menos escandalizarte y más ayudar

Tus hijos van a mandar fotos desnudos te guste o no: así es como puedes ayudarles

Sabemos que te cabrea, pero es que da igual lo que tú pienses: tus hijos se van a fotografiar desnudos con el móvil y enviarán esas fotos. ¿Qué puedes hacer? Escandalizarte menos y ayudar más

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¿Tienes hijos? ¿Están en una edad cercana a la adolescencia? ¿Te preocupa que estén en un momento en que quizá usen su móvil para algo más que chatear? ¿Te aterra pensar que ya se han hecho fotos desnudos o semidesnudos y han enviado dichas fotos a otras personas? ¿Temes que esas fotos vayan más allá de sus destinatarios originales y acaben inundando internet? En definitiva, ¿temes que tus hijos sean víctimas del 'sexting'?

Si has respondido a todo que sí, hay algo que puedes hacer: ajo y agua. O dicho de manera más empática, hay poco o nada que puedas hacer. Según el estudio más reciente hecho en España, el 30,6% de los adolescentes ha enviado alguna vez un vídeo o una foto suya desnudos o semidesnudo a otra persona, una cifra que asciende hasta el 52,8% si analizamos cuántos han enviado un mensaje de contenido sexual, ya sea con fotos, vídeos o simplemente texto.

En resumidas cuentas: no puedes hacer nada por evitar que tu hijo o tu hija haga 'sexting', pero sí que puedes ayudarles para que la experiencia sea lo más segura posible y eviten que sus fotos acaben difundidas a gran escala. Créenos: si te parece lógico que haya padres que den preservativos a sus hijos para evitar embarazos, con el 'sexting' la filosofía debe ser la misma. Aquí van algunos consejos para ello:

1.- Menos enfadarte y más hablar

El mero hecho de pensar que tus hijos se hagan fotos desnudos y las manden a su pareja, a su ligue o a un simple desconocido te enfada, y es un sentimiento bastante comprensible, la verdad, pero no por ello es el más práctico. Piensa por un segundo como el adolescente que fuiste: ¿qué va a pasar si tus padres se empeñan en prohibirte algo que te produce una curiosidad tremenda y una alta emoción sexual? ¿Les vas a hacer caso? Pues eso.

En el peor de los casos, tu enfado o tu prohibición hasta será contraproducente: bastará con que les prohíbas hacer este tipo de cosas para que las hagan más aún. Es importante que seas consciente de que aquí tu opinión vale de poco: si de verdad quieres ayudar a tus hijos, sé empático, háblales (sin amenazas) de los posibles riesgos, señálales las precaucaciones adecuadas y, en caso de que surjan problemas, ayúdales.

2.- Que el 'sexting' sea voluntario

Esto debe quedarles muy claro a tus hijos: si van a hacer 'sexting', que sea de manera voluntaria, no obligada. Si el 'sexting' lo practica tu hijo, es más o menos probable que haya sido de manera voluntaria, ya que "son ellos los significativamente más activos en cuanto envío de mensajes erótico-sexuales", asegura Ruido. Sin embargo, si se trata de tu hija hay más posibilidades de que no lo haga por voluntad propia, sino tras haber recibido presiones de su pareja, de un amigo o del propio entorno.

A esa edad los adolescentes suelen tener una necesidad de aceptación externa mayor que a otras edades, y si a eso le sumamos que tu hija va a ser víctima de un machismo imperante (sí, tu hija va a ser más acosada que tu hijo, deja de indignarte y sigue leyendo), no será tan fácil que resista las presiones. Pero hazle ver, en la medida de lo posible, que ella es la dueña de su cuerpo, y es ella, y nadie más, la que debe decidir si quiere fotografiarse desnuda y enviarle la foto a otra persona.

3.- No culpes a la víctima

Si descubres que tu hija ha enviado vídeos sexuales suyos a otras personas, o incluso si descubres que ese material ha empezado a circular por medio internet, hazle un favor a ella y a ti mismo: no la culpes, bastante tiene ya con la que le va a caer encima como para que sus padres, los únicos adultos que siempre tendrá cerca, se unan al linchamiento.

Además, si tu hija ha enviado una foto desnuda a una persona y la han acabado viendo otras 500, ¿de qué tiene ella la culpa, exactamente? ¿Qué tal si, en vez de decirle a tu hija que no envíe fotos desnudas a nadie, le dices a tu hijo que no presione a su novia para que le envíe fotos o que, si recibe una foto, no tiene que compartirla con absolutamente nadie más? ¿O que si su novia le envía una foto desnuda y posteriormente le pide que la borre, debe borrarla? ¿O que si le llega reenviada una foto de una tercera persona, en vez de seguir enviándosela a más gente, tiene que borrarla?

