Brexit y Catexit (XLIII)

El Brexit es más fácil que el Catexit, porque es más fácil dejar de ser socio del Zaragoza que llevarse un trozo de España

Foto: Quim Torra, en el Parlament. (EFE)
Quim Torra, en el Parlament. (EFE)

El tema del Brexit está complicado. La señora May suda para intentar que el Parlamento británico apoye sus propuestas, y nada. Ha pasado el 29 de marzo, primera fecha del definitivo adiós, y ahora proponen el 12 de abril, aunque hay quien piensa en una prórroga indefinida. Lo que pasa es que esto último obligaría al Reino Unido a celebrar elecciones al Parlamento Europeo el 26 de mayo y a seguir contribuyendo al presupuesto comunitario durante la próxima legislatura (2019-2024) de la UE.

He recibido un correo con unas cuantas cuestiones sobre la situación actual del Brexit y he pensado trasladarlas a la situación actual del Catexit. Todo ello, sabiendo lo que he repetido muchas veces: que uno y otro son dos intentos de 'exit' diferentes y que solo se parecen en que los dos pretenden irse de donde están.

Otra cosa: que el Brexit es más fácil que el Catexit, porque es más fácil dejar de ser socio del Zaragoza que llevarse un trozo de España. Y que si el Zaragoza pierde socios, es porque pierde partidos. Y si alguien quiere llevarse un trozo de España, pensaré que yo le di al presidente del Gobierno un país de 505.370 kilómetros cuadrados y 46,7 millones de habitantes y él me lo devuelve con 467.893 kilómetros cuadrados y con siete millones y medio menos de habitantes. Y le preguntaré qué ha hecho con lo que falta y le exigiré que pida mi opinión cuando se trate de regalar trozos y habitantes de España.

Reino Unido se quiere ir de la Unión Europea, club al que se apuntó en 1973, con lo que, entre otras cosas, las cuatro libertades (libre circulación de personas, mercancías, capitales y servicios) pueden quedar afectadas.

El Brexit es más fácil que el Catexit, porque es más fácil dejar de ser socio del Zaragoza que llevarse un trozo de España

Una parte, no la mayoría, de Cataluña se quiere ir de España, a la que pertenece desde bastante antes de 1973, y se supone que las cuatro libertades no sufrirán.

Reino Unido y la Unión Europea se pusieron a negociar, nombrando cada parte un equipo de negociadores. Esto se ha mantenido así, a pesar de las trampicas que quiso hacer Theresa, trampicas que yo también hubiera probado a ver si me salían y que consistían en negociar individualmente con naciones de la Unión, rompiendo la unidad del bloque.

España y el trozo que se quería ir han negociado de otra manera. Digo 'negociar' por llamar de alguna manera a eso que aquí llaman el 'procés'. El 27 de octubre de 2017, la señora Forcadell, entonces presidenta del Parlament catalán, dijo:

"CONSTITUIMOS la república catalana, como Estado independiente y soberano, de derecho, democrático y social...

DISPONEMOS la entrada en vigor de la Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República.

INICIAMOS el proceso constituyente, democrático, de base ciudadana, transversal, participativo y vinculante.

AFIRMAMOS la voluntad de abrir negociaciones con el Estado español, sin condicionantes previos, dirigidas a establecer un régimen de colaboración en beneficio de ambas partes. Las negociaciones deberán ser, necesariamente, en pie de igualdad.

PONEMOS EN CONOCIMIENTO de la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea la constitución de la república catalana y la propuesta de negociaciones con el Estado español.

INSTAMOS a la comunidad internacional y las autoridades de la Unión Europea a intervenir para detener la violación de derechos civiles y políticos en curso, y hacer el seguimiento del proceso negociador con el Estado español y ser testigos".

Cuando dijo eso, lo hizo con cara muy seria. Ahora ha dicho que era algo simbólico, como de mentirijillas. Ese día lo estropeó. Porque los que no tenemos sentido del humor la tomamos en serio y pensamos que era un golpe de Estado. Si se mira el DRAE, se ve que el golpe de Estado es una "actuación violenta y rápida... por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes".

Y en el mismo DRAE, dice que 'violento' implica "el uso de la fuerza, física o moral". El intento de Tejero utilizó la fuerza física. El de doña Carme, moral. Los dos, golpistas. Peor este, por lo que llaman 'la fractura social', que hace que Pepe, mi vecino de barrio, no pueda salir a cenar con sus amigos, porque, según me dice, llegan al restaurante, se saludan, miran la carta y plantean el tema. Siempre igual. Ahora, Pepe y su mujer se van solos a cenar. Peor para ellos. Pues no. Peor para el buen funcionamiento de la sociedad.

