Cobo, la mano derecha de Gallardón que casi le parte la cara a Sebastián
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Cobo, la mano derecha de Gallardón que casi le parte la cara a Sebastián

El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, evoluciona satisfactoriamente en la UCI de La Paz, donde varios escáneres han descartado una lesión cerebral. Ha ido recuperando la

El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, evoluciona satisfactoriamente en la UCI de La Paz, donde varios escáneres han descartado una lesión cerebral. Ha ido recuperando la consciencia a ratos, conoce a los médicos y aunque permanece intubado, parece que se recuperará satisfactoriamente. Tiene la mandíbula desplazada y un fuerte hematoma torácico, aparte del traumatismo craneal. Aunque a última hora de ayer se especulaba con la posibilidad de que el político circulara sin casco, lo cierto es que llevaba uno perfectamente homologado aunque no era integral.

El alcalde de Madrid anuló ayer toda su agenda para estar con la mujer y los cuatro hijos de su compañero. Y es que la relación de Ruiz-Gallardón con Manolo Cobo va mucho más allá que la propia de los camaradas de partido. Cobo, antes que político, es un tipo visceral y nada diplomático, capaz de sacrificarse por su amigo el alcalde. Lo demostró lanzándose en aventuras políticas suicidas, como cuando le disputó la jefatura del PP en Madrid al equipo de Esperanza Aguirre con el resultado de todos conocido, o cuando denunció, contra viento y marea y contra el criterio de la Fiscalía, que era objeto de espionaje político por parte de sus propios “compañeros” de partido.

Uno de los momentos en que demostró que su lealtad a Gallardón iba más allá de las siglas y de las formas políticas fue en el debate que mantuvieron en 2007 el alcalde con el candidato socialista al Ayuntamiento de Madrid, el hoy ministro de Industria, Miguel Sebastián. En el cara a cara televisivo, Gallardón vapuleaba dialécticamente a su oponente, que se vio acorralado y se defendió con un golpe bajo, de esos que casi nunca se utilizan en política. Sebastián enarboló una portada en la que aparecía Montserrat Corulla y le espetaba ante las cámaras a Gallardón que explicara cuál era su relación personal con una de las implicadas en la operación “Guateque”.

El alcalde, ante las cámaras, acusó el golpe y se defendió con elegancia: “Nunca pensé -dijo- que caería usted tan bajo”. Era casi el final del debate. Pero tras las cámaras, Manolo Cobo, presente en el estudio como número dos de su amigo, montaba en cólera. Cuando terminó el programa, se dirigió como un poseso hacia Sebastián y hubo que pararle “porque estaba dispuesto a todo”. Le reprochó a voz en grito su falta de hombría política mientras el entonces aspirante y hoy ministro hacía mutis por el foro temeroso de que la vehemencia de Cobo acabará por alcanzarle.

El resultado final es conocido: Gallardón barrió en las urnas a Sebastián, éste no apareció por el ayuntamiento como jefe de la oposición y Cobo sigue siendo el vicealcalde de Madrid y mano derecha del primer edil. Y las relaciones con el todavía ministro quedaron rotas para siempre y entre Cobo y Gallardón se sellaron aún más. Como ha demostrado el accidente de la noche del martes.

Miguel Sebastián