El comunicado del Barcelona y la lección de 'seny' de Chen (el dueño chino del Espanyol)

Sin entrar en el fondo de la cuestión, que no es mi negociado, resulta digno de análisis la antagónica forma en la que Barça y Espanyol se posicionaron ante la sentencia judicial de 'El Procés'

Foto: El empresario chino Chen Yansheng, dueño del RCD Espanyol
El empresario chino Chen Yansheng, dueño del RCD Espanyol

"¿Qué significa ser más que un club?", le preguntaron a Jordi Cardoner en un acto de la Fundación FC Barcelona. "Es difícil de explicar. Cada uno tiene su visión. Es un sentimiento, una oportunidad, una unión...", respondió el vicepresidente azulgrana, dejando así claro que ni él mismo lo tenía claro, valga la redundancia, sobre a qué se refiere exactamente el famoso ‘més que un club’.

Según los historiadores, esta frase fue utilizada por primera vez en 1968 por Narcís de Carreras el día en el que tomó posesión del cargo de presidente del Barça, mientras que en 1973 Agustí Montal, candidato a la presidencia, lo utilizó como eslogan de la campaña electoral y acabó por convertirse en el eslogan oficial del club, hasta el punto de que puede leerse en las gradas del Camp Nou.

Efectivamente, el ‘més que un club’ nació en tiempos de la dictadura franquista y se refería al Barça por su papel de defensor del catalanismo y del catalán, aunque la llegada de la democracia a España, así como de la globalización, sirvió para que el citado eslogan además de vender que el Barça es un representante de Cataluña en todo el mundo, también puede hacer referencia, por ejemplo, a que es el club con más secciones deportivas, es decir, no solo con un gran equipo de fútbol poseedor incluso del conocido como ‘ADN Barça’, y muy activo en acciones humanitarias como el acuerdo que firmó con UNICEF.

Con estas premisas, puede considerarse lógico y normal que el FC Barcelona emitiera un comunicado oficial poco después de conocerse la sentencia de ‘El Procés’, la cual condenaba a los líderes independentistas con penas de prisión de entre 13 a 9 años. Sobre todo porque lo hizo, según explicaba al inicio de la nota, "como una de las entidades referencia de Catalunya, y de acuerdo con su trayectoria histórica, desde la defensa de la libertad de expresión y el derecho a decidir". Hasta aquí, perfecto, al menos como discurso populista. Eso sí, por si no lo sabían, en Inglaterra los clubes prohíben exhibir símbolos y pancartas políticas en sus estadios, y nadie habla de falta de libertad de expresión.

Además habrá quienes piensen, y seguro que muchos entre los propios socios del Barça, con argumentos de peso y apelando a esa misma libertad de expresión que tanto defiende la directiva culé, que un club de fútbol, o polideportivo en el caso del azulgrana, no debería valorar "la sentencia condenatoria dictada por el Tribunal Supremo en relación al proceso abierto por los líderes cívicos y políticos catalanas", tal y como rezaba el comunicado, sino mantenerse cuanto menos al margen.

Josep María Bartomeu, durante la Asamblea de Compromisarios del FC Barcelona. (EF)
Josep María Bartomeu, durante la Asamblea de Compromisarios del FC Barcelona. (EF)

Sin embargo, la institución que preside Josep María Bartomeu, a fin de cuentas el máximo responsable del club y de quien ya habrá tiempo de contar el porqué de esta sobreactuación, no se quedó ahí, sino que entró a valorar que "del mismo modo que la prisión preventiva no ayudó a resolver el conflicto, tampoco lo hará prisión dictada hoy, porque la cárcel no es la solución. La resolución del conflicto que vive Catalunya pasa, exclusivamente, por el diálogo político". Es decir, lejos de mantenerse al margen, se posicionó políticamente, pasando por alto que el Tribunal Supremo habla de actos delictivos que, en opinión unánime de sus miembros, equivalen a un delito de sedición combinado con otro de malversación.

