Facebook nos miente a la cara, y ahora te va a manipular (aún más) cada vez que entres

Facebook lo ha vuelto a hacer: mentir sin rubor. Y lo que es peor, el nuevo muro amenaza con convertir la red social en una máquina de manipulación aún más distópica de lo que ya es hoy en día

Foto: (Montaje: Enrique Villarino)
(Montaje: Enrique Villarino)

Octubre de 2017: "No tenemos planes de expandir este experimento". Enero de 2018: "Vamos a cambiar radicalmente cómo construimos Facebook". Tres meses. Es lo que ha tardado Facebook en mentir a sus más de 2.000 millones de usuarios en todo el mundo. La primera frase es de Adam Mosseri, jefe del News Feed de la red social. Del muro, para entendernos. De esa cascada de publicaciones que ves al entrar. Lo dijo para acallar la enorme polémica surgida al hilo de un experimento que la compañía lanzó en seis países: mostrar menos contenido de terceros y más de tus amigos. El movimiento destruiría a cientos de miles de empresas, medios y ONGs en todo el mundo que dependen del tráfico de la red social. Todos respiraron aliviados al leer a Mosseri. Hasta hoy. Mark Zuckerberg ha usado la segunda cita para confirmar que va a lanzar a nivel mundial algo muy parecido a la polémica iniciativa cancelada. Facebook lo ha vuelto a hacer: mentir sin rubor a usuarios, medios e inversores. Y lo que es peor, el cambio amenaza con convertir la red social en una máquina de manipulación aún más distópica de lo que ya es hoy en día.

Es la última muestra de que Facebook se ríe en nuestra cara. Lo ha hecho muchas veces. Otra sonada: tras comprar WhatsApp en 2014, dijo que nunca compartiría datos de usuarios entre la aplicación de mensajería y la red social de forma automática. Es más, aseguró que no lo haría porque, técnicamente, era imposible. Año y medio después, magia, anunció que comenzaría a compartir datos entre ambos negocios para mejorar los anuncios que nos muestra. La Comisión Europea y reguladores de medio mundo se le echaron al cuello, abriendo investigaciones aún pendientes de resolución (y posibles multas millonarias).

Ahora llega una nueva colada, el rediseño del muro. Se veía venir. En Teknautas de hecho probamos ese loco globo sonda de hace tres meses y tal cual: suponía una debacle para muchos medios. No todos. Otros seguro saldrán reforzados (más sobre esto al final). Pero, ¿y a ti? ¿Te debe importar? Si apenas entras en Facebook, todo esto te va a dar bastante igual. Pero si entras unas cuantas veces por semana, o incluso al día, empezarás a notar muchos cambios. Van a desaparecer paladas de vídeos absurdos a los que un amigo de un amigo de un amigo ha dado 'me gusta' o una empresa o 'fanpage' ha promocionado. Desaparecerán las fotos y memes con el último chiste viral. Y adiós también a las noticias de todo tipo, desde las 'fake news' y el entretenimiento barato a la información periodística de calidad elaborada por medios de cada país.

Facebook se nos mea encima y dice que llueve. Es hilarante. Menos mal que Zuck está aquí para solucionarlo todo con su algoritmo del buen rollo

¿Qué verás en su lugar? Las fotos y vídeos de gatos, bebés, atardeceres y hamburguesas rebosantes de queso que tus amigos estén comentando. Los algoritmos de Facebook van a dejar de mostrar el contenido de terceros (empresas, medios de comunicación...) para priorizar el contenido propio sobre el que están hablando tus amigos. Zuckerberg se ha dado cuenta que su creación se había convertido en un vertedero de entretenmiento no solicitado y quiere volver a los orígenes, a conectar a gente entre sí para, agárrate, "hacernos sentir más felices y positivos".

