Este médico no quiere conceder entrevistas, así que tenéis que escucharle

El doctor Moreno afirma cosas, pero duda también en voz alta. Es, por decirlo gráficamente, lo contrario a un famoso médico gritón con ansia de protagonismo que triunfa por la red

Foto: Iván Moreno, en uno de sus vídeos de YouTube.
Iván Moreno, en uno de sus vídeos de YouTube.
Adelantado en

Un médico internista de Valencia, el doctor Iván Moreno, se ha pasado la mayor parte del confinamiento subiendo vídeos a internet cuando volvía de trabajar del hospital, o antes de irse de guardia. Sus vídeos están en un canal de YouTube y me atrevo a situarlos entre lo mejor en divulgación de contenido informativo especializado que se puede encontrar sobre la marcha de la enfermedad.

El doctor Moreno habla con la bata blanca puesta. Lleva unas gafas redondas y tiene una voz y una expresión tranquilas por las que hasta se le acaba cogiendo cariño. Afirma cosas, pero duda también en voz alta. Da consejos, pero se hace apostillas: todo está en el aire para todo el mundo, también para él, y lo acepta. Es, por decirlo gráficamente, lo contrario a un famoso médico gritón con ansia de protagonismo que triunfa por la red.

Moreno dice explícitamente que trata de ser útil, que no trabaja para ningún partido y que no piensa monetizar su canal. En varias semanas de emisión, todavía no ha hablado mal de nadie. Y sin embargo, sus vídeos contienen dos cosas esenciales: información matizada y consejos cabales, prudentes y ponderados. Qué más queréis.

En opinión de este médico, las fases de desescalada españolas necesitan un plus de prudencia de cada uno de nosotros

Les he enviado el 'link' con su canal a mis amigos y familiares, a la gente que me importa, para que esté bien informada y oiga los consejos del doctor Moreno. Y este es el motivo por el que escribo este texto: en opinión de este médico, apoyada en el estudio al día de las revistas de investigación, las fases de desescalada españolas necesitan un plus de prudencia de cada uno de nosotros.

Lo explica así: dado que la información que maneja España sobre el estado real de su propia epidemia es todavía imprecisa (faltan test, encuestas y personal para controlar los contactos de las personas infectadas, etcétera), las fases de desescalada deben cogerse con pinzas. Cada uno de nosotros debe calcular, bajo su propia responsabilidad, su riesgo real de contagio y el daño que le puede llegar a hacer la enfermedad. Pero ¿cómo?

En sus últimos vídeos, el doctor Moreno ofrece un método que está perfeccionando con el paso de los días y siempre está sujeto a las novedades sobre la enfermedad. Básicamente, cada uno de nosotros tiene un crédito de 10 puntos, al que hay que restar factores relativos a nuestra edad, constitución física, condiciones y demás. Si nuestro resultado individual queda por debajo de 5, somos personas de riesgo. Y tenemos que ir por detrás de las fases.

Lo explica aquí:

El doctor Moreno ha dicho por activa y por pasiva en sus vídeos algo que buena parte de la ciudadanía parece no estar entendiendo del todo: el Estado no es un padre castigador arbitrario que nos encierra por capricho, sino que ofrece un “mínimo común denominador” de seguridad, basado en datos todavía inexactos.

Una entrevista frustrada

Quería entrevistar al doctor Moreno, le escribí correos, pero no pudo ser: tras enviarle algunos 'mails', Moreno ya había concedido unas cuantas entrevistas a los medios y decidió no volver a hacerlo. Explicó su decisión al final de uno de sus vídeos de la semana pasada. Creo que, en su manera de ofrecer sus motivos para no conceder más entrevistas, vais a entender perfectamente por qué yo quería entrevistarlo, y por qué es bueno que sigáis su canal de YouTube:

“Creo haber cometido un error al interpretar que, a cuanta más gente llegas, a más gente podrías ayudar. Pero ese no es mi medio. Mi medio es explicarme intentando que sea cercano, útil, y eso requiere un tiempo de explicación. Cuando vas a los medios, tienes mucha más audiencia pero tienes menos tiempo. Y mis mensajes no son de eslóganes, ni reivindicaciones que uno pueda hacer en dos minutos. Y creo que, a lo mejor, sería más útil para vosotros que tuviera ese tiempo libre y pudiéramos hacer un vídeo más por semana”.

Una voz que duda de sí misma

Una viñeta de JL Martín en 'La Vanguardia' del 2 de mayo expresaba muy claramente esta diferencia entre las voces de los verdaderos expertos y las de los vendehúmos. Unos, llenos de dudas y matices; otros, llenos de alegatos y seguridad. Si hemos de desconfiar precisamente de quienes tienen muy claro lo que hay que hacer, es cierto también que uno siente que confía en los que dudan en voz alta.

El canal del doctor Iván Moreno tiene, además, la rareza de haberse convertido en un sitio donde uno se puede informar del día a día de la epidemia, de lo correcto o incorrecto de las medidas, de los fallos y los aciertos y de las perspectivas de futuro... sin terminar alimentando ningún odio.

España is not Spain
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios