Por qué el Banco de Inglaterra lo está haciendo mejor que el BCE

Imagínese que la eurozona fuese una unión política, que los sillones del Banco Central Europeo no se los repartiesen los Estados miembros para defender los intereses

Foto: Mark Carney, gobernador del BoE. (Efe)
Mark Carney, gobernador del BoE. (Efe)

Imagínese que la eurozona fuese una unión política, que los sillones del Banco Central Europeo no se los repartiesen los Estados miembros para defender los intereses nacionales y que su independencia del poder político fuese tal como para elegir al presidente que se considere técnicamente mejor, incluso aunque no sea europeo.

Esa es la situación del Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en Inglés). El gobernador es canadiense (Mark Carney) y con anterioridad fue gobernador del Banco de Canadá. Es decir, el Banco de Inglaterra tiene más independencia y menos problemas políticos al representar a una economía con una unión política. Esto se traduce en una evaluación más objetiva de la situación económica y una mayor flexibilidad para llevar a cabo las medidas monetarias que considere oportunas.

Un claro ejemplo de flexibilidad es el tiempo que tardó cada autoridad monetaria llevar a cabo programas de compras de activos (Quantitative Easing) en la crisis de 2008. El BoE anunció su primer QE en 2009. Sin embargo, el BCE no pudo iniciar un programa similar de compras de activos hasta 2015. Faltaba un consenso político que lo permitiese.

La diferente política monetaria no solo se percibe en el momento de puesta en marcha del Quantitative Easing. Hay otras 3 diferencias muy significativas:

Primera. El BoE no ha llegado a mantener la tasa de depósito negativa. En consecuencia las curvas de tipos de los bonos en libras siempre han estado en positivo. Sin embargo, en la eurozona la facilidad de depósito del BCE lleva en negativo 4 años. Como consecuencia gran cantidad de bonos públicos y privados cotizan con rentabilidades negativas.

Segunda. El BoE ha comenzado a subir los tipos de interés antes de terminar de aumentar su balance. El BCE ha retrasado más las subidas de tipos. Ha fijado el final del QE para diciembre de 2018 y ha anunciado que no subirá tipos antes de septiembre de 2019.

Tercera. El BoE ha indicado que no reducirá su balance hasta que los tipos oficiales no hayan alcanzado el 1,5%. El BCE aún no se ha pronunciado sobre esto. Todavía podría reducir su balance antes de empezar a subir tipos. Esperemos que no.

¿Son importantes estas diferencias? Sí. Hay cuatro motivos por los que el camino elegido por el Banco de Inglaterra (BoE) es mejor que el del BCE para la actividad económica:

1º) Aumenta la confianza. Los tipos de interés negativos generan incertidumbre. Invertir es arriesgar. Requiere esfuerzo y la convicción de que se va a tener éxito. Recomiendo el artículo Nadie invierte a punta de pistola.

2º) Pone a trabajar el ahorro conservador. Con las letras del tesoro, el euribor y gran parte de los bonos de renta fija privada en negativo muchos ahorradores dejan sin invertir una parte muy significativa de su patrimonio. En esta tesitura gran parte del ahorro queda improductivo y no se canaliza hacia la actividad económica.

3º) Reduce el excesivo endeudamiento. Muchos Estados, entes públicos y grandes empresas pueden financiarse a corto plazo a tipos negativos y a largo plazo a tipos muy cercanos a cero. Habitualmente deciden endeudarse porque les compensa, pero no para aumentar su inversión. Si los tipos fueran un 1,5% superiores y hubiera suficiente liquidez en el sistema, quienes de verdad quisieran endeudarse para emprender o financiar el crecimiento de una actividad económica seguirían haciéndolo.

4º) Permite que el ritmo de subidas sea más suave. El Banco de Inglaterra mantiene más munición en la recámara para reducir estímulos en fases más avanzadas del ciclo sin seguir subiendo los costes financieros de las empresas y Estados.

Rumbo Inversor
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