La 'mala fama' de los despistes de Sánchez con el coche: de EEUU al hotel Palace

Durante el desayuno informativo del líder socialista, corrió el rumor de que se había perdido y había aterrizado en el vecino Ritz. Ferraz dice que no fue así. Aquello evocó lo que le pasó en 2015

Foto: Pedro Sánchez, en su intervención en el desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum este 9 de enero, en el hotel Palace de Madrid. (Borja Puig | PSOE)
Pedro Sánchez, en su intervención en el desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum este 9 de enero, en el hotel Palace de Madrid. (Borja Puig | PSOE)

El desayuno, a las 9:00, es en el Westin Palace, y no en el Ritz.

Podría parecer un dato menor. Y, de hecho, apenas aparece en las crónicas periodísticas el lugar donde se celebra uno de tantos desayunos informativos que acoge Madrid. Tanto da. Pero este martes... la cosa no era exactamente así. Porque a Pedro, Pedro Sánchez, le tocaba el Palace y a Mariano Rajoy, el Ritz. Dos hoteles de cinco estrellas situados a poca distancia uno del otro —el primero, en la plaza de las Cortes, a un paso del Congreso; el segundo, en la vecina plaza de la Lealtad, a un paso de la Bolsa—, pero con dos protagonistas muy distintos. Y el reparto no era tan lógico, porque el secretario general del PSOE era el orador principal del desayuno montado por Nueva Economía Fórum, que suele elegir como escenario el Ritz. Pero, "por razones de aforo", dado que la concurrencia se disparó, según el PSOE, la organización decidió trasladarlo a un sitio más espacioso, el salón central del Palace. Mientras, el jefe del Ejecutivo presidía a la misma hora, las nueve de la mañana, la inauguración del foro Spain Investors Day. Y lo hizo en el lugar que estaba entonces disponible, el Ritz.

Y todo esto viene a cuento de un rumor que corrió "como la pólvora", como reconocían en el equipo de Sánchez: que su jefe, el líder socialista, se había confundido de hotel en esta gélida mañana de martes en la capital y se había encaminado hacia el Ritz, y no donde le correspondía, en el Palace. Y eso hacía recordar a algunos otro despiste mítico del que también fue víctima: cuando no llegó a tiempo a un encuentro con estudiantes en EEUU porque el conductor se equivocó de dirección.

Pero, como contaban en el gabinete del secretario general, este martes no hubo traspié ni descuido. "Totalmente falso", aseguraban. Más sencillo. Sánchez salió de su domicilio, en Pozuelo de Alarcón, un municipio pegado a la capital, sobre las "ocho menos diez, ocho menos cinco". Lo hacía con su escolta, el chófer y uno de sus asesores de confianza. Con tiempo suficiente, por tanto, para aterrizar en el Palace. "Pero sorprendentemente no encontramos tráfico y llegamos sobre las 8:10. Entonces Pedro planteó que era mejor parar el coche y dar una vuelta caminando. El conductor aparcó en la parte trasera del Ritz, en una de las calles aledañas, cerca del Museo del Prado y del monasterio de los Jerónimos. Y salimos con él a pasear. Al final, llegamos al Palace a eso de las 8:35-8:40 de la mañana, pero fuimos caminando. Vamos, dimos una vuelta a pie, simplemente", explicaba a este periódico uno de los integrantes de la pequeña comitiva que acompañaba a esas horas al secretario general.

En su equipo cuentan que llegó antes porque no había tráfico y optó por dejar el coche cerca del Ritz y dar una vuelta con sus acompañantes


En Ferraz no se acaban de explicar cómo se propaló "el bulo" de que se había confundido tan rápidamente, porque sí se comentó en las mesas de los periodistas durante el desayuno y a la salida la propia dirección de Comunicación del partido, que encabeza una de las integrantes del núcleo duro del líder, y de una lealtad inquebrantable hacia él, Maritcha Ruiz, relataba a los informadores cómo había sucedido todo. "Puede ser que a algunos periodistas que se confundieron lo vieran por allí y pensaran que era allí y al no ver a nadie, bajaran al Palace y lo contaran a sus compañeros".

Más en el coche

"No tiene ningún sentido esa maldad, además, aparte de que es mentira", recordaban. Y es que Sánchez no da indicaciones a su chófer "como si se las diera a un taxista". El conductor que le toca cada día "ya sabe la ruta" de antemano, y por tanto la cumple. "Y además, si Pedro se despistara por lo que fuera, o nos ocurriera a alguno de nosotros, los demás corregirían y se darían cuenta. Vamos, que no hay posibilidad de equivocarse. Lo que pasó hoy [por ayer martes] fue mucho más simple y más tonto. Que llegamos antes y salimos a pasear para hacer tiempo, porque no tenía sentido presentarnos en el Palace a las ocho y poco", detallaban en el gabinete del líder. "Dar por bueno que hubo despiste es como llamar subnormal a todo el equipo", indicaba otra fuente, con cierto disgusto.

