El insumiso Cañamero, de la mano de un guardia civil en el Congreso

El jornalero y diputado de Unidos Podemos por Jaén no se ha separado desde su llegada al Congreso de Juan Antonio Delgado, exportavoz de la AUGC y compañero de grupo

Foto: El diputado de Podemos por Jaén y portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores, Diego Cañamero (d), saluda al secretario general del partido, Pablo Iglesias. (EFE)
El diputado de Podemos por Jaén y portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores, Diego Cañamero (d), saluda al secretario general del partido, Pablo Iglesias. (EFE)

Diego Cañamero ha irrumpido en el Congreso de los Diputados y lo ha hecho de la mano de un guardia civil. El diputado de Unidos Podemos por Jaén, quien se declara "insumiso judicial" y ha estado una buena parte de los últimos años en busca y captura por las acciones en las que ha participado, como las famosas 'expropiaciones' en supermercados, no se ha separado desde su llegada a las Cortes de Juan Antonio Delgado, diputado y exportavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).

En la sesión constitutiva de las Cortes, ambos parlamentarios se sentaron juntos, y en las reuniones del grupo parlamentario de Unidos Podemos, del que ambos forman parte, también comparten pupitre. Cañamero y Delgado, diputado por Cádiz, son inseparables. Ambos coincidieron incluso en la elección del color de su vestimenta para prometer el cargo: el blanco. Si bien Cañamero eligió un 'look' reivindicativo, con una camiseta en la que podía leerse "Libertad Andrés Bódalo", en referencia al miembro del SAT y concejal de Podemos encarcelado tras haber sido sentenciado por agredir a un teniente de alcalde del PSOE en una protesta, y Delgado se decantó por una pulcra camisa.

Diego Cañamero promete su cargo, junto a Juan Antonio Delgado. (EFE)
Diego Cañamero promete su cargo, junto a Juan Antonio Delgado. (EFE)

La primera reunión del grupo parlamentario de Unidos Podemos se convirtió en un curso acelerado de las dinámicas del Congreso y la relación con los medios. Dirigido principalmente a los nuevos. Los veteranos, a pesar de la corta legislatura anterior, ejercieron de profesores particulares y el pupilo de Delgado fue Cañamero. Un trabajo que continuó en la constitución de las Cortes, aunque los rumores, no confirmados, vislumbran que sus enseñanzas no fueron del todo exitosas.

En la segunda votación para la presidencia de la Mesa, el candidato socialista Patxi López, al que Unidos Podemos dio la orden a los suyos de apoyar, recibió un voto menos de los que sumarían los 85 socialistas y los 71 de los de Pablo Iglesias. Todas las miradas se dirigieron a Cañamero, que al parecer habría decidido no participar en la votación, saltándose la disciplina de partido en su estreno.

Cañamero y Delgado, en la primera fila de la bancada derecha, durante la reunión del grupo.
Cañamero y Delgado, en la primera fila de la bancada derecha, durante la reunión del grupo.

 

Cañamero, jornalero desde la niñez y poco dado a acatar órdenes que considere contrarias a su ética, no es un alumno fácil para Delgado. El guardia civil en excedencia tampoco es que se sienta a gusto obedeciendo órdenes injustas. Tras 23 años en el cuerpo, acumula 18 expedientes disciplinarios. Todos ellos por su labor sindical, ninguno por su tarea profesional.

Con causas pendientes, y sin atender a requerimientos judiciales, su última detención se produjo el pasado 4 de mayo. Entonces dejó escrito en su cuenta de Twitter: “Acaba de venir a detenerme la Guardia Civil. En ese momento no me encontraba presente. Dicen que vendrán más tarde”. Ahora, en el Congreso, estrecha lazos con un guardia civil al que pudo haberle tocado participar en alguna de sus múltiples detenciones, pero con el que comparte grupo parlamentario e incluso pupitre. 

El Confidente
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios