Brexit: ¿Se va a consumar el Brexit? Enigmas y complots

¿Se va a consumar el Brexit? Enigmas y complots

La verdad, que muchos prefieren no admitir, es que hay mucha gente en los países europeos que no está de acuerdo en que el futuro que promete la UE es factible o deseable

Foto: Protestas proeuropeas en Londres. (Reuters)
Protestas proeuropeas en Londres. (Reuters)

La opinión pro-UE publicada recientemente en la prensa española insinúa que el Brexit está en peligro. Esta opinión se articula aproximadamente así: la Unión Europea representa una fuerza positiva incuestionable —es la misma encarnación del progreso social y político—; los británicos tienen una confusión sobre este punto, así que han acabado celebrando, prácticamente por accidente, un referéndum sobre ello (que es mala idea, porque las decisiones más importantes de un país no deberían dejarse al azar de esa manera —al azar o a la voluntad popular, que es lo mismo—), que el lado más racional del debate —es decir, los 'remainers', los que querían seguir en la UE— perdió; por otro lado, como todo esto en realidad ha sido un error, es probable que la decisión pueda cambiarse.

Y eso no es todo. El Brexit, nos dicen, ha sido el resultado de algún tipo de complot. Han proliferado teorías de conspiración de este tipo por todos lados desde el referéndum: que los que hicieron campaña para salir de la Unión Europea —los 'leavers' mintieron (diciendo que los británicos serían ricos si salieran); que los mismos rompieron las normas de la campaña por desviar fondos a través de Irlanda del Norte; que el Brexit representa una trama por parte del 'Estado en la sombra' británico. Y la más celebrada, que el Brexit es una conspiración de Putin y los rusos. De hecho, hay un paralelo interesante entre este último argumento y la nueva teoría de que el Brexit también va a derrotarse por fuerzas externas: con la intervención del billonario George Soros, extranjero al que se le reconoce un mejor derecho para intervenir en asuntos domésticos que a otros 'conspiradores'.

¿Se puede concluir, entonces, que el Brexit fue efecto de una propaganda anti-UE y de un complot antes del referéndum? Creo que no. Hay que tener en cuenta un dato muy importante, que parece que poca gente en el continente ha notado: casi todo el 'establishment' británico, en verdad, estaba a favor de quedarse en la UE. Prácticamente todos los diputados parlamentarios, toda la BBC, parte (aunque no toda) de la prensa popular, casi todas las celebridades británicas —sobre todo en el mundo de la cultura— defendieron quedarse. El Gobierno de David Cameron y los jefes del Banco de Inglaterra aseguraron, entre otras cosas, que la economía británica colapsaría si el país saliera de la UE, e incluso que el Brexit podría producir una nueva guerra en el continente. En cualquier caso, a la vista de las condiciones del referéndum y de las alegaciones de 'remainers' y 'leavers', creo que no se puede concluir que esta decisión no haya sido suficientemente democrática.

La salida de Reino Unido de la UE es casi inevitable. El único enigma ahora es cuándo el Brexit va a provocar el fin del Gobierno actual

La verdad, que muchos prefieren no admitir, es que hay mucha gente en los países europeos —más de la mitad en el caso de Gran Bretaña— que no está de acuerdo en que el futuro que promete la UE es factible o deseable. No digo que este sea el caso de todos los países del continente —España es una excepción obvia—. Con respecto a Gran Bretaña, basta con considerar los números brutos: el 52% de los británicos votó para salir. He leído a varios eurófilos comentar que este es un margen demasiado pequeño, por ser un voto tan importante. Se podría contestar que esta cifra es la mayor que ha votado a favor de algo en toda la historia de las islas británicas (17.410.742).

Pero ¿cuál es, entonces, la situación actual en las Islas en relación con el Brexit? ¿Realmente es cierto que la decisión va a revertirse? ¿Cuál es la posición de los partidos? ¿Ha cambiado de idea el Reino Unido? No lo creo. Encuestas serias dicen que no. Además, hay pruebas de que la gente en Gran Bretaña que votó para quedarse en la UE ya ha aceptado que el país salga. Más que nada, prefieren no hablar más del tema porque les aburre. (¡A veces, los ciudadanos muestran una racionalidad que sus líderes, con todos sus planes ideológicos, probablemente deberían admirar!). La idea que parece circular en parte de Europa de que hay una mayoría secreta en el Reino Unido que tiene posibilidades de sabotear la decisión me parece, simple y llanamente, un mito por lo siguiente.

