¿Se adoctrina contra el Brexit en las aulas británicas? Eso creen los tories 'macartistas'

El envío de una carta a los rectores pidiendo datos sobre los profesores que se ocupan de enseñar asuntos europeos causa indignación y temor en la comunidad académica. La carta se ha filtrado

Foto: Un manifestante contrario al Brexit coloca banderas de la UE ante el Parlamento británico, en Londres. (Reuters)
Un manifestante contrario al Brexit coloca banderas de la UE ante el Parlamento británico, en Londres. (Reuters)

La petición es la siguiente: una lista de los profesores que pudieran ser sospechosos de aleccionar a los estudiantes sobre la cuestión que tiene dividida al país. ¿Adoctrinamiento en las aulas? Mucho se habla estos días sobre este asunto cuando se trata el debate catalán. Sin embargo, en esta ocasión, la gran polémica se ha creado en el Reino Unido después de que Chris Heaton-Harris, responsable de disciplina de voto del Partido Conservador en Westminster, haya mandado una carta a los rectores de las principales universidades, solicitando los nombres de los docentes que imparten clases sobre asuntos europeos. En concreto, la misiva pide los términos que se emplean al hablar del Brexit y solicita los enlaces online que los académicos remiten a sus lecciones.

Los rectores han puesto el grito en el cielo acusando al diputado tory -gran acérrimo euroescéptico- de comportamiento “macartista”, en alusión al conocido senador estadounidense Joseph McCarthy que, en plena Guerra Fría, llevó a cabo una persecución a todo aquél que no demostrara lealtad absoluta al gobierno norteamericano.

Downing Street, preocupado desde hace tiempo de que el enfoque de “nosotros y ellos” respecto al Brexit se está yendo de las manos, se ha apresurado a distanciarse de la petición asegurando que la premier Theresa May no tiene nada que ver. Asimismo, Jo Johnson, secretario de Estado de Universidades, ha aclarado que él tampoco estaba al tanto de la carta que este miércoles protagonizó la portada de 'The Times'. “Chris estaba actuando a título personal... probablemente no valoró hasta qué punto sería malinterpretado. Seguro que se arrepiente de esto mucho”, ha señalado.

Sin embargo, otros miembros del Partido Conservador han apoyado a su colega, entre ellos, Andrea Leadsom, líder de la formación en la Cámara de los Comunes, y Paul Scully, diputado por Sutton & Cheam, quien ha tuiteado la imagen de un folleto con información para revocar el Brexit con el siguiente mensaje: “Esto es lo que un profesor le estaba dando a mi hija, que paga 9.000 libras anuales para que él le enseñe ingeniería, no política”.

Andrea Leadsom, líder del Partido Conservador en la Cámara de los Comunes. (Reuters)
Andrea Leadsom, líder del Partido Conservador en la Cámara de los Comunes. (Reuters)

"Policía del pensamiento"

La polémica misiva, enviada a principios de mes a las universidades, dice lo siguiente: “Me preguntaba si amablemente me podría facilitar los nombres de los profesores de su universidad que enseñan asuntos europeos, con particular referencia al Brexit. Me gustaría tener también una copia de los términos que utilizan y los enlaces online que remiten a sus lecciones. Espero sinceramente que pueda facilitarme el material. Espero su respuesta. Un saludo, Chris”.

El profesor David Green, vicerrector de la Universidad de Worcester, asegura que sintió un escalofrío cuando leyó la petición “siniestra”. “Podría parecer que se pide información de manera inocente, pero en realidad es muy peligroso”, señala a The Guardian. “Este es el primer paso para una Policía del pensamiento, un censor político justificado en 'la voluntad del pueblo británico', una frase que se repite en la página web del señor Heaton-Harris”, afirma el rector que contestará la carta, pero no proporcionará los datos que se demandan.

Por su parte, el profesor Kevin Featherstone, director del Instituto Europeo de la prestigiosa London School of Economics (LSE), también se muestra indignado, aunque asegura que los académicos ya temían la censura del Brexit después de que la Comisión Electoral realizara consultas durante la campaña del histórico referéndum de 2016 sobre los debates e investigaciones que se organizaban en el centro.

El tory euroescéptico, Bernard Jenkin, presentó una queja formal a la Comisión después de que, en unas conferencias, Ángel Gurria, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, asegurara que “el Reino Unido no ganaría nada con el Brexit”. Jenkin, miembro de la junta de la campaña Vote Leave (Votar para salir), también acusó al Centro de Desempeño Económico de la LSE de producir una investigación partidista diseñada para convencer al público de permanecer en la UE. La Comisión Electoral, cuyo trabajo es garantizar campañas justas, realizó una investigación al respecto, pero no tomó medidas contra la universidad.

Los académicos no creen en el Brexit

Un portavoz de la LSE niega categóricamente todas las acusaciones de parcialidad política. “La libertad de los académicos para estudiar los principales problemas que enfrenta la sociedad, sacar sus propias conclusiones y participar en el debate público es esencial para la salud de nuestras universidades y es la base del liderazgo de la investigación británica a nivel mundial”, señala.

Más del 80% de los académicos votaron por la permanencia en la UE, según una encuesta de YouGov. Por otra parte, según la Agencia de Estadísticas de Educación Superior, el 16% del profesorado universitario proviene de países de la UE. Aunque en los centros de más prestigio, el porcentaje es más alto. En Oxford, por ejemplo, los comunitarios representan el 24%, en Cambridge, el 22% y en la LSE hasta el 38%. Sin embargo, los expertos universitarios especializados en Brexit insisten en que sus opiniones personales no causan adoctrinamiento, ya que en todo momento se alienta a los estudiantes a cuestionar las suposiciones recibidas y analizar los problemas desde todos los puntos de vista.

Julie Smith, directora del Centro Europeo en el departamento de Política y Estudios Internacionales en la Universidad de Cambridge, hizo referencia a la carta de Heaton-Harris en una conferencia llena de estudiantes que tuvo lugar la semana pasada. “Les dije a mis alumnos cuál era mi opinión personal y enfaticé que eran mis puntos de vista. Voté por la permanencia, pero como académico, mi trabajo es impartir conocimiento, alentar el debate y desarrollar habilidades de argumento analítico, no imponer doctrina”, matiza.

Smith, que también es miembro de la Cámara de los Lores por el Partido Liberal Demócrata, claramente europeísta, agrega: “Si un político piensa que debe interferir en el contenido de lo que las universidades están enseñando y mirar los planes de estudios para ver si se imparte la línea correcta, eso es profundamente preocupante”.

Mondo Cane

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios