¿Puede irse el oro a los 2000 dólares?

Esta semana, el banco central Europeo y la Reserva Federal como aliados, el oro voló para moverse por encima de los 1.350 dólares

Foto: Foto: EFE.
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En la semana de los bancos centrales, el metal precioso por excelencia brilló con luz propia. No es algo que el mercado no haya puesto sobre la mesa a los inversores de un modo exquisitamente favorable para el trading en tendencia.

Nuestra operativa, planteada el pasado 15 de mayo, acumula más de un 8 por ciento de revalorización en un mes, y ha sido una ayuda para intentar paliar la cara de póker con la que nos ha dejado la renta variable europea y norteamericana, tras la vuelta en “v” protagonizada en los últimos días de 2018.

Esta semana, el Banco Central Europeo y la Reserva Federal como aliados, el oro voló para moverse por encima de los 1.350 dólares y poner en jaque su resistencia de medio/largo plazo. Algo se cuece en el mundo materias primas, no sólo en el oro… Uno diría que huele a inflación, si no fuera porque los bonos volvieron a marcar nuevos mínimos en rentabilidad de los últimos tiempos. De la historia en el caso del Bund alemán.

A falta de unos días para el cierre mensual, lo cierto es que la aceleración que lleva el oro es la de una ruptura clásica en el gráfico de largo plazo, y que ese techo de canal alcista de medio plazo que muestra el gráfico el de corto/medio plazo no parece muro de contención como para provocar una ruptura en falso. Sobre todo si atendemos a lo que el dólar plantea...

A la derecha del gráfico, además de la ruptura del metal en largo plazo, puede verse la excepcional relación que existe entre el euro/dólar, y el oro. Con sus desavenencias de plazo corto o medio, es un hecho que en el proceso de fondo la relación es evidente, y que es extraño que el oro no responda apreciándose cuando el dólar norteamericano sufre.

Y es ahí, en ese orden de cosas, donde la gran ruptura alcista del oro encuentra un aliado poderoso. Como puede verse en el gráfico de la derecha, el euro/dólar presenta en las últimas semanas claros indicios de cambio de tendencia: primero un doble suelo, y ahora una formación de cabeza y hombros invertido (HCHi). Si el oro se ha apreciado fuertemente sin el apoyo del euro/dólar en los últimos meses, con la simple lateralidad del par, no quiero imaginar lo que puede suceder si el euro/dólar empieza a escalar en línea con la gran formación de tipo doble suelo (S1S2) que tiene confirmada desde hace casi dos años sobre base de canal bajista en largo plazo y directriz alcista de muy largo plazo. Nótese que las citadas formaciones de vuelta propuestas en las últimas sesiones se despliegan sobre dicha línea de tendencia.

Una clara ruptura de los 1.400 dólares por onza, con confirmación mensual, invitarían a pensar en que nuestra operativa pueda estar abierta meses, tal vez años, con los altos históricos como objetivo. ¿Y por qué no más allá de ellos?

Bolságora
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