salió de la compañía tras el fracaso de la 'app' de mapas

Scott Forstall o el retorno del ángel caído de Apple

Edificios distorsionados, calles inexistentes, ubicaciones imposibles… la entrada de Apple en el mundo de los mapas no pudo ser más chapucera, y su responsable tenía nombre y apellidos: Scott Forstall

Foto: El exdirectivo de Apple, Scott Forstall (Fotografía: Reuters).
El exdirectivo de Apple, Scott Forstall (Fotografía: Reuters).

¿Pedir perdón? Aquello no entraba dentro de los planes, y casi si me apuran, del vocabulario de Scott Forstall. El que fuera uno de los lugartenientes con más proyección del mismísimo Steve Jobs se negó en redondo a salir a la palestra y asumir algo ya difícilmente ocultable: los mapas de Apple habían sido un desastre, hasta el punto que habían situado a la firma en el centro de crueles bromas en la red.

Edificios distorsionados, calles inexistentes, ubicaciones imposibles… la entrada de la firma de la manzana en el valioso mundo de los mapas no pudo ser más chapucera, y su responsable tenía nombre y apellidos. Fue posiblemente la primera demostración de fuerza de Tim Cook: o te disculpas públicamente por el fiasco de los mapas o lo hago yo (y claro, tú te vas).

Se negó y se fue. El de Washington desapareció y no se supo más de él, lo que alimentó todavía más los rumores acerca de un despido nunca confirmado por Apple. Pero tres años más tarde, su moribunda cuenta de Twitter cobró vida inesperadamente en el primer mensaje escrito desde su salida de la firma californiana.

Lo de los mapas fue sólo una excusa. El real desencadenante de su despido fueros los conflictos que generó en el equipo directivo

El retorno del exdirectivo de la firma de la manzana ha sido trivial, como restando peso a su tumultuosa salida y sus años de silencio. Forstall ha anunciado alegremente que ahora se ha centrado en financiar una obra en Broadway, pero estamos bien seguros que su trayectoria no terminará en el mundo del arte ni entre bambalinas. Las malas lenguas le sitúan ya activamente como asesor en productos del calado de Snapchat, aunque esta aparición como de la nada nos hace pensar que pronto tendremos novedades de un peso pesado en el mundo de la tecnología.

Este ingeniero informático salió de mala manera y por la puerta de atrás, y eso pese a que el silencio que se hizo tras su salida por ambas partes pretendía hacer creer que se trataba simplemente de un nuevo rumbo en su carrera. Pero no. Forstall se había convertido en una figura incómoda en el organigrama de Apple y es que tratar con él no resultaba fácil dentro de la organización. Según sostiene John Gruber, uno de los mayores conocedores de lo que se cuece de puertas adentro en la firma de Cupertino, lo de los mapas fue sólo una excusa. El real desencadenante de su fulminante despido fueros los conflictos que generó en el equipo directivo.

El ‘mini yo’ de Steve Jobs

Forstall ha concedido hace un par de días su primera entrevista tras el golpe de mano de Cook, y en ella parece destilar un excesivo buen rollo hacia la que fuera su empresa y sus compañeros. En declaraciones a The Wall Street Journal, ha confesado sentirse “encantado” de ver que Apple sigue presentando productos “adorados”, y lo ha hecho precisamente anunciando The Fun House (la casa divertida), la que es, según él, “la historia de una familia con amor y tragedia, tan diferente a la mía, pero sin embargo, no se me hace nada extraña”.

¿Un dardo envenenado? Eso podría parecer y eso es al menos lo que sugiere Gruber en The Daring Fireball. El noticiario oficioso de Apple. Según parece, fueron muchos los que respiraron aliviados cuando el espigado ejecutivo hizo el petate, y no estamos hablando de un directivo cualquiera.

La perspectiva del tiempo nos lleva a NeXT, el proyecto que creó Jobs tras haber sido despedido precisamente de la propia Apple, y el que fuera el primer trabajo de Forstall. Vamos, que era mucho más que un protegido de Jobs: era su sombra y quería terminar siendo como él. El fundador de la firma tenía, sin embargo, otros planes. Cook era mucho menos temperamental y más frío, y se atrevería a tomar decisiones que él mismo nunca hubiera asumido.

A su delfín, por otro lado, le corría lava por las venas. Era clavadito a él y quería parecerlo hasta el punto que se compró el mismo coche y modelo que Jobs. Cook fue nombrado el nuevo hombre fuerte de la casa y Forstall vio reducida su cuota de poder significativamente. Donde antes era un semidiós, pasó a ser un directivo más. Un trago excesivamente amargo para su ego. La frustración y su mal carácter comenzaron a convertirle en un elemento muy molesto en una empresa que ahora quería moverse como un equipo, y ya sin su protector en vida, quedó en manos de Cook, a quien ya sabemos que no le tiembla el pulso.

Ha vuelto ahora con la excusa de una obra teatral, pero atentos porque habrá Forstall para rato. Y este no ha sido su último acto.

Techfacts
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios