¿Ha comenzado la revolución financiera no bancaria?

La exitosa reciente salida a bolsa de LendingClub, con una subida del 65% el primer día, pasará quizás a la historia como el primer hito de un

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La exitosa reciente salida a bolsa de LendingClub, con una subida del 65% el primer día, pasará quizás a la historia como el primer hito de un nueva revolución de desintermediación financiera. LendingClub realiza préstamos a particulares y a pequeñas empresas en el sector del llamado peer to peer (P2P).

La humanidad ha sido capaz de aterrizar en la Luna y de enviar una nave a Marte, pero aún no ha conseguido resolver la financiación a particulares y empresas subprime, es decir, con un cierto riesgo de impago. La burbuja en los precios inmobiliarios en la mayoría de países occidentales hasta 2007 disimuló esta necesidad al permitir la financiación hipotecaria con valoraciones altísimas, lo que ha inducido a prestamistas y prestatarios a una euforia equivocada. La burbuja inmobiliaria ocultó un problema o necesidad no resuelta. De hecho, se podría decir que la crisis subprime fue la primera etapa en la desintermediación financiera.

Los bancos usaron los instrumentos que mejor conocen, los préstamos hipotecarios. La estructura organizativa de los bancos, sus requisitos de capital y el funcionamiento del sistema financiero están pensados para trabajar con clientes de capacidad financiera contrastada o prime. De esta manera está montado el sistema financiero, y los reguladores presionan a los bancos para que continúen así, al penalizarles en términos de capital por tomar riesgos elevados.

La humanidad ha sido capaz de aterrizar en la Luna y de enviar una nave a Marte, pero aún no ha conseguido resolver la financiación a particulares y empresas 'subprime', es decir, con un cierto riesgo de impago

También los bancos centrales les empujan a ello al ofrecerles liquidez ilimitada a cambio de aportar como garantía bonos del Estado o papeles muy líquidos de grandes empresas. Los bancos ocupan el espacio de financiación a grandes empresas y Gobiernos, especialmente a partir de la crisis de 2008, y no existen entidades financieras que de una forma relevante ocupen el espacio de préstamos más subprime. Es cierto que existen financieras, como Cofidis o Cetelem, pero su peso en el conjunto de préstamos privados es pequeño.

Ninguna entidad ha ocupado aún este espacio. Y es muy difícil conseguirlo. Se necesitan una gestión de riesgos impecable, generar modelos predictivos de comportamiento futuro en los que se deben incluir variables macroeconómicas, variables individuales, psicología del comportamiento, etc.

En este nuevo espacio recién nacido, LendingClub va situado en cabeza a mucha distancia del segundo y tercero en Estados Unidos. Una de sus claves es tener un buen músculo financiero. Si lo comparamos con otros competidores europeos, la distancia es aún mayor. En España existen proyectos interesantes como LoanBook, de préstamos P2P a empresas, y otros como Arboribus, Comunitae, Lendico, Receptum y otros de P2P a particulares.

Quizás el Grameen Bank fue el primero al desarrollar los microcréditos a gran escala en su país, Bangladesh. Otro caso de éxito es el banco indonesio BTPN. Los microcréditos se otorgan a la escala de más riesgo dentro de los clientes de categoría subprime. Diversas entidades funcionan muy bien en países de rentas per cápita bajas en Asia y Latinoamérica.

El gran crecimiento del famoso shadow banking en estos años no es más que un reflejo de la necesidad de financiación en el mundo que los bancos tradicionales no cubren. China es un ejemplo clarísimo. El alto crecimiento económico chino ofrece una cantidad enorme de posibilidades de negocios a todos sus ciudadanos y por ello buscan nueva financiación. No es extraño la aparición de casos como Creditease. La falta de experiencia en estas nuevas empresas en la otorgación de préstamos está provocando muchas quiebras por impagos. Según algunas estimaciones, más del 80% de estas financieras chinas no sobrevivirán a ellos.

Es cierto que tanto la crisis de 2008 como los problemas de bajo crecimiento económico actual son en gran parte debido a los excesos de deudas en los últimos 30 años, y que por tanto probablemente continuaremos viendo un largo y lento proceso de desapalancamiento en los países occidentales. Esto no quita que sería bueno un mercado de financiación más amplio que abarque todas las necesidades existentes y donde entidades como LendingClub convivan con los bancos tradicionales.

