Mercado inmobiliario: ¿Una nueva burbuja inmobiliaria?

¿Una nueva burbuja inmobiliaria?

Atrás quedaron los tiempos en los que uno escogía zona, altura y número de habitaciones, hoy el filtro principal es el precio. El problema es complejo, las razones diversas

Foto: Piso en alquiler en las afueras de Madrid. (Reuters)
Piso en alquiler en las afueras de Madrid. (Reuters)

Pocos expertos cuestionan ya el evidente aumento de la vivienda. Alquilar o comprar en Madrid se complica día a día según evolucionan los precios del mercado inmobiliario. Encontrar un alquiler pagable empieza a ser una rareza y suele venir acompañado de una infinidad de exigencias que acaban resultando excluyentes para una gran mayoría de potenciales emancipables. Atrás quedaron los tiempos en los que uno escogía zona, altura y número de habitaciones, hoy el filtro principal es el precio. El problema es complejo, las razones diversas

Una explicación tan cierta como socorrida es el cambio de tendencia. El alquiler está ganando terreno con respecto a la compraventa. Frente a un marco vital de trabajo estable y duradero, los trabajos sin fecha de caducidad retroceden frente a la contratación temporal. Nueve de cada diez nuevos contratos son temporales. Un mercado laboral precario determina un horizonte en precario, de tal suerte que un contrato indefinido es a una hipoteca lo que un contrato temporal a un alquiler, y no sólo eso, los ciudadanos de este siglo han ampliado su mundo, la movilidad geográfica es una realidad y son cada vez menos los que deciden casarse de por vida con una hipoteca, con una comunidad de vecinos, con un barrio y con una ciudad. Alquilamos más y compramos menos, y esa es, en síntesis, la razón por la que la subida afecta especialmente a los arrendamientos, de hecho, en los últimos tres años el precio medio en compra de viviendas en la ciudad de Madrid asciende al 15,91%, mientras que el precio medio de alquiler de viviendas es del 33,62%, siendo la subida experimentada en el último año de un 7,9%

En los últimos tres años el precio medio en compra de viviendas en Madrid asciende al 15%, mientras que el precio medio de alquiler es del 33,62%

Los alquileres turísticos también han sido recurrentemente señalados como parte del problema. Un inmueble arrendado bajo esta fórmula multiplica su capacidad de generación de ingresos, y son cada vez más los que acuden a esta fórmula implantada desde hace tiempo en números países. Los intentos por poner coto a este asunto por parte del Gobierno Regional han tenido gran contestación por parte de los vecinos y el sector hotelero por tibio, el intento de contención por parte del Ayuntamiento, que el 24 de enero anunciaba una moratoria de concesión de licencias en el Distrito Centro ha quedado en la más absoluta de las nadas.

Para entonces la oferta de vivienda en portales estaba entorno de los 8.000-10.000 anuncios, ayer por la noche, es decir, solo 2 meses después de su aparente medida estrella, sólo en una conocida plataforma la oferta disponible de viviendas turísticas ascendía a 16.613 viviendas o habitaciones, de las cuales 10.338 eras viviendas enteras y de ellas 6.336 solo en el Distrito Centro. El truco es que a día de hoy no está siquiera previsto el procedimiento para solicitar una licencia, por lo que tampoco resulta posible limitarlo. Las inspecciones que el Ayuntamiento ha realizado sobre estos inmuebles son nulas, y como la realidad no se regula a base de titulares nadie ha sido capaz de ponerle el cascabel al gato.

Hay una relación directa entre la existencia de alquileres turísticos y el aumento de los precios

Es en esta nueva fórmula en la que los actuales gobernantes municipales han decidido fiar sus argumentos, estableciendo una relación directa entre la existencia de alquileres turísticos y el aumento de los precios. No obstante, aceptando que es una realidad a regular, y señalando que los principales problemas que surgen como consecuencia de este fenómeno son de convivencia, los datos desmienten esta justificación. La concentración de vivienda turística se produce, al igual que en otras ciudades, en la zona centro, coincidiendo con la demarcación de la moratoria.

Sin embargo, si echamos un vistazo a los distritos que experimentan mayores subidas; Usera: con un aumento de un 15,7%, Barajas, con un 15,4%, Villaverde, con una subida de un 15,4% u Hortaleza, con un 13,2%, cabe concluir que los distritos que en la actualidad están acusando una subida más drástica no son a priori destinos potenciales de vivienda turística. La realidad es que la ciudad crece, de hecho, prácticamente todas las ciudades están creciendo, es un hecho, y a Madrid el traje se le empieza a quedar pequeño. La realidad es que el Ayuntamiento de Madrid lejos de advertir y gestionar este hecho lo niega, reeditando el negacionismo urbano que llevó a los gobernantes de la década de los 80 a entender que “Madrid ni crece, ni crecerá”. En aquel entonces se desarrolló todo un marco normativo que limitó drásticamente el suelo disponible, es decir la oferta, y los precios comenzaron a ascender exponencialmente. Hoy se bloquean los grandes desarrollos que requiere Madrid por el norte, Operación Chamartín, y por el sur, los desarrollos del sureste, que a estas horas siguen cogiendo polvo en la mesa del concejal de urbanismo preso de sus servidumbres ideológicas. Y es que los prejuicios se suelen llevar mal con los hechos, y el primer hecho que quizás debieran empezar a asumir es que Madrid quiere crecer. Que Madrid crece, y crecerá.

Mirada Ciudadana

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