No-Ca-Ga, el acrónimo poco afortunado que deja la nueva gran caja gallega

Las prisas es lo que tienen. Caixa Galicia y Caixanova cerraron su acuerdo de fusión a finales del año pasado a uña de caballo. La urgencia

Las prisas es lo que tienen. Caixa Galicia y Caixanova cerraron su acuerdo de fusión a finales del año pasado a uña de caballo. La urgencia del calendario dejó para el final el tema del nombre de la caja resultante. Aunque había opciones, ya que entre las dos entidades tenían registrados más de 35 nombres para eventuales necesidades, ninguno convencía a las dos partes. 

Llegados a este punto de no retorno, la solución fue tirar por la calle de en medio. Caixanova y Caixa Galicia son desde hace solo unas pocas semanas NovaCaixaGalicia. Ningún alarde de imaginación, cierto. Como reconocen desde dentro, el nombre tiene poco encanto y es largo, pero surgió como la solución política de consenso para que la fusión echara a rodar al completo.

Nadie reparó, como ha quedado claro, en que la complejidad del nombre provocaría el empleo de atajos lingüísticos para referirse a la caja gallega. El primero en causar furor, con buenas dosis de sorna y cachondeo, ha sido No-Ca-Ga, el acrónimo de las tres palabras refundidas que por su dosis escatológica ha congraciado a los desencantados con el sistema financiero. 

Como han demostrado ahora Caixa Galicia y Caixanova, las entidades financieras no son un dechado de imaginación a la hora de rebautizarse


Con estos precedentes, ha faltado tiempo para que las alusiones satíricas hayan circulado en la red como la pólvora. Hasta en la red social Facebook se ha creado un grupo de fans para recordar que el día 1 de diciembre, además de celebrarse el día mundial del Sida, "algún individuo/comité acordó llamar NovaCaixaGalicia a la unión CaixaNova-CaixaGalicia. Menuda perla".

La versión oficial, que existe, recuerda que la marca, aprobada por el primer consejo de administración de la entidad, celebrado en Vigo, utiliza el azul y el
verde, los colores "predominantes en Galicia". Mientras, el logo está basado en dos velas de formas redondeadas que recuerdan el mapa de la comunidad y quieren simbolizar, a la vez, "o impulso cara ao futuro da caixa galega".

 La opción técnica tendrá que esperar. Los alternativas más o menos arriesgadas, incluso la convocatoria de un concurso, podía demorar el proceso hasta medio año y urgía un nombre, independientemente de su aspecto estético. Por el momento, las iniciales NCG también se abren paso como nombre abreviado, aunque bien parecen las iniciales de una formación política más de nuevo cuño.

Como han demostrado ahora Caixa Galicia y Caixanova, las entidades financieras no son un dechado de imaginación a la hora de rebautizarse. Casos del pasado lo demuestran. Desde el simplón BSCH al que dio lugar la fusión entre el Santander y el CentralHispano, al más reciente nombre que reúne a las cajas catalanas bajo la marca Unimm. Veremos si Caja Madrid se añade los siete nombres de su sip.

El Confidente
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