Cómo crecer en épocas de crisis

El contexto actual es el de unos mercados financieros que parecen volátiles, a la vez que se produce un incremento progresivo y continuado en los precios

El contexto actual es el de unos mercados financieros que parecen volátiles, a la vez que se produce un incremento progresivo y continuado en los precios de los recursos. En efecto, el ciclo empresarial en Europa continúa siendo positivo. Pero, ¿por cuánto tiempo? Un estudio que acabamos de llevar a cabo demuestra que muchas empresas necesitan tomar medidas adecuadas para impedir que sus negocios empiecen a mostrar señales de crisis. Según este estudio, aproximadamente el 20% de las 1.000 empresas europeas cotizadas, con una facturación superior a los 500 millones de euros anuales, ya están enfrentándose a una crisis aguda de beneficios o de liquidez. Todo ello, unido a la caída del dólar y a las dudas cada vez más frecuentes sobre la estabilidad del mercado, hace que se vaticinen sin demasiada dificultad complicaciones para ellas.

Para contrarrestar activamente los efectos negativos, abogamos por las medidas de reestructuración continuadas. La palabra clave es la flexibilidad. Lejos quedan ya los días de la “curva en V”, que prescribían una pequeña caída antes de lanzar una fase de expansión y reinicio del crecimiento. La integración de los mercados mundiales ya no permite seguir manteniendo este enfoque.

Durante varios años, las empresas europeas podían confiar en el flujo de capital constante proporcionado por los bancos. Con la llegada de los modelos de financiación angloamericanos, las empresas contaban con muchas opciones adicionales, incluido el capital internacional, o el capital riesgo como fuentes de financiación. Esto, a su vez, aumentó el número de responsables en la toma de decisiones, que observaban la facturación de la sociedad.

Las normas de reestructuración, especialmente en épocas de crisis, han cambiado drásticamente. Las compañías ya no pueden esperar o desear “sobrellevarlo” con pérdidas mínimas. Creemos en un planteamiento sincero y completo hacia la reestructuración dirigido por el máximo responsable de la empresa, que debe comunicar los cambios de forma clara y efectiva. Este planteamiento, que combina cambios simultáneos en los aspectos estratégicos, operativos y financieros de una empresa, puede desembocar en resultados óptimos. Los precios de las acciones de las empresas que han llevado a cabo amplias reestructuraciones conforme a estas directrices han crecido de media un 136% en los dos últimos años. Las noticias son incluso mejores para las 20 empresas más importantes analizadas: al actuar sobre todas las áreas simultáneamente, pudieron producir índices de rentabilidad acumulados superiores al 400%.

El estudio destaca los medios a través de los cuales se puede crear y mantener la flexibilidad en estas tres áreas clave, analizando los ejemplos que han tenido éxito entre las empresas en esta materia. Entre las medidas descritas se incluye la creación de una organización de “aprendizaje”, y una estructura modular de las ofertas de la empresa.

Josep Ros, socio director general de Roland Berger Strategy Consultants

Marcápolis
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