¿Hacia dónde se orienta la brújula emergente?

Tras la masiva retirada de dinero del último año, estos mercados recuperan atractivo por valoración. Y las cifras parecen corroborar esta percepción

Tras las salidas de patrimonio de mercados emergentes, iniciadas hace casi ya un año, cuando la Reserva Federal estadounidense anunció el comienzo en su reducción de compras mensuales de bonos, está comenzando a percibirse a estos mercados como lo suficientemente atractivos por valoración.
Ciertamente, las cifras parecen corroborar esta percepción. El índice MSCI Emerging Markets cotiza alrededor de 1,5 veces el precio contable y las salidas de flujo inversor en renta variable de mercados emergentes se sitúan en torno a los 30.000 millones de dólares (aproximadamente 21.640 millones de euros) en el año. Una pérdida de flujo inversor que ha hecho que comience a hablarse de una crisis en los mercados emergentes.

Pero las circunstancias han cambiado desde las crisis anteriormente vividas en estos mercados. Tomemos como referencia la crisis financiera de 1998 en Asia, que hundió las divisas de la región y llevó a Tailandia, Indonesia y Corea del Sur a solicitar rescates al Fondo Monetario Internacional. Fue en aquella circunstancia cuando las amas de casa coreanas, en un extraordinario despliegue de solidaridad nacional, hicieron cola par donar sus anillos de boda al gobierno. Por comparación, las actuales circunstancias económicas a las que ahora hacen frente las economías emergentes parecen relativamente benignas. No solamente disponen de más recursos, sino que el papel del FMI es mucho menos significativo para los mercados emergentes de mayor tamaño, tanto económica como políticamente. Esta vez es diferente en cuanto al ámbito, la gravedad y la causa de la salida de inversión. La excepción es, por supuesto, Ucrania, pero su situación es única y su Producto Interior  Bruto es inferior a la capitalización de mercado de Facebook.

Sin embargo, tampoco parece que haya razones para un excesivo optimismo. Tres años de pobre evolución señalan razones subyacentes de retos no cumplidos. El mayor de ellos es el crecimiento. El crecimiento de la economía china continúa en descenso, al mismo tiempo que otras grandes economías emergentes han tenido fuertes descensos: Méjico registraba el pasado año un crecimiento de sólo un 1,10% en el año, mientras que Rusia crecía un 1,30% y continuará en niveles bajos durante 2014, más aún dadas las actuales circunstancias.

Las razones de este comportamiento son tanto estructurales como cíclicas, con un tema común a todos ellos: la necesidad de implementar más reformas para fomentar el crecimiento y la inversión. Este será un proceso lento y, por el momento, las acciones tomadas por sus gobernantes han carecido de transparencia en su mayor parte.

Por ello, hasta la fecha el mayor porcentaje de volumen inversor en emergentes en el año lo ha acaparado los mercados denominados frontera, que han adquirido volúmenes extraordinarios si consideramos que la mayoría de los países de este grupo en que se puede invertir son notablemente más pequeños que los emergentes. El índice de mercados emergentes en más de 100 veces mayor que el de mercados frontera y la inversión podría no tardar mucho en cambiar de sentido.

Los mercados frontera son los mercados de capitales menos avanzados del mundo en desarrollo. Son países con mercados bursátiles en los que puede invertirse, pero menos consolidados que los de mercados emergentes. El riesgo asumido por los inversores que invierten en estos mercados de renta variable es mayor que el equivalente de un mercado emergente y puede venir derivado de factores como inestabilidad política,  bajos niveles de liquidez, regulación inadecuada, información financiera inferior a los estándares y fluctuaciones en sus divisas. Riesgos a los que hay que añadir la gran dependencia de las materias primas de algunos de ellos. La inversión en mercados frontera puede tener una baja correlación con los mercados desarrollados, con lo que pueden proporcionar una diversificación adicional a una cartera de renta variable. Pero, por todo lo expuesto anteriormente, es importante evaluar e identificar las verdaderas oportunidades en estos mercados.

Nigeria, por ejemplo, es uno de los mercados frontera favoritos donde los inversores se han focalizado en el tema de consumo que, en sí mismo, se ha visto empujado al alza por la próspera industria petrolera del país. Sería por tanto sensato tomar el precio del petróleo como referencia para monitorizar la evolución del consumo en el país. Pero, además, si las reformas que el país necesita no se llevan a cabo, la economía del país podría continuar dependiendo del precio del petróleo, sin conseguir avanzar hacia una mayor estabilidad económica. Egipto, por comparación, tiene un gran potencial y cuenta con instituciones más estables y estándares de información de mayor calidad y, sin embargo, es un mercado que no atrae la misma atención inversora.

Los datos muestran cómo los mercados frontera, entre los emergentes, han tenido el mejor comportamiento desde el inicio del año. Los fondos de inversión de la categoría VDOS de Renta Variable Internacional Emergentes retroceden un 1,93% en el año por rentabilidad. Sin embargo, hay fondos que, con calificación cinco estrellas de VDOS, obtienen retornos positivos en el periodo, la mayor parte de ellos invirtiendo en mercados frontera. El más notable es Schroder ISF Frontier Markets Equity que gana un 17,70 % en su clase A de acumulación en dólares. Un resultado que obtiene invirtiendo mayoritariamente en la región de Oriente Medio y África, según indican los mayores porcentajes en su cartera: Emiratos Árabes Unidos (19,30%) Qatar (18,90%) Kuwait (18,30%) Arabia Saudí (10%) y Nigeria (6,40%).También en mercados frontera invierte Templeton Frontier Markets que se revaloriza un 2,41 por ciento en su clase A de acumulación en euros H1. Focaliza principalmente su inversión en Arabia Saudí, Nigeria, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Vietnam. Invirtiendo en mercados emergentes ya consolidados, Vontobel y Robeco tienen dos fondos que consiguen rentabilidades positivas en el año: la clase B de Vontobel Fund-Emerging Markets Equity gana un 1,33%, mientras que la clase D en euros de Robeco Emerging Conservative Equities avanza un 1,31% por rentabilidad.

Si los comparamos con los mercados desarrollados, las valoraciones de mercados emergentes y frontera son realmente muy atractivas y hay muchas oportunidades de inversión, si se saben aprovechar las ineficiencias de mercado. Pero es difícil tener una visión muy optimista en este momento. No son mercados homogéneos, por lo que se pueden ver algunas áreas de valor, pero es recomendable tomar un enfoque selectivo y sensato sobre la conveniencia o no de invertir en mercados emergentes.

 

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