Un contrato único para precarizarlos a todos y atarlos en las tinieblas

Ciudadanos quiere establecer un solo tipo de contrato con unas condiciones laborales inferiores a las que tienen los ya de por sí degradados contratos actuales

Foto: El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón. (EFE)
El candidato de IU a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón. (EFE)

En la famosa novela de J.R.R. Tolkien, 'El señor de los anillos', la inscripción grabada en el anillo que creó el Señor Oscuro rezaba lo siguiente: 'Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas'. Se trataba de una única herramienta lo suficientemente poderosa para dominar la Tierra Media, que dio importantes quebraderos de cabeza a todos los personajes protagonistas de la novela.

Aunque sea un tanto 'freak', se puede establecer un símil entre este anillo único y el contrato único que propone Ciudadanos. Al fin y al cabo, sus dirigentes quieren establecer un solo tipo de contrato con unas condiciones laborales inferiores a las que tienen los ya de por sí degradados contratos actuales, con lo que estamos hablando de una herramienta lo suficientemente poderosa como para dominar todo el mercado laboral español y atar a todos los trabajadores en las tinieblas de la precariedad.

Aunque Ciudadanos nos quiera vender esta medida como nueva, no lo es. Ya fue presentada hace bastantes años por la fundación liberal FEDEA, un 'think tank' patrocinado por el Ibex 35, y lleva tiempo siendo defendida por muchas otras organizaciones empresariales nacionales e internacionales. En el ámbito político fue incluida directamente por UPyD e indirectamente por el PP (proponiendo una especie de 'mochila austriaca', indisociable del contrato único) en sus programas electorales para las elecciones de 2011, aunque afortunadamente la primera fuerza no la pudo llevar a cabo y la segunda la acumuló junto al resto de promesas incumplidas. Como vemos, el contrato único ni siquiera es una idea de Sauron, sino de otros Señores Oscuros del pasado.

El argumento que suele utilizar Ciudadanos para vender la medida es el siguiente: en España hay muchísimos trabajadores con contrato temporal, que tienen peores condiciones que los trabajadores que tienen contrato indefinido, por lo que la solución pasa por crear un único tipo de contrato indefinido para que ningún empresario pueda ofrecer contratos temporales. Así dicho suena muy bien. El problema es que se trata de un simple juego de palabras para engañar al interlocutor. Veamos por qué.

Sí, en España se firman muchísimos contratos temporales. En los últimos meses, en torno al 90% de todos los nuevos contratos han sido temporales. Esto ha hecho que el 24% de todos los contratos hoy día existentes sean temporales, colocándonos así como el segundo país de toda la Unión Europea con mayor tasa de temporalidad. Pero este vergonzoso récord no se debe a que la legislación laboral española promueva los contratos temporales, porque no lo hace: el artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores deja muy claro que la contratación por norma debe ser la indefinida, mientras que los contratos temporales están reservados exclusivamente para unas pocas excepciones (sustituciones, exceso de pedidos y realizaciones de obras o servicios determinados de duración incierta).

En España hay muchos contratos temporales porque muchos empresarios se saltan la ley y en vez de ofrecer contratos indefinidos ofrecen temporales

Si en España se firman tantos contratos temporales a pesar de estar considerados como excepciones, es porque muchos empresarios los utilizan aunque no les corresponda según la ley, porque el despido es más barato y así se ahorran dinero. Esto es un secreto a voces respaldado por multitud de estudios empíricos e incluso por el programa económico de Ciudadanos, donde aparece lo siguiente: “En la actualidad, los contratos temporales se usan en fraude de ley para necesidades que no tienen carácter temporal”. En consecuencia, en España hay muchos contratos temporales porque muchos empresarios se saltan la ley y en vez de ofrecer contratos indefinidos -como deberían hacer acorde a la legislación- ofrecen contratos temporales.

Por lo tanto, si incluso Ciudadanos reconoce que en España hay muchos contratos temporales porque se vulnera la ley, ¿por qué no propone entonces perseguir ese fraude laboral y hacer que se cumpla la legislación laboral? Esta es la evidente solución al problema, ya que según el tercer apartado del artículo 15 del Estatuto de Trabajadores, “se presumirán por tiempo indefinido los contratos temporales celebrados en fraude de ley”. En otras palabras, todos los contratos temporales ilegales que destapen los inspectores de trabajo se convertirían obligatoriamente en contratos indefinidos. Problema resuelto: el número de contratos temporales caería notablemente, las condiciones laborales de los trabajadores mejorarían bastante, y muchos empresarios dejarían de abusar de sus empleados.

