La pregunta de los 39.000 millones de euros: ¿qué viene ahora respecto al Brexit?

Es la cuestión que atormenta a todo el mundo. A partir de ahora no hay buenas opciones para nadie, pero especialmente para la primera ministra británica Theresa May

Foto: Detalle de los calcetines del europarlamentario británico partidario del Brexit Nigel Farage en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, el 16 de diciembre de 2019. (Reuters)
Detalle de los calcetines del europarlamentario británico partidario del Brexit Nigel Farage en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, el 16 de diciembre de 2019. (Reuters)

Theresa May ha sufrido una humillante derrota en el Parlamento de Westminster, mucho mayor de lo que nadie había esperado. La pregunta de los 39.000 millones de euros es: ¿y ahora? Bueno, la respuesta inmediata es un voto de no confianza que, extrañamente, ganará pese al hecho de que 118 miembros del Partido Conservador votaron en su contra ayer. Los parlamentarios conservadores al menos se han puesto de acuerdo en que no quieren tener que luchar unas elecciones justo ahora. Pero entonces, ¿qué? May debe producir un nuevo plan antes del próximo lunes, pero ese plan podría ser simplemente ir a Bruselas a ver si puede arrancarles algunas concesiones más. Ese viaje no parece destinado a lograr mucho. Puede que le reciban con palabras amables. Pero las que ya envió Bruselas anteriormente en una carta antes del martes no fueron suficiente para persuadir a muchos en su partido de votar a favor de su acuerdo.

La primera ministra no va a dimitir. Durante el próximo año no se le puede forzar a dejar el cargo de líder de su partido, tras el fallido voto de confianza contra ella promovido por los 'Brexiteers' de su propio partido antes de la pasada Navidad. En este momento el país se dirige hacia un Brexit sin acuerdo, que es la situación legal por defecto, y que es desastrosa.

¿Qué puede hacerse?

Niguna de las opciones es muy aceptable apra el Gobierno. Si la señora May realmente está dispuesta a evitar un Brexit sin acuerdo, debe tomar algunas decisiones difíciles. ¿Debe la primera ministra dirigirse a todos los partidos políticos y tratar de llegar a algún tipo de consenso para después intentar volver a negociar? Ese enfoque llevará tiempo, y el período del Artículo 50 tendrá que ser extendido, lo que implicará un acuerdo unánime de los 27 países de la UE.

Theresa May durante la votación, en una imagen tomada de la señal de vídeo del Parlamento británico. (EFE)
Theresa May durante la votación, en una imagen tomada de la señal de vídeo del Parlamento británico. (EFE)

Otra posibilidad es convocar elecciones generales, pero Theresa May podría resistirse a ello. En primer lugar porque dijo que no llevaría al Partido Conservador a las próximas elecciones, y además dejaría de ser primera ministra y de tener el trabajo que siempre ha querido. Y en segundo lugar, muchos conservadores temen a un Gobierno laborista más que a un Brexit sin acuerdo.

Esto podría forzar a Theresa May a decidirse a hacer lo que menos quiere: convocar un segundo referéndum. Algo que requeriría unos seis meses para cobrar cuerpo: de ningún modo está claro cuál es la pregunta que se haría a los votantes. Y el resultado está lejos de ser seguro. De nuevo, esto requeriría una extensión del Artículo 50.

Salir de la UE está demostrando ser mucho más difícil de lo que la primera ministra hizo creer nunca al Reino Unido.

*Catherine Barnard es Profesora de Legislación Europea y Laboral en el del Trinity College de Cambridge

Tribuna Internacional

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