¿Es Tesla el futuro?

El Tesla Model 3 ha hecho historia simplemente por su volumen de ventas. Ahora la pregunta es, ¿será el modelo que cambie para siempre la industria del automóvil?

Foto: Supercargadores de Tesla
Supercargadores de Tesla

325.000 unidades en una semana, unos 14 mil millones de dólares de facturación en reservas para adquirir el nuevo Tesla Model 3. Si las cifras se consolidasen (probablemente algunos de los usuarios desistirán), estaríamos hablando del vehículo más vendido de la historia en una semana. Por comparar, el vehículo más vendido del mundo, el Toyota Corolla, lo fue con casi 1.400.000 unidades… en todo 2015. Los números son espectaculares, ¿pero estamos realmente ante la próxima revolución de la industria automovilística?

“Voy a construir un coche para el pueblo, el automóvil universal” dijo Henry Ford en 1906. Y lo hizo. Fue el primer coche que se popularizó entre las masas gracias a su precio y prestaciones. ¿Podrá Tesla hacer lo mismo con el coche eléctrico y su Model 3? El debate es enconado entre fans y detractores: por una parte tenemos una autonomía superior a los 300 km, una aceleración de 0 a 100 en menos de 6 segundos y un precio razonable (desde 35.000$); por la otra dudas sobra la rentabilidad y sobre el propio coche eléctrico. Veamos por ello cuales son las mayores virtudes y defectos para juzgar las probabilidades de éxito de la marca y de que se convierta en el futuro de la industria.

Vehículo eléctrico Tesla Model 3 en Hawthorne, California, Estados Unidos. (EFE)
Vehículo eléctrico Tesla Model 3 en Hawthorne, California, Estados Unidos. (EFE)

La compañía, fundada en el año 2003, ha seguido una estrategia orientada a un nicho ‘premium’, enfocándose a compradores de clase media - alta dispuestos a pagar un precio superior por conducir un coche eléctrico deportivo de diseño. Ahora baja dicho precio y amplia el target gracias a las economías de escala. Primero han conseguido diferenciarse, fabricando vehículos eléctricos bonitos, con buenas prestaciones y, principalmente, con una autonomía aceptable (unos 400 km según el modelo, frente a los poco más de 100 km de los competidores). Ahora quieren abaratar costes, expandir su modelo y revolucionar la industria.

Con poco más de 100.000 vehículos vendidos en toda su trayectoria son ya la referencia del segmento eléctrico, pasando por encima de la industria tradicional. Y tienen todo a favor en el entorno para ir a más. Los gobiernos promueven las ‘energías limpias’: subvencionando directamente el coche eléctrico, otorgando 200 millones de dólares en un cuasi fraude de ley como en California (debido a su proyecto de ‘gasolineras’ donde en vez de repostar se cambia la batería, y que probablemente no verá la luz) o bien subvencionando con 1,3 mil millones de dólares la ‘gigafactoría’ de baterías que han desarrollado en el estado de Nevada.

En un país como Noruega, el Tesla S, sin ser un coche precisamente barato, es uno de los vehículos más vendidos. ¿Por qué? Ventajas fiscales. Es curioso que muchos defiendan a la empresa como ejemplo de libre mercado cuando las ayudas públicas son cuantiosas y determinantes. No lo critico, las tecnologías ‘sucias’ actuales fueron y son las primeras en lucrarse a costa de los contribuyentes, que Tesla no hiciese lo mismo sería una clara desventaja. Además el público general está muy receptivo a este tipo de propuestas.

Es curioso que muchos defiendan a la empresa Tesla como un ejemplo de libre mercado cuando las ayudas públicas que recibe son cuantiosas y determinantes

Estar en el momento justo en el sitio exacto, y con un buen modelo de negocio, eso parece hacer Tesla. Algo así hizo Apple, no inventó nada, pero transformó la tecnología existente para convertirla en un producto de masas justo cuando hubo que hacerlo. Los paralelismos no se acaban ahí: Tesla ha copiado en muchas cosas a la empresa de Steve Jobs. Han conseguido llegar a vender un producto aspiracional, y no racional. Cuentan con un líder carismático. Buen diseño. Se han integrado verticalmente, fabricando sus propias baterías (junto a Panasonic), sus propios coches, y controlando la experiencia del usuario prescindiendo de intermediarios. Y marketing, ¡mucho y buen marketing!

El entorno los favorece. Su gestión también. Queda la gran pregunta, ¿y el producto? ¿Será el coche eléctrico lo suficientemente bueno para ser un producto de masas? Gracias al trabajo realizado hasta la fecha parece claro que Tesla es la referencia del sector y, por tanto, si el coche eléctrico triunfa sin duda Tesla también lo hará. Quien da primero da dos veces. Es la número uno en la mente del consumidor y, con su gigafactoría, contarán con unas economías de escala que, económicamente, permitirán reducir sus costes con respecto a la competencia, dándoles una ventaja competitiva (si consiguen financiarla claro).

Hasta la fecha, el coche eléctrico nunca ha podido vencer al vehículo tradicional porque las baterías no han sido lo suficientemente buenas

¿Cuál creo que es la clave de esta cuestión? Las baterías. Hasta la fecha, el coche eléctrico nunca ha podido vencer al vehículo tradicional porque las baterías no son lo suficientemente buenas: o mala autonomía, o malas prestaciones o falta de fiabilidad. Tesla ha conseguido ir un paso más allá con coches que alcanzan, teóricamente, unos 400 km, o menos si la conducción es agresiva o el trayecto exigente. Pero, ¿serán fiables en el largo plazo? No hace falta ir muy lejos, observemos nuestro teléfono móvil y como su batería sufre una dramática reducción de las prestaciones con el tiempo, y lo poco que aguanta a pesar de lo que teóricamente tendría que durar.

Las pruebas publicadas hasta la fecha son aceptables, pero por el momento no contamos con la suficiente trayectoria para poder decidir. Que una batería funcione bien con 3 años no es lo mismo a que lo haga con 10, y probablemente la falta de fiabilidad podría arruinar su fama, al igual que pasó en nuestro país con los coches italianos en el pasado. De hecho dicha fiabilidad ya empieza a estar en entredicho, por causas subsanables, pero que están ahí. Las baterías de litio no han conseguido una mejor significativa en años a pesar de que toda la industria tecnológica está investigando para alcanzarla, ¿por qué iba a hacerlo Tesla?

El empresario Elon Musk en una imagen de archivo (Gtres)
El empresario Elon Musk en una imagen de archivo (Gtres)

Si el coche eléctrico triunfa Tesla también lo hará, y sin duda la clave están en las baterías: si las baterías mejoran el coche eléctrico se popularizará, y si no probablemente no. Aunque para muchos usuarios las características actuales del Tesla Model 3, de ser correctas, son suficientes (autonomía diaria de 300 -  400 km, con cargas nocturnas y usando ‘superchargers’ para desplazamientos largos), aún no son suficientes para destronar al coche tradicional. Aunque cierto es que podría estar a punto de hacerlo, y es que la compañía californiana tiene un as bajo la manga.

Gracias a su buen marketing han conseguido batir récords de ventas sin haber producido y vendido ni un solo Model 3, ¿qué hará ahora el resto de la industria? Apostar más por lo eléctrico para no quedarse atrás. Y para ello necesitarán dedicar recursos para mejorar sus baterías. Al igual que Tesla. Al igual que la industria tecnológica. Y si la batería mejora Tesla gana, porque el coche eléctrico será superior al tradicional, y la empresa de Elon Musk es la referencia. Y por eso liberan patentes para que todo el mundo investigue. Y por eso, aunque hay muchas dudas sobre las verdaderas prestaciones y rentabilidad, el Model 3 si puede ser el nuevo Ford T: lo será si consigue obligar a la industria a apostar por lo eléctrico en lugar de por otra tecnología. Es más, quizá el simple anuncio, y no la producción del vehículo, haya sido el verdadero punto de inflexión en esta historia.

Modificado: Una versión previa de este artículo mencionaba la posiblidad de perder los 1.000$ anticipados como reserva, algo que no ocurre.

Perlas de Kike
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