Si tu hija envía una foto desnuda a su novio y él la difunde, él es el único culpable de lo que pase

Si el argumento moral que acabamos de dar no te ha convencido, no pasa nada, vamos al penal. Según el artículo 197.7 del Código Penal, "será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquella que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros". Traducido, esto significa que da igual que tus hijos reciban una foto sexual de manera consentida: si la difunden, estarán cometiendo un delito.

Lo mismo pasará en caso de que reciban una foto de terceras personas y sigan reenviándola: acabarán respondiendo ante la ley. De toda esta ecuación, ¿sabes cuál es la única persona que no ha hecho nada malo ni ha cometido un solo delito? La que se hizo la foto, la envió y ahora tiene que soportar que medio internet la vea desnuda, así que no la machaques tú también.

4.- Consejos al hacerse fotos sexuales

Ya has asumido que tus hijos se harán fotos sexuales independientemente de lo que a ti te parezca, ¿no? Bien, ahora es el momento de que, cuando hables con ellos, les traslades –con la mayor empatía que te sea posible– algunos consejos que les ayudarán a prevenir posibles sustos:

  • Prohibidos los chantajes. Si tus hijos van a pedir una foto o vídeo sexual a otra persona, las palabras son importantes: en ningún momento deberán hacerlo coaccionando a dicha persona. Esto no es baladí: si la otra persona denuncia y un juez determina que la coaccionó, tu hijo ya no será 'un adolescente travieso', como tú crees, sino lo que realmente es: un delincuente.
  • Evitar partes identificables. En la medida de lo posible, conviene que en las fotos no aparezcan partes de su cuerpo fácilmente identificables. No solo nos referimos a la cara: tatuajes, pendientes y demás señas distinguibles deberían ser evitadas. Así, si la foto se difunde, al menos no será tan fácil identificar a la persona.
  • Encriptar fotos. Si tus hijos quieren enviar una foto desnudos para satisfacer a la otra persona pero no quieren que pueda almacenarla, aplicaciones como Whatsapp, Twitter, Instagram o Facebook no son las más adecuadas. Siempre será mejor recurrir a 'apps' que encripten la foto y, a los pocos segundos, las borren automáticamente.
  • Retirar el consentimiento. Imaginemos que tu hija ha enviado una foto desnuda a su novio y, cuando cortan, ya no quiere que la tenga. Que se lo diga de manera clara. Esto, por desgracia, no evitará que la foto pueda acabar por todo internet, pero al menos que hará que, si tu hija denuncia, el delincuente pague por lo que ha hecho.

Repetimos: si las fotos de tus hijos acaban difundidas por medio internet, la culpa nunca será suya. Pero si de verdad quieres ayudarles a evitarlo, los consejos que acabamos de detallar podrán ser muy útiles.

5.- Si hay problemas: acompaña y denuncia

Esperamos que esto nunca pase, pero imaginemos que las fotos y vídeos sexuales de tus hijos acaban donde no deben: difundidas por todo el instituto, almacenadas en foros de internet o incluso colgadas en páginas porno. Antes de nada, recuerda el punto 3: no culpes a la víctima. Bastante tiene con lo que le ha pasado como para que sus padres se conviertan también en sus enemigos.

A continuación, si queréis denunciar la situación, hacedlo. Acudid a la comisaría más cercana o denunciadlo a través del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Además, guardad los mensajes que tu hija se haya intercambiado con el difusor de sus imágenes, ya que serán esenciales de cara a un juicio. Como decimos, todo esto no os asegurará al 100% que sus fotos o vídeos sexuales desaparezcan de internet, pero al menos conseguiréis que el culpable no se vaya de rositas.

PD: Como verás, en este artículo hemos usado, de manera genérica, a la chica como víctima y al chico como culpable. ¿Por qué? Te bastarán cinco minutos en Google para encontrar uno, dos, tres, cuatro y hasta cinco estudios que demuestran que, en los casos de 'sexting' y sextorsión, las víctimas son mayoritariamente chicas, mientras que los culpables son mayoritariamente chicos. Si te indigna más que hayamos usado esta 'generalización' que la posibilidad de que tus hijos puedan ser víctimas o culpables de delitos de sextorsión, ahí ya no podemos ayudarte.

#emprendedorfurioso

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