El 'lobby' en tiempos del covid: profesionalidad, empatía y perseverancia

En estos tres meses transcurridos desde la explosión de la emergencia sanitaria, se ha evidenciado lo relevante de la colaboración público-privada

Foto: Foto: Reuters.
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Las crisis son aceleradoras de cambio, y la del covid-19, por su intensidad y contundencia, nos conduce a escenarios imprevisibles. Una nueva realidad que incide directamente en la relación entre los ámbitos público y privado y, en consecuencia, en la forma de entender y ejercer el 'lobby'.

En estos tres meses transcurridos desde la explosión de la emergencia sanitaria, se ha evidenciado lo relevante de la colaboración público-privada y de cómo esta resultará fundamental en el tránsito hacia la estabilidad perdida.

La gravedad y urgencia de abordar la pandemia han forzado a los poderes públicos a regular de manera drástica, obviando los tradicionales procedimientos de consulta y negociación con las partes afectadas.

La urgencia del covid ha forzado a los poderes públicos a regular obviando los procedimientos de consulta y negociación con las partes afectadas

Pero en el retorno a la normalidad sanitaria, emerge con mayor fuerza la exigencia por argumentar de manera objetiva las decisiones que se vayan adoptando. La monitorización sobre los poderes públicos será mayor que nunca. Por ello, la labor de 'lobby' deberá desarrollarse con una especial profesionalidad, empatía y perseverancia.

Entre las tendencias que habrá que atender para el desarrollo de un 'lobby' eficiente, señalamos las siguientes:

  • Las disfunciones y fragilidades que ya se daban antes de la crisis sanitaria se han agravado exponencialmente (del desempleo y la fractura social a la radicalidad política).

  • Hemos pasado de discutir ajustes a defender las bases del modelo; la empatía resulta indispensable para acercar posiciones ante este marco tan polarizado.

  • La incertidumbre de hallarnos ante escenarios desconocidos en el pasado nos aboca a recurrir al prueba-error. Por ello, la perseverancia en la defensa de posiciones bien sustentadas resulta fundamental. No conseguir los objetivos a corto plazo no nos debe llevar a renunciar a su consecución.

  • Se presupone el cumplimiento de los ODS, sin que esto añada un valor diferencial; el no alinear el propósito corporativo a los mismos penalizará a las empresas. Los compromisos con el medio ambiente y el cuidado de las personas se constituyen en una exigencia. Y tan importante como asumirlos, resultará el saber comunicarlo.

En un nuevo ecosistema en el que se transforman las jerarquías tradicionales de poder, el contacto directo entre ciudadanos y gobernantes se acrecienta, a la vez que se aceleran los procesos de toma de decisiones. Es el momento de:

  • Replantearse objetivos y plazos para responder de forma ágil y flexible ante un entorno tan cambiante. Será necesario marcarse objetivos a corto y medio plazo, con un seguimiento continuo y pormenorizado acerca de su consecución.

  • Entender la geometría variable de un Parlamento muy fraccionado, acostumbrarse al ruido y articular relaciones con formaciones diversas en función de la temática o el momento.

  • Considerar el poder del ciudadano y las estrategias de actuación 'de abajo arriba'. Es preciso una mayor creatividad para desarrollar campañas paralelas sustentadas en las nuevas tecnologías y, especialmente, en las redes sociales para, así, estimular la movilización colectiva.

Hemos de acostumbrarnos a generar confianza a través de entornos 'online', una pantalla o llamada

  • La comunicación personal y el mundo digital ya no son realidades antitéticas. Los argumentos y las estrategias como base de la comunicación resultan tan fundamentales como siempre, pero debemos asumir que el encuentro personal, base del acercamiento y conocimiento mutuo y, en buena medida, de la anticipación, ha cedido protagonismo a la conversación virtual. Por ello, hemos de acostumbrarnos a generar confianza a través de entornos 'online', una pantalla o una llamada.

En definitiva, se trata de acercarnos a las transformaciones del mundo poscovid-19, y de aprovechar los nuevos instrumentos de comunicación para diseñar estrategias de 'lobby' tan rigurosas como flexibles.

*Yolanda Vega es directora de Public Affaires y Jordi Alberich es 'senior advisor' de Burson Cohn & Wolfe.

Tribuna
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