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Irene Lozano

Palabras en el Quicio

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Diputados viajeros

No sé cuándo va a comprender el establishment que sestea en Génova y Ferraz que los ciudadanos sienten una necesidad imperiosa de transparencia, pero sobre todo,

Foto: Sesión constitutiva del Congreso de la X Legislatura (EFE)
Sesión constitutiva del Congreso de la X Legislatura (EFE)

No sé cuándo va a comprender el establishment que sestea en Génova y Ferraz que los ciudadanos sienten una necesidad imperiosa de transparencia, pero sobre todo, que en este momentoquienes más necesitamos esa transparencia somos nosotros mismos. El acuerdo alcanzado por el PP y el PSOE a cuenta de los viajes demuestra que siguen sin entender nada.

La gente piensa que los diputados somos gente vaga, privilegiada y corrupta. En fin, ni todos héroes ni todos villanos. Hay de todo, como en botica, pero sepan que corromperse resulta complicado, aunque sólo sea por el hecho de que no administramos presupuesto. Mi amiga Lucía Méndez ha escrito que el Congreso es lo más sano del sistema, y probablemente tenga razón. Sin embargo, para mí no es suficiente si pensamos en lo más sano de un sistema estructuralmente corrupto, en el mismo sentido que el tuerto reina en el país de los ciegos. Nuestra ambición debe llevarnos a convertir el Congreso en una institución limpia y transparente.

En la zona gris de las malas prácticas se encuentra el despilfarro y el abuso. Cargar al presupuesto público viajes privados no es corrupción, pero sí es abuso. Y es intolerable. Punto. No hay más que discutir. ¿Cómo conseguir que nadie incurra en abuso? Ya lo expresó con una célebre frase el juez Louis Brandeis, del Tribunal Supremo estadounidense: el mejor desinfectante es la luz del sol.

Transparencia, transparencia y más transparencia. La necesita la sociedad y la necesitamos los diputados: para los senadores, lo lamento, ya no hay más solución que clausurar esa cámara. Sin embargo, el PP y el PSOE han preferido una vez más hurtar la información a los ciudadanos mediante ese acuerdo que embrolla la maraña y burocratiza el procedimiento para, al final del día, garantizar la opacidad. ¿De verdad alguien cree que publicar trimestralmente los viajes de todo el grupo parlamentario informa algo de nuestra labor? No, una vez más demuestran que legislan para modificar las percepciones y no para cambiar la realidad.

Nosotros publicaremos todo, igual que hacemos con nuestra nómina, que se puede consultar aquí y con nuestra agenda, que se puede ver aquí. Incluiremos los viajes en esa agenda, puesto que son parte de nuestra actividad política. No puedo responder de nadie más que de mí y de mis compañeros de grupo, cuyo desempeño observo cada día. La forma de erradicar el prejuicio de que no trabajamos consiste en publicar nuestra agenda –como UPyD viene haciendo en los últimos meses–.

La manera de acabar con la acusación de que abusamos del dinero público es dar cuenta de nuestros viajes, dejando claro asimismo que el Congreso no paga hoteles ni dietas, salvo en el caso de los viajes oficiales (que son los menos, por cierto: yo misma sólo he realizado uno esta legislatura). Por último, la forma de quitarnos el sambenito de los privilegios, que son jurídicos y no dinerarios, es realizar una reforma exprés de la Constitución para eliminar los aforamientos de diputados y senadores.

¿Se sienten disgustadas algunas señorías por el maltrato que les dispensa la prensa y por el desapego de la población? Prueben a abrir las puertas y las ventanas de esta casa, prueben a contar todo el trabajo que aquí se hace y prueben a admitir el ser juzgados por el juez natural. Si estamos dispuestos a ser uno más que trabaja al servicio de sus conciudadanos, tal vez nos empiecen a percibir de otra forma.

Transparencia UPyD