Hay algo más importante que las encuestas. En las elecciones generales de 2017, los dos partidos principales (los conservadores y los laboristas) —que entre ellos recibieron el 83% del voto— incluyeron en sus programas la política clara de salir de la UE. Aquí podría surgir una duda. ¿Por qué los laboristas no están intentando revertir el resultado del referéndum? Después de todo, ¿no son más internacionalistas, europeístas y 'progresistas' que los conservadores?

El tema de quedarse en la UE ahora solo se usa por parte de la derecha del partido laborista para avergonzar a Corbyn y minar su liderazgo

En el campo del Partido Laborista, Jeremy Corbyn tiene muy claro el autodaño estratégico que una postura anti-Brexit implicaría para su partido y, por lo tanto, ha asegurado desde el primer día que va a respetar la decisión del país (además, es un secreto a voces en Gran Bretaña que el izquierdista radical de Corbyn es fundamentalmente eurófobo, porque siempre ha visto la UE como un club capitalista). En realidad, el tema de quedarse en la UE ahora solo se usa por parte de la derecha del partido laborista para avergonzar a Corbyn y minar su liderazgo. Por otro lado, no son tan políticamente suicidas como para aceptar perder las próximas elecciones generales por apoyar las posturas anti-Brexit. Para dar una idea, los liberal demócratas (tradicionalmente el tercer partido en la política británica) incluyeron un segundo referéndum en su programa de las últimas elecciones generales, y ahora tienen ocho escaños (de 650): esta política no les ha beneficiado nada.

El caso del Partido Conservador es quizá más interesante. El Gobierno británico actual es una coalición. No solo entre los 'tories' y el DUP, el partido protestante de Irlanda del Norte, sino también entre el ala pro-UE del propio Partido Conservador y su ala radical anti-UE. Como esta coalición solo tiene una mayoría efectiva de 13 escaños en la Cámara de los Comunes, los discrepantes podrían —si quisieran— provocar el colapso. ¿Pero es razonable provocar el colapso por el Brexit, cuando gran parte de los británicos ya han aceptado que su país va a salir de la UE? Pero los 'tories' siguen peleando entre ellos como gatos en un saco. Quizá resulte que el Partido Conservador británico es, a veces, menos “estable y genial” (por parafrasear a Donald Trump) de lo que parece.

Resumiendo, se puede concluir que el Brexit sí va a consumarse. La salida de Reino Unido de la UE es casi inevitable, sean cuales sean las condiciones. El único enigma ahora es si —o más bien cuándo— el Brexit va a provocar el fin del Gobierno actual. Y aquí surge una paradoja final.

Todo el mundo asume que los laboristas ganarán las próximas elecciones, en parte porque —debido a la constancia de Corbyn— son actualmente el único partido que puede albergar 'remainers' y 'leavers' a la vez. Los 'tories' ahora solo satisfacen a los 'leavers' y, más específicamente, a los 'leavers' de derechas.

Esta paradoja contradice la hipótesis de muchos de los 'remainers' liberales durante la campaña antes del referéndum, quienes argumentaron no solo que el Brexit debe resistirse porque es un efecto del auge de la derecha nacionalista en Gran Bretaña, sino también porque, si se produjera, consolidaría el poder de la derecha, en parte porque los 'tories' acabarían gobernando todo, y la única protección contra todo este conservadurismo sería la UE, siempre bien intencionada y siempre predispuesta al progreso colectivo. ¿Cómo entonces un momento supuestamente reaccionario y conservador del Reino Unido, contaminado por el Brexit, va a permitir el primer Gobierno de la izquierda radical en toda su historia? ¿No es paradójico?

Así las cosas, ¿por qué en lugar de proporcionar información sobre la realidad de los partidos políticos solo se refleja la opinión de los que escriben los artículos y se desarrollan las poco creíbles y más que desprestigiadas, doctrinal y políticamente, teorías del complot? Pero esto es entrar ya en el campo de la psicología política, que es harina de otro costal.

* Timothy Appleton es doctor en Filosofía por la Universidad Complutense, y estudió retórica política en la Universidad de Essex, Inglaterra, con Ernesto Laclau.

Tribuna Internacional

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios