Alborán, el creador de nostalgias futuras

Esto va de románticos. Serrat enamoró a una generación con Penélope; Duncan Dhu con Esos ojos negros o incluso Danza Invisible con su Sabor de amor.

Imagen de archivo de un concierto de Pablo Alborán

Esto va de románticos. Serrat enamoró a una generación con Penélope; Duncan Dhu con Esos ojos negros o incluso Danza Invisible con su Sabor de amor. ¿Qué cantante enamora a los veinteañeros 2.0.? Pablo Alborán, sin duda. El malagueño, de 22 veranos, era –casi– un perfecto desconocido hace apenas 400 días. Este creador de nostalgias futuras debutó en un escenario en junio de 2010, en el Teatro Echegaray de Málaga. Ahora es número 1 de ventas en España, concede entrevistas en la televisión argentina y pregona la Feria de su ciudad.

El nuevo Alejandro Sanz no es un triunfito. Ni un producto fabricado por las discográficas. Hijo de Youtube y de la ya casi difunta Myspace, compone la música y escribe él mismo las canciones desde los 14 años. No se trata de un producto tipo Mili Vanilli de la música pongo una cara bonita, fresca y juvenil, y a ver si vendemos discos como churros. No. En el garaje de su casa se pasaba las noches enteras tocando la guitarra, grabando y analizando las canciones. Y cuenta con una habilidad innata para los programas informáticos de edición musical.

Alborán, criado en el Liceo francés de Málaga, habla el idioma materno de su madre francesa y domina el inglés. Los que le conocen insisten en que no se le subirá la fama a la cabeza, aunque su vida se ha convertido en un carrusel sin fin. Bien equipado intelectualmente por tradición familiar, su hogar de Benalmádena es una biblioteca sinfónica donde se funden el piano, la guitarra y las novelas y ensayos que devora su melómano padre. También la curiosidad de su cuñado, pertinaz lector y apóstol avanzado de las nuevas tecnologías, que observa las correrías por el jardín de su hija mayor, la sobrina de Alborán.

La musa y madrina Diana Navarro

En el principio fue Pablo Moreno. Era una noche de domingo del otoño de 2008. El CD del coche lo enchufó su progenitor, Salvador Moreno Peralta, prestigioso arquitecto y urbanista. Era una maqueta en la que cantaba su hijo. “Diana Navarro está emocionada con él”. Navarro era su musa y madrina, la que inspiró el megaéxito Solamente tú.

Manuel Illán lanzó a Las Ketchup, las de Aserejé, single que se convirtió número uno en una veintena de países y vendió 25 millones de copias. Y en 2003 fichó a Navarro. Ahora es el mánager de Alborán. Domi del Postigo, cerebro de A vivir Andalucía en la cadena SER, fue uno de los primeros que vio el talento, la gran proyección musical del joven de la guitarra que arrasaba en Youtube. Lo explica con detalle El caso Pablo Alborán publicado por Javier Gómez en Málaga Hoy

Como ya existía otro Pablo Moreno cantante, tocaba un cambio de nombre. Illán, como hiciera Pedro Almodóvar que planteó a Banderas llamarse Antonio Banderas y no José Antonio Domínguez –Bandera en singular es su segundo apellido–, propuso el segundo apellido del cantante. Así nació el chico de los vídeos subidos a Internet que no sólo no mató, sino que se convirtió en la estrella de la radio.

Pablo Alborán tuvo pluriempleo la noche del viernes. A las 23.45 ensalzó la Feria de Málaga y admitió que aún era “muy joven, quizás demasiado joven para dar un pregón, ya lo sé, por eso agradezco al alcalde [Francisco de la Torre] el gesto valiente de habérmelo ofrecido”. Luego dio un concierto en el mismo escenario de su discurso, la Playa de La Malagueta. Un repaso a su repertorio refleja el romanticismo de la marca Alborán: Ladrona de mi piel, Desencuentro, Caramelo y No te olvidaré, la campaña de verano de Turismo andaluz. Hace apenas dos ferias él hubiera aplaudido a ese joven de 22 años que fabrica nostalgias futuras.
Tinta de Verano
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