¿Seguirá subiendo la bolsa?

Uno de los peligros que la narrativa enfatiza cada vez más, es la divergencia entre economía y bolsas (norteamericanas) que la crisis sanitaria mundial está acelerando

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Uno de los peligros que la narrativa enfatiza cada vez más, es la divergencia entre economía y bolsas (norteamericanas) que la crisis sanitaria mundial está acelerando, y si esta situación puede mantenerse en el tiempo, pues mientras que el índice Nasdaq ha superado ya sus máximos históricos y se coloca en subida libre, el S&P500 ha sido capaz de recuperar zonas previas al coronavirus y, en Europa, el Dax alemán (que incluye dividendos) está a menos de un 6% de los precios de principios de marzo.

La bolsa de Fráncfort (amarillo) comparada con el PIB alemán
La bolsa de Fráncfort (amarillo) comparada con el PIB alemán

Pero sin duda alguna la atención recae sobre las 5 acciones que más pesan en el S&P500 (Microsoft, Apple, Alphabet, Amazon y Facebook) que son las que verdaderamente están tirando de los índices, en clara muestra de cómo la cuarta revolución industrial ha llegado para quedarse y donde, el covid-19, ha sido el gran acelerador de este cambio. El sentimiento inversor demuestra que las disrupciones fundamentales en la economía presentan oportunidades claras, y que las tendencias de la década pasada han tomado ya el formato de nueva realidad. El trabajo desde casa, la tele-salud, la formación académica a distancia, el comercio online y demás innovaciones tecnológicas han cambiado definitivamente nuestra forma de vida, de trabajo y de cómo nos relacionamos. Y es esto lo que provoca, de momento, esa divergencia de comportamientos y lo que justifica el que haya unas acciones ganadoras.

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Amazon sube un 70% en el año. Netflix un 50% y Apple o Facebook superan el 30%. Su capitalización de mercado se ha disparado (Apple está cerca de los 2 billones, Microsoft y Amazon superan los 1,6 y Alphabet más de 1 billón de USD), tienen presencia mundial, su oferta de bienes y servicios pareciera estar totalmente adaptada a esta nueva normalidad. El confinamiento ha hecho que se utilice mucho más el servicio de Amazon para la compra de todo tipo de bienes y servicios haciendo que, por ejemplo, aquella adquisición que hizo en 2017 de los supermercados Wholefoods (por 13.700 millones de USD) haya sido un auténtico éxito. El trabajar desde casa, además de lanzar servicios como el de Zoom o Google Meet, ha supuesto mayor tiempo pasado en Facebook o el mismo Google. El teletrabajo ha impulsado los productos de Microsoft y de Apple, y lo mismo ha pasado con el uso del entretenimiento en casa, juegos y demás servicios que la pandemia ha hecho más que necesarios.

Así las cosas y mientras que cinco acciones ganadoras suponen en la actualidad el 21% de la capitalización del S&P, el resto del mercado presenta signo muy distinto como vimos en el gráfico anterior. Esto supone que la divergencia entre la “nueva economía” y la “vieja economía” se podrían mantener durante más tiempo, que pese a la alta valoración y las correcciones violentas que se verán en esas acciones (el Nasdaq alcanza máximos de 16 años con un PER por encima de 35 veces) la verdad es que el interés inversor y la necesidad del consumidor pasan ahora mismo por esa realidad y, de momento, sigue siendo válida.

De Vuelta
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