Los niños pijos también roban en Primark: la mayoría de hurtos no acaban en denuncia

La tienda de ropa prefiere no invertir en dispositivos de alarma antirrobo para muchas prendas porque no le compensa lo caros que salen

Foto: Una cliente de Primark. (Reuters)
Una cliente de Primark. (Reuters)

La mayor tienda de ropa de España, el Primark de la Gran Vía madrileña, es un imán para los niños amigos de lo ajeno. El Confidencial contó el pasado 11 de julio, de hecho, que los robos cometidos por críos en este local están colapsando la Fiscalía de Menores, que algunas semanas tramita decenas de denuncias por este concepto. Sin embargo, y aunque pueda parecer sorprendente, al ministerio público especializado no llega la mayor parte de los incidentes de este tipo que se cometen en el gigantesco establecimiento.

La mayoría de los hurtos que sufre el local por parte de menores tienen como autor a chicos y chicas que no necesitan robar para subsistir. Se trata de jóvenes de nacionalidad española que son cazados 'in fraganti' en el momento en el que tratan de llevarse prendas sin pagar. Los agentes de seguridad de la compañía les retienen hasta que llegan sus padres, que abonan el precio de lo sustraído y se los llevan a casa.

Roberto R. BallesterosRoberto R. Ballesteros
La empresa prefiere no denunciar la mayor parte de estos casos, dado que finalmente no ha sufrido el robo, y optar por continuar como si no hubiera pasado nada. El motivo, sobre todo, son las molestias que conllevaría interponer una demanda por cada intento de hurto. Si ni el pequeño ladrón ni sus padres abonan el importe de la prenda sustraída, en ocasiones la tienda incluso se conforma con la devolución del producto sin más.

Padres o madres de familias adineradas de Madrid han tenido que pasar también en los últimos meses por el trago de tener que ir a Primark a pagar los 12 euros que cuesta la falda que ha sustraído su hija adolescente o los 25 de la chaqueta más fashion que trató de sacar a escondidas su otro hijo quinceañero.

Antonio VillarrealAntonio Villarreal
En gran parte de los productos, la multinacional -al igual que otras marcas del sector- decide no instalar dispositivos electrónicos antirrobo, dado que algunas son piezas tan baratas que no compensa invertir en aparatos de este tipo. Es el caso de los calcetines, las camisetas, la ropa interior y cientos de artículos más que están especialmente presentes en esta tienda centrada en el concepto 'low cost'.

Otros muchos casos sí acaban en denuncia y representan ya una gran carga de trabajo para la Fiscalía de Menores de Madrid. La inmensa mayoría de estos atracos, en cualquier caso, no superan los 400 euros, por lo que no son considerados siquiera delito, sino únicamente falta, lo que se suma a la imposibilidad de imputar a los niños, que lleva en último término a que gran parte de las acciones queden impunes.

El Confidente

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