Creo que nadie duda de que, al menos en casos como el que nos ocupa, la prisión no es la solución finalista al problema, pero sí una consecuencia directa de lo sucedido, pues, gusten o no, las leyes están para cumplirlas. Aunque este no es el fondo de la cuestión, de ahí que el comunicado del Barça fuera en cierto modo retórico, menos cuando sentenció que "ahora más que nunca, el Club pide a todos los responsables políticos que lideren un proceso de diálogo y negociación para resolver este conflicto, que también debe permitir la liberación de los líderes cívicos y políticos condenados".

Y es que una cosa es que el FC Barcelona muestre "todo su apoyo y solidaridad a las familias de los que son privados de su libertad" y otra bien distinta que pida su liberación a través del diálogo político cuando se trata de una sentencia judicial, la cual no parece claro que no respeta. Que esto lo haga alguien a título personal, puede defenderse desde la libertad de expresión, pero imponérselo a un colectivo de socios de un club de fútbol que tiene aficionados por toda España y en todos los rincones del mundo no parece precisamente muy democrático.

El mejor ejemplo de lo que, al menos en mi humilde opinión, es un comunicado acorde a una institución deportiva (se considere o no 'més que un club') llegó media hora más tarde. Sobre las 10:30 horas, el RCD Espanyol también hizo público un comunicado sobre la sentencia del Tribunal Supremo en relación al "llamado proceso", así, entrecomillado. Este empezaba puntualizando que "el Club es una entidad puramente deportiva". Curioso, pues en realidad, y a diferencia del FC Barcelona, el Espanyol no es un club, sino una sociedad anónima deportiva, propiedad en un 99,35 % de la empresa china Rastar Group.

De ahí precisamente el contraste con el Barça cuando a continuación desde el club perico se añadió que "y, como tal, no representa los sentimientos, ni los posicionamientos personales e individuales de todos sus socios, como no podía ser de otra manera". La pregunta recurrente es: ¿acaso la Junta directiva que preside Bartomeu representa a todos los socios del Barça? ¿Acaso no tomar partido como hace el Espanyol del chino Chen Yansheng no es una forma de demostrar esa libertad de expresión que tanto se defiende en el comunicado de los culés?

Respeto a las decisiones judiciales

Claro que la gran diferencia entre el posicionamiento de los dos grandes equipos de fútbol catalanes más que en las formas está en el fondo, pues desde el RCD Espanyol no se entra en ningún momento a valorar la sentencia del Tribunal Supremo y se habla de respeto. "Más allá de esta circunstancia, reiteramos nuestro respeto a las decisiones judiciales", afirma, lo cual no quita para que a continuación lamente "el sufrimiento que desgraciadamente determinadas situaciones procesales puedan generar a personas individuales, sus familias o los sentimientos colectivos". Y es que, efectivamente, una cosa no quita la otra.

Por último, y en este caso en la misma línea que el Barça, desde el Espanyol alientan "a todos los poderes públicos a buscar soluciones políticas y democráticas por esta crisis social, por la vía del diálogo", si bien añade que "dentro del marco legal y del más estricto respeto a la legalidad". Una lección de lo que es un comunicado de una institución que, aunque tampoco tiene ninguna obligación al ser propiedad de un empresario, sí representa a todos sus socios y para ello aplica, de verdad y no de boquilla, el derecho a la libertad de expresión.

Lástima que tenga que ser un empresario chino quien imparta pedagogía de 'seny' (sensatez en catalán)... Pero esta es la diferencia entre el señor Chen, dueño del Espanyol, y el señor Bartomeu, rehén del Barça más politizado. Aunque para papelón el de Albert Soler, el ex Secretario de Estado para el Deporte con Zapatero y ahora director de las secciones, que está loco por volver al Consejo Superior de Deportes con Pedro Sánchez. Y es que con razón se dice que el deporte y la política no mezclan bien...

A mi bola
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