Forcadell lo estropeó ese día. Porque los que no tenemos sentido del humor la tomamos en serio y pensamos que era un golpe de Estado

Los negociadores británicos han ido cambiando. Los europeos han mantenido el equipo, dirigido por Michel Barnier.

Este señor tuvo una buena idea: empezar por las cuentas. O sea: "Reino Unido, ¿cuánto me debes?". Y salieron 44.000 millones. (Al principio, los británicos no querían empezar por ahí. Preferían hablar de otros temas, como es natural).

En el Catexit no se han hecho las cuentas, y habría que hacerlas pronto. Cuentas tales como lo que te debo y lo que me debes; activos propiedad del Estado y propiedad de la autonomía, compromisos con la Unión Europea, etc.

Digo que lo primero son las cuentas porque me parece que es lo más serio y lo que más centraría la discusión. Aquí se empezó por el golpe de Estado y ya se ve el resultado. Cárcel, juicio, fugas, actuaciones esperpénticas, basadas en que yo quiero mandar desde Waterloo y para eso he fichado a un empleado obediente que viene a tomar notas de mis órdenes y a transmitirlas, y a poner lazos y a sustituirlos por otros y a poner carteles y a quitarlos, olvidándose de que eso no es gobernar. Hasta hay quien dice que es 'hacer el fantoche' ("muñeco grotesco frecuentemente movido por hilos").

En el Brexit, existe una amenaza, la de irse a las bravas. Inmediatamente, las cuatro libertades quedan afectadas, la libra baja, los pensionistas que viven en la Costa del Sol ven que su pensión pierde valor y que, como lo primero es pagar el alquiler o la hipoteca, les queda menos dinero para irse de compras, para hacer excursiones, para todo. Y, como consecuencia, las tiendas y, en general, los negocios de la Costa del Sol venden menos y cuando les hablan del Brexit, ponen mala cara. Y despiden algún empleado, que veía el Brexit como desde fuera, pensando: "¡Qué raros son estos tíos!".

Dentro del Reino Unido, lo de Irlanda es peor. Porque Irlanda del Norte pertenece al Reino Unido, mientras que Irlanda del Sur es Unión Europea. El Brexit a lo bestia trae consigo el restablecimiento de la frontera entre las dos Irlandas, con lo que costó eliminarla.

Por su parte, lo que hizo la señora Forcadell fue un intento de Catexit a las bravas. Aquí se le puso un nombre que quedaba mejor: DUI, declaración unilateral de independencia.

La señora May, con más moral que el Alcoyano, está ahora intentando que los laboristas la apoyen en sus negociaciones con la UE

La señora May, con más moral que el Alcoyano, está ahora intentando que los laboristas la apoyen en sus negociaciones con la UE. Difícil tarea, porque la UE se ha cansado y le dice que o el acuerdo de retirada o nada. (El acuerdo tiene 585 páginas. No es un papelico con cuatro generalidades).

Los de aquí lo tienen más complicado. Muchos en la cárcel, en pleno juicio televisado. Unos cuantos, huidos. Los no huidos, divididos. Algunos de los no huidos, apoyando posiblemente al presidente Sánchez en las próximas elecciones generales y, claro está, cobrando por ese apoyo.

Pienso que para Europa y para los británicos, lo mejor sería que la señora May retirase la petición de salida, lo que será difícil por la cantidad de gente que se lo había creído, como aquí. El argumento, el mismo que el de la señora Forcadell: "Todo era una broma. Perdonen las molestias".

Los golpistas de aquí, con perdón, porque sé que les molesta que les llamen así, podían proponer un intercambio: yo juro o prometo decir que todo fue una broma y ustedes me indultan. Como es natural, además habría que inhabilitarles 'pa cutio', aragonesismo que significa 'pasiempre', o sea, 'para siempre'. Porque si les dejamos que sigan con sus veleidades políticas, son capaces de liarla pronto otra vez.

P.S.
  1. Releyendo el artículo, parece que doña Carme es la única golpista. Hay muchos más, unos aquí, a los que vemos en la tele con frecuencia, y otros huidos.
  2. Yo, que a veces soy un poco malpensado, pienso que los que se escaparon tienen la culpa de que unos cuantos acabaran en la cárcel, porque demostraron que sí que había peligro de fuga.
  3. Los que están fuera van haciendo publicidad de sus ideas. Alguno ha convencido ya a Pamela Anderson. Con unas cuantas gestiones así, el Catexit tiene las horas contadas.
Desde San Quirico

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