Ciudadanos prefiere deducir que la solución es crear una nueva figura contractual que ¡vaya! tiene peores condiciones que los contratos indefinidos actuales

Pero no, de la constatación de fraude laboral en los contratos temporales, Ciudadanos prefiere deducir que la solución es crear una nueva figura contractual que ¡vaya! tiene peores condiciones que los contratos indefinidos actuales, porque proponen una indemnización creciente en el tiempo que como mucho y tras ocho años llegaría a equipararse a la indemnización del contrato indefinido actual. Estamos hablando de que en los primeros meses del contrato el despido sería muy barato (no han querido detallar en su programa económico cuánto de barato, no vaya a ser que la gente se dé cuenta del alcance real de su propuesta).

Entonces, ¿los de Ciudadanos son personas malvadas que quieren fastidiar a los trabajadores empeorando sus condiciones laborales? No. De hecho, seguramente la mayor parte de dirigentes y simpatizantes de la formación política se hayan creído la falsa argumentación expuesta arriba y no sean conscientes de que el contrato único es la forma perfecta para precarizar todavía más a los trabajadores y trabajadoras. Y los que sí saben bien de qué va la cosa proponen el abaratamiento del despido porque creen que es una buena solución para crear más empleo, aunque arrase con algunos derechos laborales. Pero se trata de una creencia absurda basada en una mala comprensión del funcionamiento del mercado laboral.

La causa de la elevada tasa de temporalidad hay que encontrarla tanto en el fraude laboral como en las características del modelo productivo español

Lo que esta visión neoliberal de la economía sostiene desde hace muchos años es que en España hay muchos trabajadores temporales porque los empleados a tiempo indefinido están muy protegidos (tienen muy buenos derechos laborales y elevados costes de despido) y ello impide que dejen 'hueco' a los nuevos demandantes de empleo. La solución, según ellos, pasa por reducir la protección de los trabajadores indefinidos, fundamentalmente reduciendo el coste del despido, para que a los empresarios les sea más cómodo y barato despedir y contratar. Sin embargo, esta creencia no tiene ningún sustento científico.

Utilizando el índice de protección laboral que ofrece la oficina de estadísticas de la OCDE, es fácil comprobar que la protección de los contratos indefinidos en España es menor que la media de los países de la OCDE, e inferior a la protección de los contratos indefinidos de muchos países con mucha menor tasa de paro y de temporalidad como Alemania, Austria, Francia, Suecia o Dinamarca (país en el que, por cierto, siempre se referencian Ciudadanos y muchos economistas neoliberales para defender el contrato único). Es decir, la causa de que en España haya tantos contratos temporales no es que los contratos indefinidos sean caros o estén muy protegidos, porque no ocurre tal cosa.

La causa de la elevada tasa de temporalidad hay que encontrarla tanto en el fraude laboral que cometen muchos empresarios como en las características del modelo productivo español. Mientras tengamos un modelo basado en actividades de carácter temporal, es normal que la tasa de temporalidad sea elevada, y nada importará la regulación laboral: en Andalucía la tasa de temporalidad es del 38% y en Cataluña, del 18%, y ambas comunidades tienen la misma legislación. Por lo tanto, la temporalidad se combate persiguiendo el fraude laboral y fomentando un nuevo modelo productivo más sólido y estable, no cambiando la legislación (y menos a una legislación que deteriore los derechos laborales).

El contrato único de Ciudadanos debería llamarse despido único y barato, porque es en definitiva lo que persigue y lo que provocaría

El contrato único de Ciudadanos solo disfrazaría los contratos temporales al ponerles una etiqueta de 'indefinidos', pero seguirían siendo temporales en la práctica, ya que los empleadores podrían despedirlos cuando quisieran y encima con un coste notablemente inferior al que hoy día tienen los contratos indefinidos. Además, la aplicación del contrato único impediría que los actuales trabajadores temporales que han firmado contratos fraudulentos pasasen a tener contratos indefinidos tal y como marca la actual regulación laboral, porque se estaría legalizando su situación de precariedad.

La dualidad que hay que combatir en el mercado laboral español no es la de temporales frente a indefinidos, como intentan hacernos creer, sino la de contratos legales frente a contratos fraudulentos. El contrato único de Ciudadanos debería llamarse despido único y barato, porque es en definitiva lo que persigue y lo que provocaría. Lo dicho: un contrato único para precarizar a todos los trabajadores y atarlos en las tinieblas.

Con todo, la propuesta más sensata en términos de país y de creación de empleo es la que defendemos en Unidad Popular, es decir, una combinación de inversión pública en creación de empleo -a través del programa de Trabajo Garantizado-, recuperación de empresas estratégicas para el Estado y recuperación de derechos laborales a través de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y la derogación de las reformas laborales de PP y PSOE. Solo así estaremos en condiciones de caminar hacia una economía que no sea ni dependiente ni periférica respecto de los centros industriales europeos. 

*Alberto Garzón Espinosa, candidato a la Presidencia por Unidad Popular.

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Tribuna
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