Balas contra medicinas

Centrémonos en lograr la renuncia de Nicolás Maduro y en el desmantelamiento del régimen dictatorial, así como en facilitar el reparto de la ayuda humanitaria

Foto: Foto: Reuters
Foto: Reuters

Me resulta asombroso que todavía haya quien cuestione el camino emprendido por el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, para la restauración de la democracia. Me parece impecable su empeño en atenerse a la Constitución vigente y hacer todo lo posible por lograr que por fin entre la ayuda humanitaria en el país. No solo creo que es un plan acertado y eficaz, es que además es el propio Guaidó, como todos los miembros de las fuerzas democráticas, el que se está jugando literalmente la vida. ¿Vamos a decirle desde fuera lo que tiene que hacer?

Nuestra labor —la de la Unión Europea, los países democráticos y los organismos internacionales— debe ser la de acompañar y proteger a las fuerzas democráticas en este propósito. Este sábado 23 de febrero vivimos un momento crítico. Más de un millón de voluntarios han acudido a la frontera con Colombia para recibir y posteriormente distribuir la ayuda humanitaria procedente de la localidad de Cúcuta. Tuve la oportunidad de visitar esta zona fronteriza el año pasado y comprobé cómo, cada día, miles de personas pasan de Venezuela a su país vecino. Algunas compran en Cúcuta los alimentos y medicinas que les faltan (hasta donde les llegue el poco dinero que tienen) y otras siguen el camino del exilio. Más de tres millones de personas han dejado un país que tenía treinta millones.

Venezolanos agradecen la ayuda de Colombia en la frontera de Cúcuta. (EFE)
Venezolanos agradecen la ayuda de Colombia en la frontera de Cúcuta. (EFE)

El empresario Richard Branson organizó un concierto el día anterior en Cúcuta, al que se sumaron importantes artistas de todo el mundo. ¿Cómo ha reaccionado el régimen a la recogida de ayuda humanitaria organizada por el gobierno legítimo? De la única forma que sabe, bloqueando los accesos desde Cúcuta y anunciando que habrá más de 8.000 francotiradores para impedir el reparto. Esto es lo que hay, esto es el régimen chavista: balas contra medicinas, balas contra comida, balas contra la esperanza. Es la confirmación definitiva de lo que era evidente: que el hambre y la escasez en Venezuela no son solo el fruto de la incompetencia, el delirio ideológico y la corrupción, sino también parte de una estrategia deliberada para mantener a los ciudadanos débiles y preocupados solo por subsistir. Lo que ocurre es que se están encontrando con que el coraje y la resistencia de los venezolanos es mucho mayor de lo que creían.

Los jerarcas del chavismo deberán responder por crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional. Recordemos que un grupo de países de América Latina ya han solicitado a La Haya que investigue lo sucedido hasta ahora. Me gustaría que España y el resto de Estados Miembros de la Unión Europea se sumaran a la denuncia. Tal vez la depuración de responsabilidades y evitar la impunidad no sea una prioridad ahora, pero ya hemos visto caer suficientes dictaduras como para saber que será una necesidad en el futuro.

Es hora de que la alta Representante Federica Mogherini anuncie la cancelación inmediata del grupo de contacto que pretendía colaborar para que se llevaran a cabo las elecciones democráticas y libres que necesita el país. La propia Mogherini explicó que el grupo estaba a prueba y que se daría un máximo de tres meses para comprobar si era útil. La expulsión del grupo de eurodiputados encabezado por Esteban González Pons, un insulto al Parlamento y al conjunto de las instituciones europeas, ya demostró que el grupo no va a funcionar. La amenaza de disparar contra los voluntarios es una confirmación brutal e innegable.

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini. (EFE)
La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini. (EFE)

El presidente Guaidó marcó claramente la ruta del país hacia la democracia, un viaje con tres estaciones: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. En paralelo, la entrada y reparto de los alimentos y medicinas que necesitan los ciudadanos. Desde la Unión Europea no tenemos otra tarea que no sea favorecer que se cumpla esta ruta lo antes posible y de forma pacífica. No habrá elecciones libres mientras Maduro no renuncie al poder de la violencia y se forme un gobierno de transición que ponga los medios y efectúe las reformas necesarias para que haya unas elecciones con garantías. Lo cual incluye la elaboración de un censo y el nombramiento de un órgano electoral independiente, entre otras medidas.

Centrémonos por tanto en lograr la renuncia de Maduro y el desmantelamiento del régimen dictatorial, así como en facilitar el reparto de la ayuda. Y, por supuesto, no dejemos de vigilar y proteger, con los medios de los que disponemos, a los valientes venezolanos que acuden a la frontera. Y, por supuesto, a Guaidó y a todos los que forman las fuerzas democráticas. Ellos arriesgan mucho más que una posición.

*Beatriz Becerra es vicepresidenta de la subcomisión de Derechos Humanos en el Parlamento Europeo y eurodiputada del Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE). Es autora de Eres liberal y no lo sabes (Deusto).

Tribuna

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios