Ingeniería: Cinco claves que explican el éxito israelí en la creación de startups tecnológicas

Cinco claves que explican el éxito israelí en la creación de 'startups' tecnológicas

En la batalla que todas las capitales europeas libran por ser el Silicon Valley del viejo continente, Tel Aviv gana de lejos. Y estos son los motivos de su éxito

Foto: Cinco claves que explican el éxito israelí en la creación de 'startups' tecnológicas

En la batalla fraternal que todas las capitales europeas libran por ser el Silicon Valley del viejo continente, Tel Aviv gana de lejos. No en vano, se ha ganado a pulso el mote de Silicon Wadi merced al increíble potencial de startups tecnológicas que ha desarrollado en los últimos años y que han colocado a Israel a la cabeza del emprendimiento en Europa y en el segundo puesto mundial.

Como ya pasó con Silicon Valley, todo el mundo se pregunta cómo replicar en su país la fórmula israelí, pero no parece nada sencillo. Porque, ¿cómo podemos explicar que un país con un marcado carácter bélico se haya convertido en una potencia tecnológica? ¿Cómo entender que un territorio en permanente lucha sea un referente emprendedor a nivel mundial?

El éxito tecnológico de Israel se explica al entender la idiosincrasia del país, que reside en cinco puntos clave:

1.- Inversión en I+D. Israel es el país del mundo que más dinero invierte en investigación y desarrollo, disciplinas a las que destina cerca de un 5% de su Producto Interior Bruto, muy por encima del segundo de la clasificación, Suecia, que destina el 3,5%, y a años luz de España, que no llega al 1,5%. La investigación y el desarrollo, por tanto, son pilares básicos de la economía y la educación israelí.

2.- Cultura militar. Tampoco nos engañemos: gran parte de culpa de la inversión en ciencia la tiene la cultura militar del país. En un país con eternos conflictos bélicos y en el que los hombres deben pasar obligatoriamente cuatro años en el ejército y las mujeres dos, el desarrollo de estos conocimientos no es ajeno a la producción de ingeniería militar. Desarrolla innovación para tu empresa, sí, pero antes ocúpate de la defensa de tu país.

3.- Mercado pequeño y nulas relaciones internacionales. Israel tiene 7,9 millones de habitantes, apenas 400.000 habitantes más que Cataluña. Si a esto le unimos que sus relaciones internacionales con otros países (más allá de Estados Unidos) son prácticamente nulas, lo cierto es que, mientras un emprendedor español puede optar al mercado español (más de 40 millones) e incluso al latinoamericano como mercado amigo (597 millones), un emprendedor israelí lo lleva claro si pretende crear una gran empresa limitándose al mercado de su país. Por ello, las empresas israelíes, ineludiblemente, nacen con vocación internacional y con la intención de desarrollar tecnologías de altísimo impacto a nivel mundial.

En Israel, el mundo de la investigación y el de la empresa están totalmente conectados, conscientes de que su unión es la verdadera receta del éxito. Así, mientras en España se producen 9,1 patentes per capita al año, el número e Israel asciende hasta 249,2 patentes anuales4.- Unión entre universidad y empresa. Es uno de los mantras más repetidos en España: el ecosistema universitario y el empresarial están totalmente desconectados entre sí. La desunión se hace más patente en el ámbito científico, donde gran parte de los investigadores encuentran verdaderas complicaciones a la hora de dar salida comercial a sus desarrollos tecnológicos.

En Israel, el mundo de la investigación y el de la empresa están totalmente conectados, conscientes de que su unión es la verdadera receta del éxito. Así, mientras en España se producen 9,1 patentes per capita al año, el número e Israel asciende hasta 249,2 patentes anuales, según el WEF Global Competitiveness.

5.- Inversión pública y privada. Si miramos los datos de inversión en capital riesgo para startups, los datos también son clarificadores: mientras en Israel se invierten entre 150 y 170 dólares per capital al año, la inversión en España cae hasta los 2 dólares anuales.

Además, la inversión no solo llega de los fondos privados, sino también de la ayuda pública bien articulada: hace varios años, el Gobierno de Israel, en vez de limitarse a las tradicionales subvenciones, desarrolló el programa Yozma, un organismo que se encarga de atraer a varios de los mejores fondos de capital riesgo de Estados Unidos para que invierten en empresas israelíes. Todo ello para configurar un país en el que, cada año, se invierten más de 2.000 millones de dólares de capital riesgo.

#emprendedorfurioso

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios