Spiriman. Victoria activista del contagio en red

Las redes sociales nos han demostrado que no hay activista pequeño y que es vital para una organización practicar una constante escucha activa para prevenir riesgos

Foto: El doctor Jesús Candel, conocido como Spiriman, el pasado enero en Granada. (EFE)
El doctor Jesús Candel, conocido como "Spiriman", el pasado enero en Granada. (EFE)

Vídeo a vídeo, tuit a tuit. De manera intuitiva. Con un mensaje sencillo y cercano. Lenguaje claro. Constante. Apalancando su campaña en el rol de pequeño influencer local. Usando como pértiga el juego del Spiribol que le regaló su abuelo. Constante. Ignorando las reglas básicas de la comunicación digital, pero firmemente convencido de que si unía a toda Granada en torno a una causa común conquistaría el territorio andaluz de la salud. Constante. 100 vídeos. Uno tras otro. Sin desfallecer desde el 28 de agosto. Todos los días uno. Cual gota Malaya. Pero eso sí, digital. Así ha logrado Jesús Candel, Spiriman, hacer hincar la rodilla al gobierno de Susana Díaz. Objetivo cumplido. Los granadinos han logrado a su lado que se derogue la fusión hospitalaria. Y en el camino una importante presa. La cabeza del viceconsejero de salud de la Junta. El portavoz del gobierno andaluz lo ha dicho. Sabemos escuchar. Sin duda las redes sociales han hablado ¿Pero cómo lo han hecho?

La victoria obtenida por Spiriman, y los miles y miles de ciudadanos andaluces que le han apoyado, no es insólita. Al menos en lo que se refiere a la capacidad de lograr cambios en el comportamiento social. El profesor Manuel Castells, en su libro Comunicación y Poder, ya anunciaba en 2008 la revolución que supondría en la política la llegada de las redes sociales a las que él denomina entonces “auto-comunicación”. La profecía hablaba de calles y plazas tomadas por la fuerza del contagio en red. Su plasmación la vimos todos en el movimiento 15 M. La fuerza de la red, y el capital de relaciones generadas, fue heredada por Podemos sorprendiendo a propios y extraños con los resultados obtenidos en las elecciones europeas de 2014. PSOE y PP miraban incrédulos sin saber por dónde les había entrado el balón.

Pero lograr la viralidad de un mensaje no depende sólo de tener el mapa del tesoro. Es preciso saber cómo activar las emociones. Hasta ahora las fuerzas políticas que heredaron el mapa del tejido asociativo de este país, parecían las únicas en conocer la fórmula para activar los nodos de influencia que provocarán el contagio en red. Pero Spiriman nos sitúa en un escenario novedoso. Se trata de un individuo con cierta prescripción en su comunidad que inicia en solitario una campaña digital de forma intuitiva y que, curiosamente, pone el peso de la misma primordialmente en el vídeo. Vídeos en Facebook, muchos de ellos usando Facebook Live, que día a día, sin faltar uno, van obteniendo más y más atención dentro de su comunidad y generando una causa común. Una bandera a la que se van sumando muchos granadinos.

El doctor Jesús Candel, conocido como 'Spiriman', el pasado 3 de febrero en Granada. (EFE)
El doctor Jesús Candel, conocido como 'Spiriman', el pasado 3 de febrero en Granada. (EFE)

Del análisis realizado a través de su cuenta en Facebook, explotando los datos abiertos, no se aprecia un alcance importante hasta el 10º vídeo. Pero a partir de ahí le cuesta mucho lograr crecimientos constantes. Pero Jesús Candel es paciente y continúa lanzando con gracia su mensaje. Es a partir del vídeo 37º en que el crecimiento empieza a ser constante hasta que logra su primer hito en el vídeo 58 con la manifestación del 5 de noviembre de 2016 donde reúne a más de 60.000 granadinos. 10 vídeos más tarde logra también un alto número de compartidos con la segunda manifestación y el 27 de noviembre repite éxito con los más de 100.000 asistentes en la manifestación. Para entonces, todos los medios de comunicación ya hablaban del fenómeno Spiriman. Finalmente, en el vídeo 99 comunica que el Hospital Materno no se traslada. El primer gran éxito ha llegado gracias 372.421 me gustas, 90.202 comentarios y 321.350 compartidos. Realmente, las cifras no son tan espectaculares. Lo espectacular es haber logrado, sin apenas conocimientos previos, administrar este patrimonio para lograr tocar los nodos de contagio en red casi con habilidad quirúrgica de tal forma que los medios de comunicación andaluces, y luego los del resto del país, acabarán por generar una Spiricrisis al gobierno andaluz.

Las redes sociales nos han demostrado que no hay activista pequeño y que es vital para una organización practicar una constante escucha activa para prevenir riesgos. Las conexiones son más relevantes que el lugar donde nacimos o nos criamos, o la cantidad de dinero que tenemos en el banco. Si pierdes las conexiones en medio de una crisis estás muerto. Si controlas la propagación puedes incendiar la red.

Pero que la información viralice no sólo depende de que haya influencers como Spiriman, sino de que haya personas influenciables. Deben darse, como decimos, las condiciones para que el incendio se propague con facilidad. Es más eficaz y económico localizar a los nodos centrales de la red. Se puede lograr el mismo resultado actuando sobre el 30 % de las personas identificadas. Así, la relación coste/eficacia de las intervenciones de red es mucho mayor. No olvidemos que sin la intervención de la tecnología (internet) cada una de esas personas ya puede, por sí misma, influir a otras 3. Es lo que se denomina la propagación hiperdiádica.

Spiriman poseía una tela de araña con suficiente número de conexiones como para, con constancia, generar cada vez conexiones más fuertes

Igual que las redes sociales son capaces en situaciones de emergencia o de crisis económica de difundir el miedo a velocidad de vértigo, pueden contribuir de forma decidida a variar percepciones. Esto ha ocurrido en Granada. Unamos a esto que los conectores que se encuentran en el centro de la red, no sólo poseen lazos fuertes a pocos grados de distancia, sino muchos más lazos débiles que el resto de los nodos. Trasiegan con esa información de manera constante con el fin de obtener claros beneficios sociales que otros no pueden lograr.

Jesús Candel poseía una tela de araña con suficiente número de conexiones como para, con constancia, generar cada vez conexiones más fuertes. No sé si se ha inspirado en Spiderman para tejer la red. Lo que sí es cierto es que su personaje es para los granadinos una suerte de super héroe que les ha librado de la tan temida fusión hospitalaria a ritmo de “Yeah”.

Ahora sólo cabe preguntarse si los políticos y sus equipos de comunicación habrán aprendido la lección o seguirán sin comprender que buena parte de las crisis provienen hoy día de las redes sociales y que en ellas afilan vídeos y tuits miles de nuevos ciber superhéroes.

*Luis Serrano es director del área de Crisis de LLORENTE&CUENCA.

Tribuna
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