La doble lectura del volumen de negociación

El volumen nos indica la liquidez del activo. Todos los mercados organizados, publican ese volumen de contratación y se tiene fácil acceso al mismo

Foto: Bolsa de Nueva York (Reuters)
Bolsa de Nueva York (Reuters)

El volumen de negociación es la suma de la actividad de un título, bono, materia prima, etc. que indica la cantidad de títulos que se han comprado y vendido. Así mismo, el volumen nos indica la liquidez del activo. Todos los mercados organizados, publican ese volumen de contratación y se tiene fácil acceso al mismo.

El volumen se ve como un signo de momento de mercado. Si hay poco volumen en un título, se entiende como que no hay interés y por tanto, es una señal que anticiparía poco movimiento y precios estables. Cuando hay actividad y crece el volumen, suele producirse un movimiento de precios.

Una gran parte de los analistas técnicos, le dan mucha importancia al volumen, por cuanto es una especie de elemento de confirmación de la ruptura de un soporte o una resistencia. Y de esa forma, se tiende a afirmar que cuando se rompe al alza con volumen es una buena señal para mantener las posiciones y, por el contrario, cuando se rompe al alza sin volumen, no es de fiar ese movimiento y se debe estar atento. En la parte bajista, una pérdida de niveles clave con incremento de volumen, significaría una mala señal para los alcistas pues se tiende a pensar que el título puede seguir cayendo. Una caída sin volumen, no sería entonces tan preocupante.

A este respecto, los expertos justificarán el abrir posiciones largas, cuando el volumen suba de forma importante. Y del mismo modo, no darán validez a caídas sin volumen.

Sin embargo, frente a esta suposición muy extendida, no tenemos análisis serio que lo sustente.

Así las cosas y si tomamos el S&P500 desde el origen del actual tramo alcista, nos encontramos con esta situación manifestada claramente en el gráfico.

De forma constante y mantenida en el tiempo, las caídas se producen con incremento de volumen y toda la subida se mantiene a un volumen mucho más bajo. Para ser exactos y de media, el volumen sube un 55% en los movimientos a la baja.

De este modo, se produce justo lo contrario a lo que dice esa mayoría de analistas. En las caídas aumenta el volumen y mientras sube, el volumen no crece. Las razones no las tengo pero, desde luego, no tiene mucho sentido mantener la afirmación de la importancia del volumen en la predicción de precios. Al menos para activos líquidos. Con otra serie de títulos, como los de menor capitalización, la lógica de una posible manipulación, una falta de interés de la comunidad inversora o dudas sobre la valoración, si puede tener el volumen y su evolución un efecto “alerta” que deberíamos observar.

Otra pequeña parte de los analistas tienen otra visión sobre el volumen. Dicen que, un mercado como el actual S&P500, con ese comportamiento de alzas sostenidas sin volumen es, precisamente, uno de los mejores que se pueden dar de cara a mantener las ganancias. Vamos, que suceda justo esto de subir sin volumen y caer con incremento del mismo, es lo mejor que puede pasar para seguir pensando en nuevos máximos. La explicación estaría en que son las “manos fuertes” y no la gran masa inversora los que acumulan títulos. Y eso lo veíamos con la salida de flujos que se daba en los fondos de inversión de acciones.

De este modo nos encontramos ante una aversión al riesgo en máximos y unos índices norte americanos en máximos. Y para esa parte de los analistas, es justo lo que les invita a permanecer “comprados” en bolsa. Hasta que las “manos débiles” no entren en masa a comprar y se produzcan situaciones de euforia, con el incremento de volumen correspondiente, no se verán caer los precios.

Ya lo ven, tenemos para todos los gustos en esta situación ciertamente compleja. Europa no sube y Estados Unidos no deja de hacerlo. El Oro no cae y hasta el Bitcoin ha triplicado casi su precio en los últimos 8 meses.

No sé si el volumen nos dará alguna pista certera pero, desde luego, la situación de incertidumbre es alta de cara a qué posiciones tomar mientras que, por cierto, la volatilidad no deja de caer. Fíjese en el VIX…marcando la máxima caída mensual en su historia.

Es decir, de un lado los inversores sacan de riesgo su dinero y de otro la volatilidad marca nuevos mínimos. Nada cuadra en una ecuación tradicional. Aunque, bien mirado, no estamos en un momento normal de mercado. Los bancos centrales siguen inyectando liquidez (el volumen que vemos regresa al mercado vía recompra de acciones propias, por ejemplo) y mientras esto siga así, poco podemos hacer para aclarar la situación. Veremos lo que el tiempo nos depara.

De Vuelta
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