De Bolsonaro, dentaduras y discursos de 'Barrio Sésamo'

Bolsonaro, que llevaba más de dos décadas como diputado, consiguió una extraordinaria victoria gracias a un discurso plagado de palabras duras pasadas por la batidora para que se digieran bien

Foto: El nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (i), saluda junto al vicepresidente, Hamilton Mourão, durante la ceremonia de investidura. (EFE)
El nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (i), saluda junto al vicepresidente, Hamilton Mourão, durante la ceremonia de investidura. (EFE)

Hace años, una pediatra me comentó que estaba detectando que las dentaduras de los niños no iban acordes con su edad. “Es preocupante esa manía de los padres de darles todo blandito y líquido para que lo tomen bien. Porque como no muerden, no ejercitan”. Con la política hoy pasa lo mismo, digerimos discursos líquidos y blanditos, fáciles para molleras que consumen 'fast fashion', 'fast food' y ya no tienen tiempo ni ganas de leer un periódico. No morder, no ejercitar, y no sufrir. Los dientes y el cerebro.

Sepan, amables lectores, que este no es un ejercicio de intelectualidad, suficiencia y gafapastismo. Anoche mismo terminé de ver una serie cuyos principales reclamos eran Julia Roberts y capítulos con una duración de apenas veinticinco minutos, y me molestó profundamente que 'El regreso de Mary Poppins' durara dos horas y diez minutos y fuera esa mi forma de empezar el año. Porque yo también tengo prisa, me gusta lo fácil y en numerosas ocasiones presumo de que mi mecanismo tiene la dificultad de un botijo. El problema viene cuando uno observa los resultados.

El año ha comenzado con la investidura del presidente de la séptima economía del planeta. Jair Bolsonaro, que llevaba más de dos décadas como diputado ejerciendo con el mismo éxito que el PP de Andalucía antes de las últimas elecciones, consiguió una extraordinaria victoria gracias a un discurso plagado de palabras duras pasadas por la batidora para que se digieran bien.

Un puré formado por cosas que entendería un niño de primaria, un pretendiente de 'Mujeres y Hombres y Viceversa' y un consejero delegado del Ibex 35. Ese estoy con vosotros, con los olvidados, y no podemos permitir que las minorías lo controlen todo. Porque maldito sea lo políticamente correcto y la ideología de género. Y por qué no vamos a disparar a aquel que quiere robarnos, por qué debo querer a un hijo si me sale gay, por qué… si nos protege Dios y la Constitución. Mmmm, esto lo he oído yo antes.

Bolsonaro, con una dosis de laca muy parecida a la que mostró Alberto Chicote en las campanadas de Antena 3, ha dejado claro que sin comunistas pero con mano dura sí hay paraíso, y ha instaurado el derecho de admisión reservado a discotecas en las investiduras. Por eso ha prohibido a los mandatarios de Venezuela, Cuba y Nicaragua que acudieran a su fiesta. A cambio le ha mandado todo su cariño a Donald Trump, otro que tal baila con la laca, y le ha dicho que “Juntos, con la protección de Dios, traeremos más prosperidad y progreso a nuestros pueblos”. Trump, el que triunfó yéndose a abrazar votantes a los estados a los que no va nadie con un discurso que podrían haber escrito Epi y Blas. Ah, no, si estos parece que eran gays.

Ayer decía Ignacio Varela en Onda Cero que le preocupa la respuesta tan tibia de algunos analistas ante esta ola de mandatarios cipotudos. Ese “bueno, si gana ya verás cómo no es para tanto” de tertulias de bar y cenas navideñas en familia. “Se dijo de Trump y ha sido aún peor que lo que decía antes de ganar las elecciones”, advirtió.

El minimalismo en la política tiene efectos perversos, aterradores. Empiezas maldiciendo a los poderosos y abrazando a víctimas de la crisis y te acabas comprando un chalé en Galapagar y apartando al autor de aquello de lo del núcleo irradiador. Pero es que a ese no hay quien lo entienda. Intentas explicar lo que es una sociedad interpuesta para evadir impuestos pero terminas intentando exhumar a Franco y diciendo que un viaje en Falcon cuesta menos que una mesa del AVE.

Luego nos extraña que triunfe un señor que sale montando a caballo en los vídeos

Y luego nos extraña que triunfe un señor que sale montando a caballo en los vídeos y que tiene un programa de cien medidas urgentes, de las cuales más de la mitad no encajan en la Constitución. Y me surgen varias preguntas: ¿alguien se las ha leído? ¿Algún ser humano se ha molestado en buscar el número de denuncias falsas de malos tratos? ¿Alguien sabe si tener un hijo gay provoca efectos secundarios como a mí el pelo de gato? ¿Y qué demonios es la ideología de género? ¿Animar al Getafe me convierte en minoría? ¿Y en comunista?

Por no morder, por no ejercitar… toca sufrir.

Ideas ligeras
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