El bochornoso final de los 'tories', uno de los partidos políticos más exitosos del mundo

Los ‘tories’ británicos son posiblemente el partido político más exitoso de la era moderna. Pero estos días asistimos al principio del fin del Partido Conservador tal y como lo hemos conocido

Foto: Britain's prime minister boris johnson, chancellor of the duchy of lancaster michael gove, and leader of the house of commons jacob rees-mogg attend in the house of commons in london
Britain's prime minister boris johnson, chancellor of the duchy of lancaster michael gove, and leader of the house of commons jacob rees-mogg attend in the house of commons in london

Los ‘tories’ británicos son posiblemente el partido político más exitoso de la era moderna. Los conservadores han gobernado Gran Bretaña más de 50 de los 90 años desde 1929, las primeras elecciones del país con sufragio igual para hombres y mujeres. Pero estos días asistimos al principio del fin del Partido Conservador tal y como lo hemos conocido.

Como la mayoría de los partidos duraderos, los conservadores han abrazado muchas facciones e ideologías diferentes a lo largo de los años. Pero en la era pos-Segunda Guerra Mundial, el partido se definió a sí mismo por la defensa del libre mercado y los valores tradicionales, una combinación que llegó a su clímax en la persona de Margaret Thatcher, la primera ministra ‘tory’ más eficiente desde Winston Churchill.

La orientación hacia el libre mercado tenía sentido. La segunda mitad del siglo XX estuvo dominada por un gran asunto: el choque entre el comunismo y capitalismo. En todo el mundo, los partidos se alinearon en un espectro de izquierda a derecha relacionado con ese tema central: el papel del estado en la economía. En Estados Unidos, en los años cincuenta y sesenta, los demócratas incluyeron progresistas del norte y segregacionistas del sur, pero en general estaban de acuerdo en la necesidad de un estado intervencionista.

Vivimos ahora en una nueva era ideológica, definida por una división entre "abierto-cerrado", entre las personas que se sienten cómodas en un mundo de mayor apertura en el comercio, la tecnología y la migración, y aquellos que quieren más barreras, protecciones y restricciones. Los partidos políticos del futuro probablemente se posicionarán a lo largo de este nuevo espectro.

Boris Johnson está convirtiendo los ‘Tories’ en el ‘Brexit Party’

Se puede asistir a al desmoronamiento del antiguo orden volviendo la vista a los cinco primeros ministros de Gran Bretaña anteriores, dos del Partido Laborista y tres de los Conservadores. Todos estaban a favor de que Gran Bretaña se quedara en la Unión Europea (Theresa May había votado para permanecer en la UE, pero una vez que el lado de "salir" ganó el referéndum, prometió llevar a cabo la voluntad del pueblo y sacar al país de la unión). Por contraste, el primer ministro Boris Johnson está convirtiendo los ‘Tories’ en el ‘Brexit Party’, y la semana pasada expulsó a 21 miembros del Partido Conservador en el Parlamento, incluidas figuras sénior, que no estaban de acuerdo con la nueva línea del partido.

Muchos analistas en Gran Bretaña han señalado las analogías entre ahora y 1846, cuando el primer ministro Robert Peel impulsó una agenda de libre comercio que dividió al Partido Conservador y lo mantuvo fuera del poder durante toda una generación. Ninguna analogía es perfecta, pero cuando un partido se divide sobre un gran asunto, como lo hicieron, por ejemplo, los ‘Whigs’ estadounidenses sobre la esclavitud, generalmente reduce su base política y su elegibilidad electoral. No ha habido un presidente ‘Whig’ en los Estados Unidos desde que Millard Fillmore dejó el cargo en 1853.

Por supuesto, no todas las situaciones encajarán perfectamente en el espectro abierto-cerrado. Muchos de los líderes ‘Brexiteers’ son fervientes defensores del libre mercado e insisten en que quieren una "Gran Bretaña global". Sin embargo, es extraño estar a favor del libre comercio y, sin embargo, insistir en que Gran Bretaña caiga fuera de la UE, una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo -y el mayor socio comercial del Reino Unido.

Sospechan de los extranjeros y están resentidos con la nueva y cosmopolita Gran Bretaña que ven en Londres

Más significativo es el hecho de que, cualesquiera que sean los puntos de vista de los nuevos líderes conservadores, las personas que votaron por el Brexit, y que presumiblemente apoyarían lo que esencialmente sería un nuevo Partido Tory-Brexit, abrazan en gran medida una ideología cerrada. Sospechan de los extranjeros y están resentidos con la nueva y cosmopolita Gran Bretaña que ven en Londres y en las otras grandes ciudades del país. Quieren menos inmigración y multiculturalismo. Son más rurales, más tradicionales, más viejos y más blancos y quieren algún tipo de regreso a Gran Bretaña en la que crecieron.

Estados Unidos, por supuesto, tiene una situación similar con su base electoral. Si bien muchos de los republicanos que apoyan al presidente Trump podrían ser partidarios del libre comercio, su base está en gran parte animada por las mismas sospechas y pasiones que motivaron a los votantes del Brexit. El propio Trump es un omnívoro ideológico: apoya el libre mercado y al mismo tiempo impone las mayores alzas arancelarias desde la Ley de Aranceles Smoot-Hawley de 1930. El futuro más probable para el Partido Republicano es uno que se ajuste a las preferencias de sus votantes: límites al comercio e inmigración y mayor hostilidad hacia las grandes empresas tecnológicas.

Quieren menos inmigración y multiculturalismo. Quieren algún tipo de regreso a Gran Bretaña en la que crecieron

En Gran Bretaña, también hay confusión al otro lado del pasillo. El Partido Laborista se ha movido hacia la izquierda y aún contiene elementos escépticos sobre la Unión Europea. Con el tiempo, los laboristas probablemente se moverán más robustamente en una dirección proeuropea y, con los liberaldemócratas, tratarán de crear una nueva mayoría de gobierno "abierta". En Estados Unidos, los demócratas tienen que resolver diferencias similares principalmente en torno al comercio, un tema en el que muchos demócratas son tan proteccionistas como Trump.

Pero lo que está sucediendo ahora en Gran Bretaña es una señal reveladora. Uno de los partidos políticos más duraderos del mundo se está desmoronando, otro recordatorio más de que estamos viviendo en una era de revoluciones políticas.

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