La gran manzana de Madrid
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Israel García-Juez

La Feria de las Vanidades

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La gran manzana de Madrid

 Con un cuartito de hora de retraso, como ocurre siempre con todos los actos en los que participa el presidente de la Comunidad de Madrid (sea

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Con un cuartito de hora de retraso, como ocurre siempre con todos los actos en los que participa el presidente de la Comunidad de Madrid (sea hombre o mujer, de un partido o de otro) y ante lo más granado del peperismo madrileño; Enrique Ossorio, Concepción Dancausa, Pablo Cavero se presentó el proyecto para remodelar la manzana de Canalejas. Se trata de uno de los emplazamientos más emblemáticos de Madrid, en cuya parte trasera se ubicaba la famosa figura del Tío Pepe de la puerta del Sol y donde en breve se instalará la megastore de Apple en la capital.

Diez años llevaba el complejo sin conocer la mano del hombre blanco y empezaba a deteriorarse una joya arquitectónica que en su momento albergó lo más granado de los bancos patrios; la sede de Banesto, la del Hispano Americano y después la del Central Hispano. Como se pueden imaginar, al final todo aquello cayó en manos de don Emilio Botín pues donde pone el ojo, pone su llama roja.

250 millones de euros le costó al bueno de Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL, hacerse con el inmueble y se gastará 500 para hacer en estos bellos edificios del siglo XIX y XX, el primer hotel Four Seasons de la capital. Sí señora, aunque Madrid es una de las ciudades más visitadas del mundo todavía esta prestigiosa cadena no había sentado sus reales en la Villa y Corte. Lo digo porque hay fetichistas que sólo viajan a sus hoteles de referencia igual que hay americanos que llegan a España y comen en el Burger King. Además, se hará un gran centro comercial, los tenderos de Sol deben de estar que trinan, y 35 apartamentos gestionados por el hotel que es una fórmula también muy yanqui pues te ofrece los servicios del establecimiento hotelero y la comodidad de estar en tu casa. 

Juan Miguel Villar Mir dijo que hacía esta importante apuesta porque toda su familia, abuelos y nietos son "gatos" y querían volcarse con Madrid en estos difíciles momentos. De hecho, el Ayuntamiento le encaloma el arreglo del intercambiador de Canalejas aunque fue sin duda el gran misterio de la presentación pues la alcaldesa no sabe muy bien, para variar, los términos concretos de esta obra.  

Villar Mir, que montó OHL con casi 60 años y es un ejemplo de lo que pueden hacer los prejubilados españoles, tranquilizó al personal afirmando que España tiene futuro y que él -toda empresa que toca la salva y por ello es de los pocos españoles que cuenta con la Legión Francesa por su buen hacer en tierras galas-, deshará proyectos fuera para centrar sus esfuerzos en nuestro país.

Su hijo Juan Villar-Mir de Fuentes, vicepresidente de OHL, confesó que a su padre le llaman en la empresa patrón y durante 30 minutos contó todos los detalles del proyecto, incluido la limpieza del inmueble. Recordó que su compañía ya modificó la fisonomía de la capital con su proyecto de las Cuatro Torres al final de la Castellana. La bandera gigante que hay en lo alto de la Torre Sacyr es obra y gracia del murciano Luis del Rivero

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, pronunció hasta en 9 ocasiones la palabra ‘fundamental’ para definir el proyecto y recordó que se espera que esté terminado para 2016 y que será clave para conseguir que Madrid sea sede olímpica en 2020, pero todos los que han hecho obras en casa saben que las fechas son meras referencias. La pérdida de esta oportunidad puede ser la puntilla para la cuestionada Botella que tiene una seguridad relativa cada vez que se enfrenta a los medios de comunicación.

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que es un apasionado de todo lo que esté relacionado con el sector del lujo inmobiliario, recordó que se crearán casi 5.000 empleos en un momento difícil y que proyectos como éste son los que necesita España para salir del agujero. Su equipo de comunicación le acercaba al atril las novedades informativas durante el acto para que las posteriores preguntas no le cogieran en un renuncio.

Entre el público pude ver al arquitecto Antonio Lamela que, aunque menos conocido que Joaquín Torres, es bastante mejor y, sobre todo, más variado. Para los seguidores de Lamela decirles que su hijo continúa la saga familiar y yo sólo espero heredar alguno de los trajes de Don Antonio cuando él lo tenga a bien. También estaba Wilke Shee-Too máximo responsable de Four Seasons para Europa cuyos ojos apaisados demostraban la felicidad del momento. Hablando de ojos no puedo por menos que glosar la belleza de Silvia Villar-Mir, consejera de OHL, que acudió para vigilar lo que decían su padre y su hermano. Andrés Pan de Sorraluce José Antonio Granero, decano de los Arquitectos de Madrid, demostraron con su presencia la relevancia de este acto.