El cardenal de Venezuela: "Los países débiles son el juguete perfecto de las potencias"
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Ángeles Caballero

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El cardenal de Venezuela: "Los países débiles son el juguete perfecto de las potencias"

Baltazar Porras es uno de los hombres en los que se apoya el papa Francisco. Es venezolano y de gesto dulce, habla bajito y este martes estuvo en Madrid

Foto: El cardenal venezolano Baltazar Porras. (EFE)
El cardenal venezolano Baltazar Porras. (EFE)

"Hace no mucho tiempo el Gobierno nombró un vicepresidente de Asuntos Religiosos y convocó una reunión conmigo. Me dijo: 'Sepa que queremos ayudarles, y tenemos presupuesto y recursos para pintar las iglesias de todo el país'. Le respondí: '¿Pero tal y como está el país cree que lo importante es pintar iglesias? Así que llevamos un 2020 lleno de ataques verbales y llevándonos a los tribunales. Consideran que todo el mundo tiene un precio'". Baltazar Porras habla bajito, su gesto dulce parece casi inalterable. Es cardenal de Venezuela y uno de los hombros en los que se apoya el papa Francisco. Este martes estuvo en Madrid.

A las ocho de la tarde la capilla de la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, en Madrid, estaba repleta de fieles dispuestos a escucharle. Apenas bebió un sorbo de agua durante la hora que dedicó a hablar de su país y de asuntos de la institución de la que forma parte. Los temas de su agenda se parecen mucho a los que se habla en cualquier sesión parlamentaria en España.

"La situación de la política y los medios de comunicación hace muy fácil que se nos manipule y nos engañen. Creemos y decimos que actuamos libremente. No es así". Alertó sobre la situación en su país, ese que ostenta el título de mayor diversidad de Sudamérica. "Hoy es el paraíso del narcotráfico, de la trata de personas y del expolio. Eso da mucha más riqueza que el petróleo. Y el juego de poderes hace que nos convirtamos en débiles. El juguete perfecto para las grandes potencias", afirmó.

Foto: Foto: Pixabay.

No dio nombres, pero tampoco hizo falta. Advirtió del peligro que supone hacerse determinados amigos. Como Estados Unidos. Como Rusia e Irak. Y mientras, la supervivencia del pueblo. Un pueblo que pasa hambre y en el que la vida vale muy poco. "En estos momentos la ideología está por encima de la dignidad de las personas, el poder está por encima de la vida". Aun así, o quizá por eso, aseguró que han aumentado las vocaciones cristianas.

placeholder El cardenal Baltazar Enrique Porras, en El Vaticano en 2016. (Reuters)
El cardenal Baltazar Enrique Porras, en El Vaticano en 2016. (Reuters)

En su discurso hay marca de la casa Bergoglio. Advirtió a un público mayoritariamente femenino y mayoritariamente jubilado de la importancia de la ecología, "factor determinante para la equidad", del uso racional del agua. Porque el cambio climático nos está poniendo en situaciones desconocidas hasta ahora. Porque los cambios vendrán de la base.

"Las mujeres son hoy el motor de las misiones. Y se preguntan por qué no pueden absolver o aplicar la unción a los enfermos"

También hubo hueco para cierta autocrítica. Uno de los asistentes le preguntó acerca de la influencia de determinadas corrientes religiosas en el auge de opciones políticas. Como ha ocurrido con el Brasil de Jair Bolsonaro, aupado por los votantes pero también por los evangélicos. “Cuando dejamos un vacío alguien lo llena, y las personas suelen tener cierta hambre de trascendencia. Y los Gobiernos populistas enseguida se apuntan a aparecer con un Cristo o una Virgen”, explicó.

"La deuda de la Iglesia católica con la mujer es evidente. También la de la sociedad. Hay países en las que no valen nada. Se está caminando más lento de lo que se debería. El Papa nombró a mujeres como altos cargos en la Santa Sede", dijo. La reacción de algunos, aclaró, fue más de perplejidad que de alegría.

"Las mujeres son hoy el motor de las misiones. Y se preguntan por qué no pueden absolver o aplicar la unción a los enfermos y en cambio sí lo puede hacer un hombre", explicó.

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