Bélgica como centro de operaciones del Estado Islámico
  1. Mundo
  2. Tribuna Internacional
Alberto Priego

Tribuna Internacional

Por

Bélgica como centro de operaciones del Estado Islámico

Lamentablemente, los atentados de Bruselas no nos han cogido por sorpresa. Pero, ¿es posible frenar esta oleada de ataques terroristas?

Foto: Belgas durante un homenaje improvisado a las víctimas de los atentados de Bruselas, en la capital belga, el 22 de marzo de 2016 (Reuters).
Belgas durante un homenaje improvisado a las víctimas de los atentados de Bruselas, en la capital belga, el 22 de marzo de 2016 (Reuters).

El yihadismo internacional ha vuelto a atacar el centro de Europa. El 'cerebro' de los atentados de Bruselas, que causaron más de 30 muertos y una cifra de heridos que supera las dos centenas, sigue en busca y captura. Y, aunque un ataque terrorista siempre es algo que nos sobrecoge y nos pilla desprevenidos, podemos decir que, lamentablemente, los atentados de Bruselas no nos han cogido por sorpresa. ¿Por qué?

Bélgica como centro de operaciones del ISIS

Bélgica se ha convertido en la base del terrorismo yihadista del Estado Islámico. Desde el año 2014, Daesh ha establecido el Reino de los Belgas como centro logístico de sus operaciones en Europa. De hecho, aunque los atentados de París se llevaron a cabo en territorio francés, previamente se desbarató un plan para llevarlo a cabo en territorio belga.

Moleenbek, el barrio donde se gestaron los atentados yihadistas de Bruselas y París

Además, las condiciones legales y policiales de Bélgica resultan más favorables para desarrollar las actividades terroristas. Valga un ejemplo para ilustrar esta afirmación: hasta hace bien poco estuviera prohibido llevar a cabo operaciones policiales durante la noche.

Europa como objetivo

Tal y como muestran los recientes atentados de París y de Bruselas, Europa Occidental se ha convertido en el centro de la lucha yihadista. Los terroristas del Estado Islámico están buscando trasladar a Europa la guerra que "los occidentales han llevado a Oriente Medio”. Las intervenciones en Irak, Afganistán, Libia y sobre todo los bombardeos que están llevando a cabo contra el territorio controlado por Daesh son solo alguno de los ejemplos que señalan los yihadistas como agresiones Occidentales en la revista 'Dar al-Islam'.

Además, para los yihadistas, Europa sigue representando el centro de todo aquello contra lo que luchan, por lo que un ataque contra Europa es un ataque -y una victoria- frente a los infieles (kafir) y contra sus valores. Si los atentados de París significaron una victoria sobre el mundo del ocio y la diversión, en el caso de Bélgica los yihadistas han buscado atentar contra los valores de tolerancia, concordia y pluralidad que representa la Unión Europea. El momento es muy delicado, ya que en Europa se empiezan a oír voces contra los refugiados que huyen de la guerra en Siria.

Lucha entre el Estado Islámico y Al Qaeda

Desde que Al-Qaeda Central se debilitara como consecuencia de las acciones militares y de inteligencia, las ramas regionales (Al-Qaeda en la Península Arábiga, Al-Qaeda en el Magreb, etcétera...) han comenzado a tener más fuerza en el terrorismo yihadista global. Así una de esas ramas -Al-Qaeda en Irak-, que posteriormente se convirtió en el Estado Islámico, ha comenzado a competir con la propia Al-Qaeda por reclutamiento, por la fidelidad de grupos terroristas y, sobre todo, por el monopolio del terror en el mundo. En esta batalla, Europa Occidental se ha convertido en el primer teatro donde ejercer la violencia terrorista por ser éste un lugar de gran relevancia internacional. Un atentado en Europa es victoria en la lucha de estas dos organizaciones por la primacía del terror.

¿Se puede frenar esta oleada?

Una vez hemos analizado cuales son sus motivaciones podríamos preguntarnos si existe alguna posibilidad de frenar estas oleadas de atentados terroristas que están sembrando el terror en el corazón de Europa. La respuesta no es sencilla ya que se deben tomar medidas a corto a medio y a largo plazo.

1) Integración de las minorías (Largo Plazo). Si en los años 60 y 70 vivimos como Europa Central se convirtió en una oportunidad para que magrebíes, españoles, griegos, turcos y un largo etcétera pudieran salir de la situaciones de pobrezas que vivían en sus países de origen, hoy los hijos de estos emigrantes no han podido desarrollar la vida que habían soñado. Las bolsas de pobreza de Molenbeeck, Saint Dennis o Brixton son el caldo de cultivo para el reclutamiento del Estado Islámico.

Europa no vivirá en paz mientras existan estos pudrideros donde mueren los sueños de una segunda generación de musulmane

Europa no vivirá en paz mientras existan estos pudrideros donde mueren los sueños de una segunda generación de musulmanes que, a pesar de tener pasaporte europeo, sufren el rechazo y la marginalidad de las sociedades que les vieron nacer.

2) Cooperación en materia de interior e inteligencia (Medio). Si bien Europa es un territorio donde los ciudadanos pueden desplazarse libremente, los terroristas también encuentran esa misma facilidad para llevar a cabo sus acciones. Por ello, frente a opciones tales como la suspensión de Schengen solo cabe el fortalecimiento de la cooperación entre los Estados tanto a nivel de justicia e interior como a nivel de intercambios de inteligencia. Probablemente, ha llegado el momento de pasar de la cooperación a la integración y por lo tanto crear una Alta Autoridad para Inteligencia en Materia de Terrorismo que supere los recelos de los Estados en esta cuestión.

3) Estabilización del vecindario Europeo (Corto Plazo). En los últimos quince años hemos visto como buena parte de los Estados (Irak, Afganistán, Siria, Libia, etcétera) que rodean Europa se han convertido en 'Estados Fallidos' o al menos profundamente inestables. Las consecuencias lamentablemente las conocemos bien: campamentos de entrenamiento terrorista, refugiados que huyen de la guerra, tráficos ilegales etc… Todos estos problemas tarde o temprano llegan a Europa y el terrorismo no es una excepción. Por lo tanto, mientras no logremos la estabilización de estos territorios Europa no vivirá segura.

Bruselas ha sido un duro golpe a la sociedad europea, un golpe que no nos ha cogido por sorpresa y que, lamentablemente, tampoco será el último.

* El profesor Alberto Priego es director del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas. Ha trabajado en varias universidades y 'think tanks' como la East West, la UCM o la University of London (SOAS).

Atentados de Bruselas Estado Islámico Terrorismo islamista Al Qaeda Noticias de Francia Irak Siria