En Andalucía puede comenzar la regeneración
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En Andalucía puede comenzar la regeneración

Décadas de corrupción, clientelismo y subvenciones. Los mayores escándalos de la democracia han tenido lugar en la Junta de Andalucía

Foto: Susana Díaz y Juan Manuel Moreno (EFE)
Susana Díaz y Juan Manuel Moreno (EFE)

Décadas de corrupción, clientelismo y subvenciones. Los mayores escándalos de la democracia, desde aquel despacho sevillano donde Juan Guerra regalaba los favores de su hermano hasta el fraude milmillonario de los ERE, toda una estructura creada para el latrocinio, un auténtico patio de monipodio que ha reinstaurado en Andalucía el caciquismo de unos pocos y la ruina de muchos.

Esta es la herencia que se encuentran los andaluces de hoy. Este es el legado que tienen que superar.

Andalucía –por ser una de las más maltratadas y empobrecidas por la partitocracia– merece inaugurar la regeneración nacional que necesita España. Una vez que supimos que Susana Díaz anunciaba la convocatoria electoral para marzo –otra vez, igual que en Cataluña, una región entera secuestrada por las ambiciones de sus políticos–, decidí reunirme durante varios días con los militantes andaluces de VOX para preparar, con ilusión y ambición, la sustitución de ese PP cómplice, que sólo aspira a mantener la consejería de la oposición, por una nueva derecha moderna, con principios, sin complejos, y con vocación para cambiar las cosas.

Concurriremos a las elecciones autonómicas andaluzas para iniciar la devolución de competencias al Estado contribuyendo al ahorro de miles de millones de euros y, además, proponiendo la eliminación de la duplicidad institucional que tan propicia resulta a los corruptos y tan enrevesada a los ciudadanos que quieren crear riqueza.

En Andalucía se observa el desastroso resultado que provoca el socialismo corrupto: niveles altísimos de paro, terrible proporción de hogares sin ingresos y elevada tasa de fracaso escolar. De todas estas políticas, el Partido Popular también es responsable, al no haber sido capaz de articular una alternativa que ilusionara a una gran mayoría de andaluces. Un amigo sevillano, con toda razón, me comentaba que el PP jamás sería alternativa de Gobierno en Andalucía porque ofrecía lo mismo que el PSOE. Por si fuera poco, ambos pretenden que los ciudadanos sólo puedan elegir entre corruptos del PP y del PSOE, alentando el miedo a otra corrupción que aparece en el horizonte, la de los neocomunistas.

Estoy convencido de que Andalucía tiene una alternativa sensata por la derecha a la que cada vez se suman más ciudadanos con ilusión y ganas por cambiar las cosas. Entre todos, hemos de presentar un programa completo para devolver competencias al Estado y la libertad a los ciudadanos; promover, frente a la maraña legal que obstaculiza la economía y solo favorece a los corruptos, el desarrollo económico que repercutirá en la creación de empleo de calidad; un mensaje unitario en toda España, sin caer más veces en la trampa de quienes pretenden enfrentar a unas regiones con otras para seguir manteniendo sus cuotas de poder caciquil.

Andalucía es mucho más que una Junta corrupta. Hay que bajar la persiana al centro comercial de San Telmo. No podemos resignarnos a un cambio de gerente, que es lo que está en juego para el PP y el PSOE.

* Santiago Abascal es presidente de VOX

Susana Díaz José Manuel Moreno Andalucía Junta de Andalucía