LendingClub nació apenas unos ocho años atrás y ya está otorgando unos 1.000 millones de dólares en préstamos cada trimestre, y creciendo. Aun siendo cifras muy significativas, teniendo en cuenta que el saldo vivo de préstamos al consumo en Estados Unidos es de 1 trillón (anglosajón), el impacto es aún limitado.

LendingClub fue fundado por el francés Renaud Laplanche y tiene como inversores a la propia Google o a Larry Summers, el anterior todopoderoso secretario del Tesoro norteamericano; a John Mack, el exconsejero delegado de Morgan Stanley o a Mary Meeker, una de las analistas bursátiles más reputadas de Wall Street.

El gran crecimiento del famoso 'shadow banking' en estos años no es más que un reflejo de la necesidad de financiación en el mundo que los bancos tradicionales no cubren

¿Cuál es la clave del éxito de LendingClub? En mi opinión, existe un motivo determinante. Habitualmente, las entidades de préstamos entre particulares (P2P) buscaban poner en contacto a inversores y prestatarios. Y este es su el hándicap principal. Es muy difícil encontrar que tanto las garantías, plazos y cantidades encajen exactamente en las necesidades de ambos, con lo que probablemente más del 99% de los casos no pueden resolverse. LendingClub lo ha resuelto al realizar el préstamo al prestatario contra su balance y así poder satisfacer a un mayor número de clientes. Otra de sus claves es que luego ofrece en su web a inversores particulares la posibilidad de quedarse con uno o varios préstamos vivos. En estos casos se está quitando de su balance los riesgos del préstamo, liberando recursos que le permite poder otorgar nuevos préstamos. Desde 2007 han concedido unos 6.000 millones de dólares en créditos a particulares y pymes.

Otra de las claves del funcionamiento en Estados Unidos es que cada consumidor tiene un rating individual o puntuación (credit score) que mide su grado de riesgo, su capacidad de repago. Estas puntuaciones permiten medir mejor los riesgos a LendingClub, así como establecer el tipo de interés aplicable a cada caso en función del riesgo. Según explica la compañía, obtener un préstamo no te empeora tu credit score, probablemente porque no informan al sistema bancario. De hecho, puedes mejorarlo si, al consolidar deudas, reduces tu número de préstamos y tus costes financieros.

¿Cómo consigue LendingClub otorgar préstamos sin ser un banco?

Esta restricción la resuelve de una forma original. Como LendingClub no es un banco, tiene un acuerdo con el WebBank de Utah, que es quien otorga el préstamo al cliente final. Inmediatamente, WebBank lo revende a LendingClub y lo mantiene en su balance hasta el fin de la deuda, a no ser que lo revenda a su vez a un inversor particular o institucional. Hasta hoy, el 100% de los préstamos están intermediados por WebBank, por lo que LendingClub depende de este acuerdo y, por tanto, es otra fuente de posible riesgo futuro.

Según datos de LendingClub, los inversores obtienen una rentabilidad media de 4,74% y el 7,98% neta de gastos. Estos números incluirían su estimación de impagos. Obviamente si sólo inviertes en un solo préstamo y tienes impagos sufrirías pérdidas muy elevadas. Como LendingClub establece pagos de intereses mensuales, en mi opinión ayuda a reducir los riesgos y a mejorar la confianza entre prestatarios y prestamistas.

Para las pymes, ofrecen préstamos de hasta unos 300.000 dólares del 5,9% hasta el 29%, según nivel de riesgo. Para préstamos personales conceden hasta 35.000 dólares. Aquí podéis ver los el destino final del dinero obtenido por parte de los clientes finales.

PayPal acaba de anunciar que ha entrado en el sector de préstamos P2P concediendo unos 200 millones de dólares y comprando una cartera de 1.000 millones en préstamos de GE.

Banco Santander en Gran Bretaña está referenciando a los clientes que no puede financiar a que acudan a Funding Circle, la segunda mayor operadora de préstamos P2P, lo que demuestra que la banca tradicional puede convivir con estas nuevas entidades alternativas.

El mayor riesgo que le veo, aparte de no medir bien los riesgos en su concesión de préstamos, es que muchos de estos créditos sirven para consolidar préstamos, repagar deudas de tarjetas de crédito o descubiertos. En España, de 2004 a 2006 nacieron muchas empresas de refinanciación bancaria que ayudaron a retardar de la morosidad, pero no estoy muy seguro de que la redujesen.

De lo que no hay ninguna duda es de que LendingClub puede haber iniciado un cambio en el fenómeno necesario de desintermediación bancaria.

 

El Abrazo del Koala
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