"No tiene ningún sentido esa maldad. Es mentira", replicaban con cierto disgusto en Ferraz. "Es como llamar subnormal a todo su equipo"

Sánchez dio su 'speech' a tiempo, vendió (y tuvo éxito) su propuesta de crear un impuesto extraordinario a la banca y dar vida al impuesto a las transacciones financieras para financiar las pensiones, metió de nuevo caña a Inés Arrimadas (esta vez por no haberse puesto en contacto con Miquel Iceta a estas alturas) y no descartó que Margarita Robles, su portavoz parlamentaria en el Congreso, pueda ser la candidata al Ayuntamiento de Madrid, pese a que ella no quiere. De ningún modo.

Así que el suceso poco tenía que ver con el que le ocurrió hace justo casi tres años, el 15 de enero de 2015. Sánchez hacía su primera gira por Estados Unidos, y ese día tenía programado un acto con estudiantes en la Universidad George Mason, al que estaba prevista la asistencia del entonces embajador de España en el país, Ramón Gil-Casares, y el rector del centro, el español Ángel Cabrera. Pero no llegó.

Pedro Sánchez, durante su desayuno informativo de este martes en el hotel Palace de Madrid. (Borja Puig | PSOE)
Pedro Sánchez, durante su desayuno informativo de este martes en el hotel Palace de Madrid. (Borja Puig | PSOE)

Ferraz le había colocado la visita justo después de una entrevista con la exsecretaria de Estado Madeleine Albright y antes de una cita con el 'think tank' Center for American Progress, como detallaba la enviada especial de la agencia Europa Press. La comitiva —Sánchez, miembros de su ejecutiva, su dirCom de la época y varios periodistas— sí salió en hora hacia la George Mason, en el vecino estado de Virginia. Pero hubo un "malentendido con la dirección". El conductor se dirigió hacia la localidad de Fairfax, donde hay un campus universitario, y no hacia la avenida Fairfax de la localidad de Arlington (Virginia), donde está la George Mason. La dirección incluso aparecía mal en las previsiones enviadas por el PSOE.

La 'mala fama' de los despistes de Sánchez con el coche: de EEUU al hotel Palace

El maldito retraso

Total, que la delegación, cuando llegó a la localidad de Fairfax y se dio cuenta del error, puso rumbo al Fairfax 'real', al de la Mason. Pero ya era tarde. Cuando quedaba poco para aterrizar, la caravana fue avisada de que el embajador, el rector y los asistentes se habían largado del lugar, porque el retraso era de una hora. El equipo del líder decidió entonces dirigirse hacia su última cita del día, el encuentro en el Center for American Progress, en Washington, última incluso antes de su regreso a España.

Hace tres años, su chófer en EEUU se confundió de dirección y no llegó a tiempo a un acto universitario. Y el rector se despachó con un airado tuit

Pero a Sánchez no solo tuvo que bregar con las chanzas por el despiste del chófer, sino sobre todo con el airado tuit del rector: "Espero que Pedro Sánchez sepa dirigir un país mejor que sabe manejar un GPS. Disculpas a la facultad, los estudiantes e invitados por su no asistencia", se despachó.

Aquel mensaje dolió mucho en Ferraz y enseguida se pensó en que quizá podía tener algo que ver la relación de Cabrera con la entonces secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, la exministra de Defensa Carme Chacón, porque ya en aquellos días la confianza entre los dos dirigentes estaba quebrada. De hecho, la exministra había sido la que había proporcionado el contacto del rector, porque del resto del viaje se había encargado el que era responsable de Economía de la cúpula, Manuel de la Rocha Vázquez, que sí se trasladó a EEUU con el jefe, igual que el entonces portavoz del área en el Congreso, Juan Moscoso. Años después, en la sede federal, lógicamente, dicen que pelillos a la mar. Que agua pasada no mueve molino, y menos aún si una de las supuestas implicadas en la historia es Chacón, fallecida el pasado abril de forma repentina a causa de una cardiopatía congénita. Pero lo cierto es que hoy, en 2018, aún se sigue evocando aquel episodio. Un error garrafal que arruinó aquel bienintencionado viaje a la América de Barack Obama. El de este martes, despiste menor o, como subraya Ferraz, simple casualidad sin mayor trastienda, no le aguó el anuncio al líder. Eso sí. Se quedó en rumor, y punto.

El Confidente

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios