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Demjanjuk no es 'Iván el Terrible', pero sí uno de los últimos criminales nazis
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Aurora Mínguez

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Aurora Mínguez. Berlín

Demjanjuk no es 'Iván el Terrible', pero sí uno de los últimos criminales nazis

Para la Audiencia Provincial de Munich no hay dudas: John Demjanjuk, apátrida de origen ucraniano, 89 años de edad, participó en los asesinatos de 29.000 judíos

Para la Audiencia Provincial de Munich no hay dudas: John Demjanjuk, apátrida de origen ucraniano, 89 años de edad, participó en los asesinatos de 29.000 judíos en el campo de exterminio de Sobibor, en territorio polaco. Para el fiscal del caso hay pruebas inculpatorias suficientes para demostrar que Demjanjuk, entonces un joven de 23 años de edad, trabajó como guardián nazi en Sobibor, y lo prueba un documento oficial con su foto, a nombre de Iwan Demjanjuk.

 

Durante un cierto tiempo se pensó que éste hombre era el conocido como 'Iván el Terrible', el verdugo sádico de Treblinka que cortaba a las mujeres judías los pechos antes de meterlas en las camaras de gas. Y en calidad de tal había sido extraditado desde los Estados Unidos hasta Israel, donde fue juzgado en 1986, condenado y luego puesto en libertad por dudas sobre su auténtica identidad. Algunos de los supervivientes de Treblinka quisieron reconocerle e identificarle con una foto antigua de aquel otro criminal de guerra. Pero no era así, o no se pudo probar con un 100% de seguridad, y además Treblinka y Sobibor, aunque ambos en territorio polaco, no eran campos de concentración próximos el uno al otro. La sentencia de muerte dictada por el Tribunal Supremo israelí tuvo que ser revocada en 1993 y Denjanjuk regresó, en clase business de El Al, a los Estados Unidos, a su casa en Seven Hills, a las afueras de Cleveland.

Antes y ahora John Demjanjuk niega los cargos, diciendo que fue un soldado del Ejército Rojo que fue hecho prisionero de guerra por los nazis. Los alemanes intentan demostrar ahora que el joven Demjanjuk escapó de la muerte segura por inanición presentándose a sus captores como esbirro voluntario. Le mandaron al campamento de formación de Trawniki, donde se encontró con otros ‘voluntarios’ procedentes de territorios ocupados: Polonia, URSS, Repúblicas bálticas, Ucrania...

Es precisamente ese carnet del campamento de Trawnik, con el número 1393, la principal prueba inculpatoria contra este anciano, que llegaba al aeropuerto de Munich a las 9:20 horas de esta mañana a bordo de un avión privado medicalizado, con un médico y una enfermera a bordo.