"Creamos Facebook para ayudar a estar conectados con la gente que nos importa. Reforzar nuestras relaciones mejora nuestro bienestar y felicidad", explica Zuckerberg. "Cuando pasamos mucho tiempo consumiendo información de forma pasiva - leyendo pero no interactuando con gente - nos sentimos infelices. Por el contrario, interactuar de forma activa con gente - especialmente compartir mensajes, posts y comentarios con amigos allegados y recordar interacciones pasadas - está asociado a mejoras en el bienestar y la felicidad", argumentaban hace unas semanas investigadores de Facebook en un artículo que allanaba el terreno.

(Reuters)
(Reuters)

Claramente Facebook se nos mea encima y dice que llueve. Es hilarante. 'Cientificos sociales' con sueldos astronómicos en California inventándose que leer mucho en internet sin comentar, ni dar al me gusta, ni enviar mensajes te convierte en un gris y un triste, y lo contrario te hará sentir feliz y revitalizado. Menos mal que Zuckerberg está aquí para solucionarlo todo con su algoritmo del buen rollo.

Facebook en realidad lo que tiene es un grave problema. La red social ha seguido sumando usuarios únicos año a año en términos absolutos, pero el crecimieto interanual demuestra que cada vez entramos menos.

En Europa y EEUU es donde más se nota: el crecimiento de usuarios activos al día (gente que entra en la red social al menos a diario) es cada año más bajo:

¿Por qué ocurre? En gran parte por el problema de vídeos, fotos y mensajes basura no solicitados que inundan nuestro muro. Acabas por no volver. Eso es justo lo que Facebook quiere solucionar con su nuevo movimiento: regresar a los orígenes. Sin embargo, la forma con que pretende hacerlo, con algoritmos que priorizan comentarios, fotos y vídeos de amigos para crear una burbuja de felicidad aislada de noticias y el mundo real es una burda manipulación del mismo. Un ejemplo, que también explican por aquí: ¿qué te parecería entrar en Facebook y no enterarte de que ha fallecido uno de tus amigos porque el algoritmo de la felicidad ha decidido no mostrártelo? Eso mismo le pasó a esta persona:

Si queremos sentirnos bien no hace falta pedirle a Facebook que nos muestre un mundo paralelo, nos metemos en Instagram, donde todo son fotos 'cuquis', selfies en el baño, comilonas y conciertos a lo grande. Si queremos contactar y hablar directamente con nuestros amigos nos vamos a WhatsApp o Telegram, que son la sencillez hecha app. Si queremos informarnos picoteamos en Twitter o nos vamos a los medios y leemos online. Facebook no es mejor en nada de todo esto, solo cuenta con algo que nadie más tiene: 2.000 millones de usuarios (y cayendo). ¿Por qué entrar a interactuar con tus amigos allí cuando ya lo puedes hacer en otros servicios de forma directa y sin la manipulación tramposa de un algoritmo?

(Reuters)
(Reuters)

Facebook quiere transformar su enorme problema de pérdida de relevancia vendiéndonos una especie de sacrificio por nuestro bien. "El tiempo que la gente pasa en la página y otros datos caerán, pero también espero que el tiempo que pases en Facebook sea más valioso", dice Zuckerberg en plan ofrenda. Está por ver qué ocurrirá. Si algo está claro es que sus dos grandes decisiones, la compra de WhatsApp e Instagram, fueron redondas y visionarias. Pero también han dejado a la red social en terreno de nadie: están tan bien pensadas y han crecido tanto que te acabas olvidando que existía algo llamado Facebook.

Habrá que ver qué ocurrirá también con los medios. Adam Mosseri lo dejó caer recientemente con uno de esos eufemismos quirúrgicos. "Habrá ansiedad". Seguro. Pero no en todos y no al mismo nivel. En El Confidencial, por ejemplo, el tráfico social está muy por debajo de la media del sector. La audiencia es fiel, no hay paracaidismo. Viene una y otra vez porque intentamos ofrecer contenido que no encontrarás en ningún otro lugar. Caerá un poco el tráfico, pero no será dramático. Quien se la juega más es Facebook. Pasar de vomitar 'fake news' y virales a guardián de la felicidad es un triple salto inverosímil. Arriesgado incluso para el mentiroso más brillante de todo Silicon Valley.

Homepage

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
24 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios