El mercado se está consolidando: ¿qué señales son las correctas?

Una parte importante del ruido de marzo/abril se ha visto reducida: sigue siendo amplio, pero se ha visto acotado

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En estos últimos días, hemos seguido viendo un mercado consolidando niveles a la espera de nuevas noticias, especialmente noticias macro, micro y aquellas ligadas a la evolución del covid, que nos puedan dar más visibilidad sobre la situación que podemos esperar a seis meses vista. Seguimos sin duda en un mercado muy centrando en el corto plazo, con movimientos relativamente rápidos, pero no profundos, al producirse en un entorno en el que las bases económicas creadas estos últimos meses han sido validadas.

Estas bases siguen además evolucionando, volviéndose más sólidas con políticas adicionales, por parte de los gobiernos y organismos internacionales, cuyo objetivo es apoyar la economía real, relanzando la misma a medio plazo utilizando como punto de apoyo las bajas tasas de tipos de interés, pero, sobre todo, fortaleciendo las estructuras de un crecimiento basado en aquellos sectores que liderarán la "nueva economía".

Una parte importante del ruido de marzo y abril se ha visto reducida: sigue siendo amplio, pero se ha visto acotado. Las mayores dudas siguen ligadas a la evolución de la pandemia, lo que ha determinado que la consolidación se esté produciendo con una tendencia ligeramente bajista, pero estructuralmente la situación ha cambiado, se descuenta rebrotes, no nuevos confinamientos y las noticias médicas son, sin duda, optimistas. Se entiende que cada día estamos más cerca de conseguir la vacuna y, mientras tanto, se desarrollan tratamientos para la enfermedad.

Desde un punto de vista económico, los datos van mejorando. Siguen siendo datos negativos pero no están lejos de las expectativas o incluso las están batiendo. Los PMI se van normalizando. Esto no quiere decir que vayamos a volver a la "normalidad" con rapidez o que podamos ser realmente optimistas con el medio plazo, la "V" está descartada. Posiblemente tendremos que esperar a septiembre para poder ver los efectos reales dada la importancia del verano a la hora de poder analizar el comportamiento del consumidor y el daño a las pymes. Queda un largo camino a recorrer, tenemos que confirmar la confianza, entender si vuelve la inversión por parte de las empresas. Podremos hablar de estabilización cuando las compañías, y no solo los Gobiernos, empiecen a invertir no solo 'capex' de mantenimiento sino en crecimiento. Personalmente creo que no podremos hablar de estabilidad hasta que se inicien procesos de consolidación sectorial.

Hasta ahora, como resumen, hemos vivido una fase de caída, ligada al confinamiento, el desconocimiento de la enfermedad y la falta de visibilidad sobre el futuro económico, con posibles graves efectos por la ruptura de confianza en las medidas monetarias adoptadas hasta entonces. Una segunda fase de recuperación por reducción de ruido aunque, lógicamente, manteniéndose altas volatilidades por falta de visibilidad. La tercera fase, en la que estaríamos ahora, se inició hace tres o cuatro semanas y se caracteriza por ser una etapa de consolidación, se mantiene la incertidumbre sobre el futuro, pero se descuenta sobre unas bases de políticas económicas, tanto monetarias como fiscales, que se consideran sólidas y suficientes.

En todo ellos ha influido no solo la velocidad e intensidad de las medidas, también el tipo de medidas adoptadas y la innovación frente a las vistas durante la última década, intentando influir directamente en la economía real a través de sectores de futuro y estabilizando pymes, y no solo en la, supuesta, en ocasiones no conseguida, transmisión de liquidez a la misma.

Una parte importante del ruido de los meses de marzo y abril se ha visto reducida: sigue siendo amplio, pero se ha visto acotado

Quiero destacar que en esta fase de consolidación, hemos vuelto a ver un patrón que se viene repitiendo en los últimos años en momentos de incertidumbre y es la positiva evolución de los sectores ligados a crecimiento y calidad frente a los denominados sectores tradicionales y los sectores ‘value’. En este sentido, durante los últimos 14 días podemos ver como tecnología o las eléctricas (energías verdes), vuelven a batir con claridad a sectores como financieras o inmobiliarias, pese a que sus valoraciones sean especialmente bajas. Parece que esta tendencia no cambiará significativamente si no es por que entremos en un verdadero proceso de estabilización o, en el caso negativo, si hubiera una ruptura de confianza que determinará fuertes salidas por la imposibilidad de cumplir sus planes de negocio.

Datos macroeconómicos, resultados empresariales del segundo trimestre y expectativas por parte de las compañías, que iremos conociendo a lo largo del mes de julio, son claves fundamentales a corto plazo siempre que se siga avanzando positivamente en la evolución de la pandemia y su posible solución a medio plazo. Durante el verano tendremos también que ser especialmente prudentes por la falta de liquidez que, como ya hemos visto en veranos anteriores, debido a las actuales dinámicas de los mercados, pueden llevar a descontar situaciones de forma extrema.

A partir de entonces, esperemos que con mayor visibilidad, deberemos estar pendientes de nuevas áreas de incertidumbre, como pueden ser las elecciones en US. Pero de ello ya hablaremos las próximas semanas...

Visión Alternativa
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