20 años de 'The West Wing': por qué echamos de menos al presidente Bartlet

En tiempos en los que la misión de los gobernantes parece haberse convertido en cómo mantenerse en el poder, el presidente Bartlet representa un líder con valores

Foto: Martin Sheen, como Josiah Bartlet en la serie 'El Ala Oeste de la Casa Blanca'.
Martin Sheen, como Josiah Bartlet en la serie 'El Ala Oeste de la Casa Blanca'.

Se acaban de cumplir 20 años de la emisión del primer capítulo de 'The West Wing', en España conocida como "El Ala Oeste de la Casa Blanca". La obra maestra de Aaron Sorkin, ganadora de más de 80 premios de televisión, marcó un antes y un después en la ficción política con las historias del gabinete del presidente Josiah Bartlet, interpretado por Martin Sheen. Si cada generación tiene una serie o una película que empuja a sus jóvenes hacia una u otra vocación profesional, 'The West Wing' supuso para muchos el descubrimiento de los entresijos del poder y la trastienda de la política.

En otoño de 1999 comenzó la serie en Estados Unidos, pero hubo que esperar cuatro años hasta que en España pudo verse. No sería hasta noviembre de 2003 cuando Televisión Española empezó a emitirla los jueves a las 23:30 horas. Y es que ver buenas series hace dos décadas en nada se parecía a hoy, donde disponemos de una ilimitada oferta y la libertad de verlas donde y cuando queramos; en aquella época éramos esclavos de los programadores de las cadenas de televisión y, como no, de las extensas pausas publicitarias.

El Ala Oeste nos mostró una visión bucólica de la política, en la que se tomaban grandes decisiones caminando a gran velocidad en las inmediaciones del Despacho Oval y se solucionaban grandes crisis gracias a la audacia del presidente y sus consejeros, plasmada siempre en frenéticos e ingeniosos diálogos. La serie era una clase magistral para los amantes de la política estadounidense, mostrando a sus protagonistas y sus instituciones a lo largo de sus 156 episodios.

En tiempos en los que la misión de los gobernantes parece haberse convertido en cómo mantenerse en el poder, el presidente Bartlet representa un líder con valores

Con el tiempo, sigue plasmando a la perfección el funcionamiento del sistema político, la simbiosis entre periodistas y cargos públicos, la vorágine de las campañas electorales y, como no, que la política, en definitiva, se construye (y se destruye) sobre las decisiones de personas concretas.

Por mucho que nos quieran hacer creer, la parte esencial de la política no la hacen los llamados gurús, ni los fontaneros, sino que el pilar fundamental son los líderes. Personas corrientes dispuestas a hacer grandes cosas. Y puede que ahí radique el problema que Winston Churchill fue capaz de diagnosticar hace más de medio siglo y que hoy padecemos: "el político se convierte en estadista cuando empieza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones".

En la disputa por la mejor serie de ficción política, también suelen aparecer en todos los ránkings 'House of Cards' o 'Borgen', que narran las historias de Frank Underwood y Birgitte Nyborg, respectivamente. No obstante, en los tiempos actuales en los que la misión de los gobernantes parece haberse convertido en cómo mantenerse en el poder, el presidente Bartlet representa lo que muchos ciudadanos esperarían de un líder: una persona con valores, coherente con sus principios, con la preparación y el coraje para tomar decisiones y rodeado de un gran equipo que comparte su propósito. Por ello, mi voto para 'The West Wing'.

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