El sector del vapeo y el Ministerio de Sanidad debemos trabajar conjuntamente
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El sector del vapeo y el Ministerio de Sanidad debemos trabajar conjuntamente

Debemos de ser capaces de generar una regulación estricta, de forma que la afirmación de que estos productos no son para no fumadores sea un firme empeño

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El tabaco ata y te mata es una afirmación sin aristas, ya que no hay argumentación posible que la refute. Es, también, el eslogan con el que el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social lanzó su última campaña de prevención del tabaquismo en el mes de septiembre. Sin duda, el tabaquismo es uno de los principales problemas de salud pública de nuestra sociedad.

Hoy por hoy, en España hay cerca de 11 millones de fumadores -casi el 24% de la población, un dato alarmante, sobre todo, si nos comparamos con nuestros vecinos. El 66% de todos ellos quieren dejar este hábito tan nocivo, no solo para su salud, sino que también para la de aquellos que los rodean. La gran mayoría ha intentado, infructuosamente, dejarlo en más de una ocasión. Por desgracia, no existe una solución definitiva para todos, pero sí que tenemos que ser innovadores y adecuar las estrategias para cada fumador: a alguno, con suerte, le bastará con la fuerza de voluntad; muchos precisarán de ayuda médica y farmacológica; para otros tantos, será definitivo el uso de terapias de sustitución, como parches o chicles; habrá quienes buscan una alternativa menos dañina y los dispositivos de dispensación de nicotina pueden ser una potencial solución.

Y, además, no podemos obviar que hay más de dos millones de fumadores en España que están buscando alternativas menos dañinas que el tabaco de combustión. La nueva oportunidad para ellos es que esas alternativas existen. Así lo han manifestado instituciones sanitarias de reconocido prestigio, como la American Cancer Society, el Royal College of Physicians y el Ministerio de Sanidad Británico, que apoya el vapeo como un método de reducción del daño que, según sus estudios, es un 95% menos dañino que el tabaco tradicional.

"No existe una solución definitiva para dejar de fumar, pero sí que tenemos que ser innovadores y adecuar las estrategias para cada fumador"

Ahí radica el quid de la cuestión: estos dispositivos, desarrollados con el más innovador componente tecnológico, se han inventado para los fumadores adultos. Dicho de otra manera: no están pensados -ni comercializados- para quien no fuma. En el sector tenemos que ser enérgicos en repetir, una y otra vez, este mensaje, muy especialmente de cara a los menores. No hay que olvidar que contienen nicotina y esta es adictiva. En JUUL somo fieles a este compromiso y así lo hemos demostrado en nuestra forma de presentar el producto, sin promoción, sin 'influencers' y también sin el uso de las redes sociales. Tenemos claro que somos un producto para fumadores adultos.

Somos una industria de reciente creación, así que tenemos la responsabilidad para que sector y el Ministerio de Sanidad colaboren en un espacio de trabajo para regularlo más allá de la actual. Entre todos debemos de ser capaces de generar una regulación estricta, de forma que la afirmación de que estos productos no son para no fumadores sea un firme empeño, y no una simple declaración de intenciones. Es nuestro compromiso trabajar para conseguir ese espacio común donde poder desarrollar normas que garanticen y den tranquilidad a los fumadores adultos que están buscando una alternativa al tabaco de combustión y entendemos que es un objetivo común con el Ministerio de Sanidad que reducir el número de fumadores y sus efectos.

"No nos cansaremos de repetir: estos productos son una alternativa para los fumadores adultos y no deben ser nunca utilizados por los jóvenes"

Nosotros, y hablo por nuestra compañía, ya hemos puesto en marcha todos los mecanismos al alcance de nuestra mano para que así sea. Pero con el esfuerzo de unos pocos no basta. Por eso, estamos convencidos de que ha de haber un marco regulatorio y autorregulatorio que no solo controle la calidad del producto, sino que también siente las bases de cuáles han de ser las prácticas apropiadas de comercialización y comunicación de este tipo de productos, con el objetivo de evitar su uso inadecuado, especialmente por parte de los menores. Y, por qué no, que este marco sirva para que se ponga sobre la mesa un debate necesario en la actualidad: las estrategias de reducción de daños como una parte de la solución al problema del tabaquismo, como ya han hecho otros países con enorme éxito, como es el caso del Reino Unido, Francia o Canadá. No podemos perder una oportunidad de incorporar estas estrategias en nuestro país, como ya lo han hecho otros de primer nivel.

En Juul Labs queremos aprovechar esta tribuna para ponernos a disposición del sector y de las administraciones públicas para trabajar conjuntamente en un marco regulatorio y autorregulatorio que nos permita reafirmar la máxima que ha de regirnos como industria, y que no nos cansaremos de repetir: nuestros productos son una alternativa para los fumadores adultos y no deben ser nunca utilizados por los jóvenes ni por ningún usuario que no haya consumido antes nicotina.

José Antonio Bonache es director corporate & government affairs en Juul Labs.

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