Siendo serios, solo los economistas de Ciudadanos previmos la fuga de la banca, primero, y después del resto de las empresas

Así, el PSC de Iceta, y luego los comunes de Doménech, Colau e Iglesias que se lo han copiado pretenden recaudar todos los impuestos en Cataluña a través de una Hacienda consorciada. Sin entrar en más detalles, esto duplicaría el coste de recaudación, y además, con las empresas ingresando fuera el IVA, las retenciones y el impuesto de sociedades, no es que sea inoportuno sino que es simplemente imposible. Y por ser suaves, esto no es un argumento precisamente para revertir la fuga de empresas.

Por otra parte, no solo los independentistas, sino también el PSC y los comunes quieren incrementar la cesión del IRPF. Todos ellos han ido a elegir el impuesto donde más tiene que perder Cataluña y menos que ganar, ahora y todavía más en el futuro. En fin, es lo que ocurre, cuando se elabora un programa económico sin mirarse los números, en este caso del sistema de financiación autonómica.

En Ciudadanos creemos que es vital recuperar la economía catalana. También hay que recuperar la convivencia y el cumplimiento de las leyes. Todo va unido. Sin que las leyes se cumplan, la economía catalana no se recuperará y las empresas no volverán. Para eso, un programa de indultos a los golpistas, como proponen los separatistas e incluso, sorprendentemente Iceta, es contraproducente. Una garantía fundamental del Estado de Derecho es la separación de poderes.

Desde Ciudadanos también proponemos un plan de choque, con incentivos fiscales, para que las empresas vuelvan y se recupere la economía catalana. También rebajaremos el IRPF para los tramos más bajos de renta, y desmontaremos los chiringuitos del 'procés' y las estructuras de Estado. Es nuestro compromiso porque somos el partido que se preocupa por los problemas reales de los catalanes, y de todos los españoles.

Francisco de la Torre Díaz es diputado y responsable de Hacienda de Ciudadanos.

Tribuna

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios