Fotovoltaicas: donde hay una crisis, nace una oportunidad

El negocio de las fotovoltaicas y el creciente interés que ha despertado en los inversores internacionales muestra cómo de una crisis puede nacer una gran oportunidad de negocio

Foto: Imagen de una planta fotovoltaica. (EFE)
Imagen de una planta fotovoltaica. (EFE)

Que las renovables han sido una gran oportunidad perdida para España es un hecho. Podíamos haber sido líderes en planeamiento, producción, instalación, innovación, investigación o exportación, pero no. Como es habitual en este país, los mismos intereses políticos que fomentaron su auge provocaron a continuación su ruina absoluta, especialmente en el caso de la fotovoltaica.

Y a la seguridad jurídica, que le den.

Ande el político caliente…

Buena parte de estas explotaciones de energía solar se encuentran en situación crítica. Los ingresos no dan para cubrir costes operativos y financieros y, las más de las veces, sus gestores se las están viendo y deseando para minimizar los gastos de explotación y renegociar los elevados niveles de apalancamiento asociados a unos project finance en los que el servicio de la deuda venía ‘garantizado’ por flujos de caja que han devenido ilusorios, gentileza del BOE.

Existe un factor de interés adicional: la llegada de inversores internacionales deseosos de entrar en las energías renovables en España

Es precisamente esta situación la que ha llevado a algunos fondos e intermediarios a tratar de sacar ventaja de esta situación.

¿Cómo?

Creando vehículos que tienen como objetivo principal comprar a descuento la financiación asociada a estas instalaciones. Un producto con un objetivo de TIR que se sitúa entre el 14% y el 16%, rentabilidad que coincide, macabramente, con la que ofrecían los proyectos ahora defenestrados en origen.

Ya hay algunas firmas creando fondos especializados en este tipo de inversiones, caso de un banco andorrano.

Con ello, los sufridos deudores pueden sacar el crédito de su balance, liberando de este modo garantías personales en el caso de que las tuvieran constituidas sobre el bien objeto del crédito. Hacen así hueco financiero para acometer otros proyectos de mayor rentabilidad, a la vez que mejoran su foto en los sistemas de risk scoring.

Mientras, los bancos se deshacen de un activo catalogado, en las más de las ocasiones, como subestándar, lo que les permite rebajar el capital asociado al mismo, efecto positivo que puede convertir en innecesaria la obtención de plusvalías sobre su valor en libros.

Se trata de una operación ‘limpia’ para el comprador.

Por una parte, no tiene que mojarse en la gestión. No en vano, es acreedor. Le basta con mantener a los operadores actuales del parque del que se trate. Más aún: el cambio puede forzar el establecimiento de nuevos acuerdos que mejoren el rendimiento de la instalación, lo que actuaría como un ‘aval’ adicional del éxito de la operación para el adquirente de la deuda.

Buena parte de estas explotaciones de energía solar se encuentran en situación crítica: los ingresos no dan para cubrir costes operativos y financieros

Por otra, cuanto más barata la compre, mejor le sale el modelo financiero. Porque el problema actual es, precisamente, que el cash flow a duras penas cubre el pago de los intereses, siendo la devolución del principal una quimera. En la medida en que se adentra con su oferta en el pozo distressed se garantiza el repago de lo acreditado, pudiendo arbitrar el propio margen en beneficio propio.

Existe un factor de interés adicional: la llegada de algunos inversores internacionales deseosos de pescar en el río revuelto de las energías renovables en España. La premura por vender de propietarios y entidades financieras, por un lado, y las ventajas que pueden obtener de la escalabilidad, por otro, les han llevado a tratar de consolidar un mercado extraordinariamente fragmentado haciendo de la necesidad de los otros su virtud.

Un desembarco que, por si fuera poco, podría facilitar una salida para los que primero consoliden vía deuda muy pero que muy rentable a corto plazo.

Y es que, como hemos señalado en tantas ocasiones, donde hay crisis para unos, nace la oportunidad para los otros.

Knock, knock, knocking on Hell´s door.

Stay tuned.

Valor Añadido
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios