Gallardón: "Madrid 2020 puede significar un cambio de ciclo en España"

El ministro de Justicia, primer impulsor del sueño olímpico madrileño, escribe sobre una candidatura con la que, aun sin conocer su suerte, "todos hemos ganado"

Foto: Alberto Ruiz-Gallardón y el Rey Juan Carlos en la presentación de Madrid 2026 en Copenhague, en 2006.
Alberto Ruiz-Gallardón y el Rey Juan Carlos en la presentación de Madrid 2026 en Copenhague, en 2006.

Competir por organizar unos Juegos Olímpicos siempre es, tanto para la ciudad que presenta la candidatura como para el país al que pertenece, una oportunidad para darse a conocer ante el resto del mundo como un espacio geográfico, social y económico con vocación universal. Sin embargo, esa voluntad o deseo no basta. En todo caso debe ir acompañada de un proyecto sólido, y se deben cumplir una serie de exigencias que generen la suficiente confianza en que saldrá adelante. Precisamente, Madrid y España han demostrado con creces que son capaces de cumplir sus compromisos.   

Ahora, al igual que en las anteriores candidaturas para organizar los Juegos Olímpicos de 2012 y 2016, Madrid cuenta con mi incondicional apoyo. En el Gobierno de España somos conscientes de que estamos ante un proyecto de Estado, pues tanto su impulso como los beneficios que lleva asociados exceden el propio ámbito de la ciudad. La Delegación responsable de defender Madrid 2020 ante los miembros del Comité Olímpico Internacional es prueba de ello. No en vano, la Corona, al igual que ya ocurrió en Singapur y Copenhague, ha querido participar activamente en ese proceso para que Madrid se convierta en sede de unos Juegos Olímpicos. En esta ocasión serán Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias quienes, simbolizando ese sueño compartido por millones de españoles, asumirán la máxima representación de la candidatura, acompañados del Presidente del Gobierno, del Presidente de la Comunidad de Madrid y de la Alcaldesa de Madrid, junto a algunos de nuestros mejores deportistas olímpicos y paralímpicos.

La Corona, al igual que ya ocurrió en Singapur y Copenhague, ha querido participar activamente en ese proceso para que Madrid se convierta en sede de unos Juegos OlímpicosY es que Madrid 2020, por muchos motivos, puede simbolizar un cambio de ciclo para España. Justo en un momento en que diferentes indicadores ponen de manifiesto que lo peor de la crisis ha pasado, la elección de la candidatura madrileña, sin duda, acentuaría esos positivos síntomas. Más allá de sus inmediatos efectos económicos, el convertirnos en anfitriones de los Juegos Olímpicos que se celebrarán dentro de siete años confirmaría la creciente credibilidad de España en el exterior, y -es igual de importante- nos demostraría a los españoles que cuando compartimos un mismo objetivo somos capaces de superar un desafío por difícil que parezca. Sin embargo, aún sin conocer el desenlace de la cita que Madrid tiene en Buenos Aires, España se presentará como un país dotado de unas  modernas y eficaces infraestructuras; como una sociedad cohesionada -el apoyo ciudadano se estima, en diferentes sondeos, por encima del 80%-; y como una potencia que, tras acometer importantes reformas estructurales, ha iniciado la senda de la recuperación económica. En consecuencia, no hace falta esperar al 7 de septiembre para constatar que todos hemos ganado con la candidatura de Madrid 2020.

Ana Botella y Alberto Ruiz-Gallardón. (EFE)
Ana Botella y Alberto Ruiz-Gallardón. (EFE)
Celebrar los Juegos Olímpicos de 2020 facilitaría, sin que sean necesarias nuevas y grandes inversiones -pues las más importantes ya se han acometido-, que Madrid y España proyecten por el mundo una renovada imagen acorde con su realidad. España es un país competitivo que cuenta con un capital humano altamente cualificado; que ha alcanzado unos niveles de seguridad ciudadana entre los más altos del mundo; que respeta su entorno; que ha integrado las políticas medioambientales en todas las iniciativas que desarrolla; que está adecuando su ordenamiento jurídico a la nueva realidad económica y social, o en el que la solidaridad, la tolerancia, el pluralismo o la integración son los principios que rigen su modelo de convivencia.

En definitiva, la designación de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos de 2020 no es solo el deseo de un madrileño enamorado de su ciudad. Es, también, la legítima aspiración de todos los españoles que sabemos que constituirá un potente revulsivo para nuestra economía, pues actuará como un motor de progreso que acelerará la creación de empleo y riqueza. Estas son las razones por las que Madrid 2020 es importante para España.

*Alberto Ruiz-Gallardón es ministro de Justicia. 

Tribuna
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