Monago, el rapero rojo
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Carlos Prieto

Animales de compañía

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Monago, el rapero rojo

El presidente extremeño se alía con el hip hop para vender un mensaje electoral cercano a Podemos

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Monago en chándal. Monago cubierto de cadenas de oro. Monago con dos pitbulls. Monago exigiendo máximo respeto. Monago, ¡ay!, rapeando un himno anti partidos políticos... Bienvenidos al loco y transversal mundo de MC Monago. ¡Make some noise!

El presidente extremeño ha dado una vuelta de rosca a su rol de verso suelto del PP en su nuevo vídeo electoral: una canción de la rapera extremeña Discípulo de la Rima con mensajes que, según la autora,“podrían ser de Podemos". Atentos:

Creer en las personas más que en los partidos / y más en las ideas que en ideologías

Los principios y valores para apoyar a nuestra sociedad son la libertad, la igualdad y la justicia social

Que la rapera haya confirmado que la letra es más o menos suya (“He escogido las frases y las he rimado yo, me dieron vía libre para elegir los temas y las palabras que Monago había dicho sobre esos asuntos”) no cambia mucho el significado político del asunto: es un vídeo preelectoral y como tal hay que tratarlo. Monago y el PP extremeñohan hecho suyo el mensaje de Discípulo de la Rima: no a los partidos, sí a la justicia social.

También hay sitio en la canción para algo que podríamos calificar de peronismo pop: identificacióndel político con la región que representa.

Da igual la etiqueta de barón rojo / cada región tiene su acento

A este gobierno el color le importa poco /Importan los extremeños y nuestra región

En otraspalabras: Extremadura soy yo (es decir, Monago). Dicho, eso sí, con mayor sutileza que la histriónicacampaña electoral peronista de Susana Díaz que, pese a ello, o quizá por ello, tan buenos réditos electorales le dio.

'Creer en las personas más que en los partidos / y más en las ideas que en ideologías', rapea

El colofón al rap de Monago lo ponen lasrimas sobre la (muy de moda) superación del eje derecha/izquierda (otra vez Podemos/Ciudadanos):

Algunos de los que eran verdes ahora son rojos / los rojos son azules y a este Gobierno el color le importa poco

Estrategia transversal

Recuerden: Monago ya era el progre del PP antes de la aparición de la denominada nueva política. Una reinvención estratégica nacida para arrebatar la presidencia extremeña al PSOE con la ayuda de IU. Ocurre que en política no hay mal que por bien no venga: Monago aumentó su popularidad al ganar perfil propio. Había nacido el mito del “barón rojo”.

Pero de pronto apareció Podemos,yluego surespuesta mainstream: Ciudadanos, y ambos partidos cercaronal bipartidismo al grito de REGENERACIÓN. Y el voto centrista se puso carísimo, tanto en Extremadura como en el resto del país.Sumen a eso los niveles de achicharramiento de la marca PP y entenderán por qué el barón rojo mutó en el rapero rojo.

El voto centrista se ha puesto carísimo, tanto en Extremadura como en el resto del país

Una anécdota para explicar cómo de lejos ha llevado Monago su discurso. Nico Buckley, que ha formado parte del colectivo de hip hop La sierra, es politólogo e investigador en la Royal Holloway londinense. Le pasamos la canción de Discípulo de la Rima sin explicarle su finalidad partidista. Comienza a escucharla y no le disgusta. Entonces le decimos que es un vídeo electoral de Monago y no da crédito: “¡Pensaba que era un vídeo contra Monago!”.

En efecto, no hay nada como las intuiciones políticas espontáneas: ¡Es que -en el fondo- es un vídeo contra el PP! ¡Creer en las personas más que en los partidos! Como si en lugar de ser uno de los altos cargos del partido que más poder territorial ha tenido nunca en España, Monago fuera un pobre frutero asolado por la casta bipartidista…

Quién crea que todo esto del rap no ha sido más que un desliz de Monago,en manos de una rapera no controlada al 100% por el partido, quizá es que no ha visto su anterior vídeo electoral, en el que el propio presidente extremeño se dirigía así a los votantes: “Estás cansado de los políticos” y de “la izquierda y la derecha”. En efecto, ya es oficial: en España ya no queda nadie de izquierdas o de derechas. El peronismo cañíya está aquí.

Por otro lado, que Monago entierre el logo del PP en sus vídeos, no sólo es ya habitual, sino que empieza a contagiarse a otros candidatos, también del PSOE.

Carlos Floriano, vicesecretario de organización y diputado por Cáceres, salió esta semana en defensa de Monago diciendo que “Monago es del PP con rap o con rock ‘n’ roll”. Pelillos a la mar pues. Quizá porque en el PP son conscientes de que vender ahora mismo su marca es tan complicado como vender un coche de segunda mano que echa humo por el capó.

'El vídeo es un modélico ejercicio de vaciado ideológico'

“Algunas ideas del vídeo podrían ser dePodemosy casi de cualquier partido, en realidad, ya que son frases muy ambiguas”, ha explicado Discípulo de la Rima. Estamos ante un vídeo, por tanto, muy de su tiempo.

“Es el efecto Ciudadanos. Enviar mensajes generales sin demasiada carga ideológica o programática. En ese sentido, el vídeo de Monago es un modélico ejercicio de vaciado ideológico”, analiza el sociólogo Isidro López.

El Confidencial ha podido saber que el entorno de Monago recibió con nerviosismo la entrevista de Discípulo de la Rima donde afirmaba que “no estaba de acuerdo en todo” con el presidente extremeño. Lo que viene a demostrar este episodio es que la jugada política de presentarse como un candidato ajeno al bipartidismo, quizá sea la única posible en el contexto actual, pero no está exenta de complicaciones. Por ejemplo: falla la credulidad de un votante que está hasta las narices: “Suponer que Monago puede desvincularse del PP y de la crisis social, especialmente aguda en Extremadura, con un simple quiebro semiótico, es mucho suponer”, añade López.

'Suponer que Monago puede desvincularse del PP y de la crisis social, especialmente aguda en Extremadura, con un simple quiebro semiótico, es mucho suponer'

“El problema para Monago es que nos movemos en un escenario pos 15M: el nuevo sentido común desconfía de la política tradicional. Por eso el PP y el PSOE, que llevan treinta años al mando, lo tienen tan crudo y Ciudadanos lo tiene tan fácil: nadie conoce a sus candidatos y, por tanto, son más vistos como personas –esas ‘personas’ a las que alude el rap de Monago- que como políticos”, cuenta.

El sociólogo también analiza el componente “territorial” del vídeo, que le recuerda a la campaña “peronista” de Susana Díaz, “salvo que el PSOE andaluz contaba con una baza política con la que no cuenta Monago: poder echarle la culpa de todos sus problemas al Gobierno central del PP”.

Lo que parece claro es que si Monago se estrella, se va a estrellar a lo grande. Una vez echado al monte de la transversalidad progresista, la cosa sólo puedeacabar en triunfo electoral apoteósico… o como el rosario de la aurora. Quién sabe si con el propio Monago rapeando en el acto de cierre de campaña: “No votes al PP / No votes a la casta / Vóteme a mí / Al rapero rojo “. MC Monago está en la casa. ¡Arriba esos bracitos!¡Make some fucking noise!

'Las rimas reflejan la ambigüedad en la que está inmersa hoy día la política'

En el sentido estrictamente musical/cultural, cabría preguntarse si la comunidad del hip hop debería sentirse traicionada por la colaboración entre el PP y uno de sus miembros.

Nico Buckley matiza el supuesto carácter contestatario de la escena. "Rap español y ‘politización’ no han ido siempre de la mano. La ‘época dorada’, entre 1995 y 2005, estuvo marcada por grupos y artistas como el Club de los Poetas Violentos, Violadores del Verso, El Chojin, Ari, o Frank-T, que hablaban en sus letras, entre otras cosas, de racismo y pobreza en los barrios... Sin embargo, ese carácter contestatario se fue diluyendo por motivos diversos… Ahora solo Tote-King, con letras contra la derecha política, o los abiertamente marxistas Los Chikos del Maíz se posicionan políticamente”.

“El asunto de calado no es que el vídeo forme parte de la campañadel PP, que también, sino que se hubiera podido utilizar para la campaña de una formación política antagónica, como es Podemos. Frases como ‘creer en las personas más que en los partidos’ reflejan la ambigüedad en la que está inmersahoy díala política que, como es sabido, no es muy diferente a la ambigüedad en la que operan las relaciones sociales, y por supuesto la cultura hip-hop no está exenta de todo ello. No hay un posicionamiento político en la canción; ella dice que solo quiere 'ensalzar el producto cultural de la tierra'. Pero ese es el problema: un vídeo bien hecho, bien rapeado y con frases que ahora mismo no suenan mal a nadie. Nada incorrecto en apariencia y, al mismo tiempo, una traición a los principios del hip hop al hacer propaganda de un partido que fomenta la exclusión social”, zanja Buckley.

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