Hailufeng, el lugar más peligroso de China

En Boshe más del 20% de sus habitantes vivía de la droga. Se distribuía a todas las provincias y las ramificaciones de la red terminaban en el máximo responsable del Partido Comunista

Foto: Adictos a las drogas en un centro de rehabilitación en Shiliping, en la provincia china de Zhejiang (Reuters).
Adictos a las drogas en un centro de rehabilitación en Shiliping, en la provincia china de Zhejiang (Reuters).

Hailufeng, nombre que viene de la unión de las regiones de Haifeng y Lufeng, es calificado por muchos como el lugar más peligroso de China. En uno de sus pueblos, Boshe, más de 3.000 policías llevaron a cabo, en 2013, la mayor operación antidroga en la historia del país. A pesar de aquel golpe, la zona parece haberse repuesto y hoy, de nuevo, vuelve a ser considerada uno de los puntos negros no solo de la provincia de Cantón, sino de toda la nación asiática.

Con sus orígenes situados en el siglo XIII, Hailufeng se hizo conocido por dar nombre, en 1927, al primer soviet chino de la historia, una suerte de organización territorial implantada en las zonas controladas por el Partido Comunista durante la guerra civil contra el Kuomintang. Sin embargo, sería en el último cuarto del siglo XX cuando estas regiones, unificadas hoy junto a los condados de Luhe y Cheng bajo el nombre de Prefectura de Shanwei, tomarían la peor vertiente del lema “enriquecerse es glorioso”, atribuido al considerado como iniciador del milagro económico chino, Deng Xiaoping.

En la década de los 90, y guiados por la fiebre del dinero rápido y la creciente prosperidad, los puertos de Hifeng y Lufeng se empezaron a llenar de artículos de contrabando procedentes de la por entonces británica Hong Kong. Con la vuelta de este territorio a manos chinas en 1997, varios puntos de Hailufeng cambiaron de 'negocio' y la región se convirtió en el mayor centro de producción de dinero falso del país.

En Boshe, más del 20% de sus habitantes vivía de la droga. La metanfetamina se distribuía a todas las provincias del país y las ramificaciones de la red terminaban en el máximo responsable del Partido Comunista en la localidad, Cai Dongjia, apodado por las autoridades como 'El Padrino'Las mejoras en la seguridad del papel moneda chino y su cada vez menor uso hicieron que, conforme avanzaban los primeros años del presente siglo, una nueva vía de hacer dinero rápido cobrara popularidad: la droga.

Los medios locales se refirieron durante años al pueblo de Boshe, de unos 14.000 habitantes, como la “Fortaleza” o “La Ciudad de Dios”, nombre este último en referencia a la película brasileña del mismo nombre estrenada en 2002. Allí, más del 20% de sus habitantes vivía de la droga. Lo que allí se fabricaba, metanfetamina, se distribuía a todas las provincias del país excepto al Tíbet, y las ramificaciones de la red terminaban en el máximo responsable del Partido Comunista en la localidad, Cai Dongjia, apodado por las autoridades como “El Padrino”.

El asedio de Boshe

Una operación que se gestó durante varios años y que contó con varios agentes infiltrados en la red de producción y suministro de la droga puso fin al entramado en 2013 y lo hizo con uno de los despliegues policiales más espectaculares que se recuerdan en China.

El 29 de diciembre de aquel año, 3.000 policías, acompañados de lanchas, helicópteros y unidades caninas, sitiaron el pueblo e irrumpieron en la casa de Cai Dongija quien, como se supo después, dirigía una red que producía un tercio de toda la metanfetamina vendida en China donde, además de la producción nacional, circula droga procedente, principalmente, de Corea del Norte y Myanmar.

Eduard Fernández. Pekín

Aquella operación puso al descubierto, además, una red de sobornos, amenazas y extorsiones en la que autoridades del Partido Comunista, policía y jueces estaban involucrados. Al final, 77 laboratorios fueron clausurados, 18 bandas desarticuladas, 182 personas detenidas y más de tres toneladas de metanfetamina, por valor de 165 millones de euros, confiscadas.

El entramado, que había utilizado a pensionistas como 'cocineros' y 'mulas', a parados como traficantes e incluso a niños para hacerse en las farmacias con medicamentos para el resfriado que luego serían utilizados como ingrediente, cayó en el olvido y se convirtió en una especie de pesadilla de la que nadie en Boshe quiere hoy hablar.

Tres años después de aquella operación, esta pequeña localidad de la provincia de Cantón es puesta como ejemplo de la lucha de las autoridades chinas contra el narcotráfico. Sin embargo, son muchas las voces que apuntan a que no muy lejos de la antigua “Fortaleza” el negocio de la droga sigue funcionando y que Hailufeng, en su conjunto, mantiene aún su etiqueta de “lugar más peligroso de China”.

Mondo Cane
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